Las Relaciones Económicas de Colombia con la Comunidad Económica Europea (1978-1988)
José Luis Ramírez León
Investigador. Centro de Estudios Internacionales de la Universidad de los Andes
es
9-16
01/07/1989
01/07/1989
Este artículo es un avance de la investigación que sobre las relaciones de Colombia con la CE viene adelantando el autor, con el apoyo del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad de los Andes -CEI- y la fundación Friedrich Ebert de Colombia -FESCOL-
El presente artículo tiene por objeto hacer un análisis de lo que han sido las relaciones económicas que Colombia ha mantenido con la Comunidad Económica Europea -CE- durante los últimos diez años. Ello, atendiendo no sólo al hecho del interés que ha venido despertando de un tiempo para acá el proceso integrador que se producirá en el viejo continente a partir del año de 1993 cuando entre en vigencia el Acta Única acordada por la CE, sino también debido a la necesidad de comenzar a estudiar un tema que ha sido realmente poco investigado y que está en mora de ser ampliamente debatido en nuestro país.
Es claro que abordar el tema económico sin hacer una breve reseña del aspecto político sería incorrecto. En ese orden de ideas, se pretende demostrar que las vinculaciones generales de Colombia con la CE se han desenvuelto en una evidente asimetría entre lo político y lo económico reflejando, en gran medida, la situación que se presenta -a un nivel macro- en las relaciones América Latina-Europa Occidental.
Los vínculos entre las dos regiones están signados por elementos culturales, económicos y políticos tan antiguos como el mismo encuentro de los dos mundos, ya hace casi cinco siglos. Desde entonces Europa jugó un papel importante en la vida de las colonias, de las repúblicas en el siglo XIX y una buena parte del presente siglo. El nuevo orden internacional creado por las dos grandes superpotencias a partir de la segunda guerra mundial vino a otorgarle a ambas regiones un carácter especial de aliados de Estados Unidos dentro de su lucha por mantener la supremacía hegemónica. No es exagerado sostener que, contrastando con las excelentes relaciones birregionales de los años treinta, "la guerra fría congeló esa situación".[1] Con el nacimiento de la CE, se expresaron algunos temores en América Latina en cuanto a la posibilidad de medidas restrictivas por parte de los países comunitarios; hecho que vendría a ser comprobado al poco tiempo con la concreción de la Política Agrícola Común PAC-. Las relaciones comerciales se fueron deteriorando lentamente, mientras que a finales de la década de los setentas e inicios de los ochentas había una especial sensibilidad en Europa por los procesos de democratización en Latinoamérica. De ahí en adelante, la agenda político-estratégica va a adquirir una mayor importancia no sólo por el retorno a la democracia de muchas naciones de la región, sino por procesos como el de Contadora o por situaciones preocupantes como los derechos humanos. De igual forma, ocupará un papel importante en este proceso el espinoso asunto de la guerra de las Malvinas y poco a poco irá incorporándose el de la Antártida.[2] Simultáneamente, y en forma no tan paradójica, las relaciones económicas han marchado en contravía. El proteccionismo y el lugar marginal que ocupa América Latina en los intereses de la CE, han colocado los lazos comerciales en un nivel muy bajo, a pesar de ser este bloque el segundo socio comercial de los países latinoamericanos. De otro lado, la crisis de la deuda también afecta las relaciones comerciales, y causa una difícil situación en el ámbito financiero. Los principales dignatarios de los países miembros de la Comunidad articulan, entonces, un esperanzador discurso acerca de la solución conjunta y negociada del problema, que va a contrastar en la realidad con el mantenimiento del esquema de negociación "caso por caso" y sin perspectivas reales de mejora sustantiva. Es decir, que, tanto en lo comercial como en lo financiero, la retórica ha terminado por imponerse, y los "buenos deseos" de algunos mandatarios europeos han terminado por dejar campo a la aplicación de un singular pragmatismo en contra de los intereses de América Latina que espera una mayor comprensión y un mejor trato en lo económico.
En general, Colombia ha mantenido un nivel similar al que han observado las relaciones generales de América Latina. [3]Pero gracias a haber mantenido unas características especiales en lo político y lo económico, goza de un mayor acercamiento relativo a la CE.
Es necesario hacer un breve recuento histórico de dichas relaciones desde el momento mismo de la creación de la CE. La Comunidad nace en 1957, mediante el Tratado de Roma, bajo el cual seis países europeos -Francia, Bélgica, República Democrática Alemana, Luxemburgo, Italia y Holanda- decidieron adelantar un proceso integrador en lo económico. Al momento de entrada en vigor del Tratado, en 1958, Colombia se sumó a las manifestaciones latinoamericanas de temor por el proteccionismo que se presumía identificaría al acuerdo. La ejecución de la PAC no causó un impacto grande a nuestro país, pero sí se sintieron algunos efectos colaterales debido a otra serie de medidas proteccionistas; en especial las que tenían que ver con un trato más favorable a las naciones de Asia, Caribe y el Pacífico -ACP-, cuyos productos recibían (y aún reciben) un trato preferencial derivado de los acuerdos de Lomé. Mediante este instrumento, la CE trata de conceder mayores beneficios a sus excolonias. Es sólo en 1961 cuando Colombia decide acreditar un embajador ante la CE, y se nombra para ese cargo al "Director en Bruselas de la Oficina de la Federación de Cafeteros, el doctor Gabriel Giraldo Jaramillo".[4]
A mediados de 1970, la Comisión Especial de Coordinación Latinoamericana -CECLA- adelantó nuevos contactos con la Comunidad, dando como resultado la conformación de un diálogo CE-Grupo de Misiones Latinoamericanas a partir de 1971. Como hecho interesante cabe destacar que el primer presidente del Grupo fue el embajador colombiano. En 1974, Augusto Ramírez Ocampo hacía una fuerte crítica al trato dado por la CE a nuestro país, al decir que "la competencia por los mercados condujo a uniones excluyentes y discriminatorias" y más adelante agregó que "para Colombia la CE sigue siendo el mercado más importante después de los Estados Unidos. Pero el beneficio que ha obtenido del Sistema General de Preferencias ha sido escaso (...) cree Colombia que no es posible que la Comunidad Económica Europea esté dispuesta a manejar sus relaciones con América Latina, en forma más pragmática y más concreta".[5] Se refería al SPG, sistema mediante el cual la CE ha pretendido conceder mejores posibilidades de acceso de productos provenientes de países del Tercer Mundo al mercado comunitario.
Para 1977 y dado el carácter cada vez más relevante que venía adquiriendo la Comunidad -tras el ingreso en 1973 como miembros plenos de Gran Bretaña, Irlanda y Dinamarca- Colombia unificó su representación al designar un embajador con rango exclusivo ante la CE, buscando así la posibilidad de concretar un acuerdo entre la Comunidad y el Grupo Andino, debido en especial al deseo manifiesto de los países comunitarios de adelantar diálogos concretos con "interlocutores válidos". El Pacto Andino ofrecía, en consecuencia, una serie de atractivos especiales para la Comunidad. En lo político, representaba a países democráticos y en lo económico, un proceso integrador de alcance subregional -similar al europeo- y con un comercio relativamente estable hacia la CE.[6] En forma simultánea, el Grupo de Misiones se constituyó en el Grupo Latinoamericano (GRULA) para representar los intereses de los países del área con el deseo de buscar mejores formas de diálogo y acercamiento, en lo posible "compromisorio y permanente", con la Comunidad.
La dinámica iniciada al interior de los países andinos, y el deseo de concretar un acuerdo económico y de cooperación, condujo a que, en 1979, y bajo la administración del presidente Julio César Turbay Ayala, los mandatarios del Grupo Andino delegaran en Turbay la representación de los mismos para que gestionara ante la Comunidad, durante su viaje a Bruselas, la concreción del mismo.
Las conversaciones adelantadas por el presidente Turbay se materializaron en la creación de un Grupo de Trabajo. En forma simultánea, y allanando algunos de los inconvenientes que se habían presentado, durante el V encuentro del GRULA-CE, presidido por el embajador colombiano Luis Robledo, se solicitó un replanteamiento, un replanteamiento operativo del diálogo interregional; hecho que fue atendido favorablemente por la Comunidad a nivel retórico pero que no tendría mayor efecto en la práctica. Pero mientras a nivel birregional se manifestaba un claro estancamiento, a nivel andino se producía un mayor acercamiento entre los miembros del Parlamento Andino y sus pares del parlamento Europeo. Todo presagiaba la pronta suscripción del acuerdo que se venía negociando, pero un golpe de estado en Bolivia suspendió la comunicación entre las partes y sólo hasta que se produjo el retorno a la democracia en ese país, existieron posibilidades de reiniciar los contactos.
Mientras tanto, en el GRULA el embajador colombiano y otros cinco colegas, se constituían en Grupo de Contacto frente a la CE, logrando reiniciar el llamado "diálogo renovado" que se estableció con los mejores augurios, llegándose a crear comisiones de trabajo. Pero nuevos incidentes empañaron lo que lentamente se construía en 1981. La guerra de las Malvinas, en la cual Argentina se enfrentó a Gran Bretaña, generó una serie de retaliaciones de tipo económico por parte de los países miembros de la CE contra Argentina. Los países latinoamericanos en solidaridad con la nación sudamericana decidieron suspender el diálogo birregional en forma indefinida. De igual forma, los encuentros que se venían adelantando entre los representantes del Grupo Andino -GRAN- y la Comunidad sufrieron un congelamiento. "Es decir que a pesar del ánimo conciliatorio y los buenos oficios de mediación que mantuvo permanentemente el gobierno de Turbay Ayala, en esta ocasión se plegó a los deseos de la mayoría y vio frustrada su intención de sacar adelante el convenio que con tanta vehemencia había venido impulsando".[7]
En agosto de 1982, asumió la presidencia Belisario Betancur, que le dio un vuelco a las relaciones internacionales de Colombia. Hechos como el ingreso al Movimiento No Alineado, el Grupo de Contadora y el Consenso de Cartagena le darían al país un alto perfil regional y global. Aprovechando su prestigio personal y la ofensiva diplomática iniciada en Contadora, el presidente Betancur solicitó al embajador ante la CE -Alberto Vásquez Restrepo- que iniciara una serie de acciones tendientes a descongelar el diálogo entre el GRAN y la Comunidad; propiciando simultáneamente la firma del acuerdo entre el Pacto Andino y la CE. Las acciones obtendrían resultados positivos y las gestiones políticas de paz en Centroamérica -que contaban con el apoyo de los países comunitarios— llevaron a que en junio de 1983 se reiniciaran los contactos formales entre los países andinos y los de la Comunidad. Betancur viajó entonces a Bruselas en agosto de ese año buscando de un lado mayor consenso y respaldo político para las gestiones de Contadora, y de otro lado impulsar la firma del famoso acuerdo que se venía negociando desde hacía más de tres años con resultados poco satisfactorios. Betancur regresó con la promesa de que en poco tiempo se firmaría el compromiso. Fue así como en diciembre de 1983 se suscribió en Cartagena el "Acuerdo de Cooperación entre la Comunidad Económica Europea (...) y el Acuerdo de Cartagena". Específicamente, se establecieron los siguientes puntos: "cooperación económica, cooperación para el desarrollo, cooperación comercial, régimen de la nación más favorecida y la creación de una comisión mixta de cooperación".[8]Desafortunadamente, los demás países andinos no se apresuraron a lograr la respectiva ratificación del Acuerdo y éste sólo vino a entrar en vigencia en 1987. Las posibilidades que de él se desprenden son importantes, y se parte de la voluntad real de llevarlas a la práctica tanto al interior de la CE como de los gobiernos de la subregión.
Es de anotar que la Comunidad no confiere con mucha frecuencia acuerdos similares, ya que hasta el momento sólo lo ha hecho con los países del ASEAN, Centroamérica y más recientemente con las naciones agrupadas en el Concejo de Cooperación del Golfo -CCG[9] En la actualidad, funciona la Comisión Mixta que estudia la mejor forma de viabilizar lo establecido en el acuerdo de 1983, pero no son muchas expectativas que hay respecto al intercambio comercial. Habría tres campos de importancia por explorar por la Comisión como son la ayuda para el desarrollo, las inversiones de capital europeo en los países andinos -y en especial en Colombia- así como poder concretar acuerdos en los que se incluya la mejor forma de asegurar transferencia de tecnología, vital para el desarrollo del área [10].
El ingreso de España a la Comunidad, como miembro pleno al igual que Portugal -en 1986— hizo renacer la esperanza de contar con un intermediario válido, o "puente", entre las dos regiones; buscando así "sensibilizar" a los demás países europeos. Pero los buenos oficios de Felipe González chocaron con una barrera impenetrable, y la última oportunidad de haber obtenido al menos una consideración especial hacia este tema se desvaneció luego de la reunión de la Comunidad en Madrid, a mediados de este año, cuando España entregó la presidencia rotativa de la misma, y donde no se produjo la tan esperada manifestación favorable a una solución conjunta y negociada de cuestiones claves como la deuda. Desde 1986, y hasta la fecha, le ha correspondido al presidente Virgilio Barco adelantar los diálogos de la Comisión Mixta, luego de la entrada en vigencia del Acuerdo Grupo Andino-CE. Es interesante ver que aspectos como el armamentismo, el narcotráfico y la deuda continúan teniendo una importancia vital en el diálogo bilateral, especialmente a través de las diversas intervenciones que ha tenido el Canciller Julio Londoño Paredes. En lo económico, sería importante una visita del presidente Barco a Bruselas -tal y como lo hicieron sus dos antecesores- para demostrar a la Comunidad la importancia que Colombia le da a las relaciones con la CE.
Luego de esta descripción, es necesario hacer una evaluación de lo que han sido las diferentes manifestaciones de la relación económica entre Colombia y la CE.
Comencemos por las relaciones comerciales durante los últimos diez años. (Ver cuadro No. 1) Al igual que sucede con América Latina, y el Pacto Andino, también para Colombia la CE se constituye en el segundo socio comercial debido al monto del intercambio. "La CEE de los doce representó en 1987 el 25% del intercambio total colombiano (…) en 1988 (cifras INCOMEX) la participación fue de 23%, continuando en segundo lugar después de los Estados Unidos".[11]En general, se puede decir que durante el período 1978-1988 las cifras globales del intercambio han oscilado entre los 1.800 y los 2.500 millones de dólares, con la excepción de 1986, en que el aumento de los precios del café y el ingreso de España y Portugal a la CE, lograron un incremento del 61% con respecto al año anterior. Pero esta situación atípica se regularizó para 1987. El principal "socio comercial" de Colombia al interior de la Comunidad es la República Federal de Alemania (Ver cuadro No. 2), con una participación en 1988 del 40.7%, seguido por Holanda con 15.4%, Francia con 14.1%, España con 12.4% Reino Unido con 10.3% e Italia con 8.9%. De igual forma, la balanza comercial es favorable a Colombia, en estos diez años, con la República Federal Alemana y Holanda, mientras que con países como Francia muestra un déficit crónico. Gran Bretaña, España e Italia presentan situaciones parciales variables, pero al hacer el análisis global del período se observa un déficit importante en la balanza colombiana. Ahora bien, lo paradójico de la situación radica en que el total del intercambio con la Europa de los Doce es favorable a Colombia, al igual que, al nivel macro, lo es para América Latina. Pero es necesario destacar que la relación comercial continúa estancada, y que mientras en algunos países de la región se han presentado ciertas medidas proteccionistas para tratar de paliar el problema de la deuda, el valor de nuestros principales productos sufre grandes fluctuaciones en el mercado internacional, cuando no reiteradas caídas de precios.
En cuanto a los principales productos que hacen parte de nuestro comercio con la CE, conviene recordar que se presenta una situación similar a la que vive la región en su conjunto. Es decir; que la base de las exportaciones se concentra esencialmente en productos primarios. Se concentra especialmente en "café (50.5%), carbón (15.8%), ferroníquel (9.7%), banano (7.9%) y petróleo y sus derivados (1.7%), que en conjunto representan el 85.6% de las exportaciones totales hacia el mercado comunitario (...) otros productos que representan el 0.3% y el 1.3% del total son tabaco, crustáceos y moluscos, flores, cajas de cartón corrugado, algodón, hilados de algodón, otros tejidos de algodón, partes para calzado y cueros de bovino".[12]
CUADRO No. 1
INTERCAMBIO COMERCIAL DE COLOMBIA CON LA
COMUNIDAD ECONÓMICA EUROPEA
Años: 1978 - 1988
|
|
Comercio Global |
Exportaciones FOB |
Importaciones CIF |
Balanza |
|
Año |
us$ |
us$ |
us$ |
Comercial |
|
|
Miles |
Miles |
Miles |
US$ Miles |
|
1978 |
1.690.727 |
1.125.706 |
565.021 |
560.685 |
|
1979 |
1.515.062 2.092.941 1.813.517 |
956.605 1.286.297 954.709 |
558.457 806.644 858.808 |
398.148 |
|
1980 |
479.653 |
|||
|
1981 |
95.901 |
|||
|
1982 |
1.911.148 1.815.947 1.945.365 1.772.826 2.924.015 2.297.449 2.582.747 |
1.093.925 1.124.362 1.220.595 1.115.908 2.029.513 1.357.426 1.579.487 |
817.223 691.585 724.770 656.918 894.502 940.023 1.003.260 |
276.702 |
|
1983 |
432.777 |
|||
|
1984 |
495.825 |
|||
|
1985 |
458.990 |
|||
|
1986 |
1.135.011 |
|||
|
1987 |
417.403 |
|||
|
1988 |
576.227 |
Fuente: DANE
CUADRO No. 2 INTERCAMBIO COMERCIAL DE COLOMBIA CON LOS SEIS PAÍSES MAS SIGNIFICATIVOS DE LA COMUNIDAD ECONÓMICA EUROPEA Comercio Total 1978 - 1988 en Miles de U. S. $
|
PAÍS |
IMP. |
EXP. |
BALANZA COMERCIAL |
|
Rep. F. de Alemania España |
2965583 1332992 |
6835865 1048760 |
3870282 -284232 |
|
Francia |
1595265 |
892852 |
-702413 |
|
Holanda |
491753 |
2209525 |
1717772 |
|
Italia |
1061601 |
926003 |
-135598 |
|
Reino Unido |
1184763 |
751504 |
-433259 |
El principal producto lo constituye el café, ya que la CE "como grupo de integración es el principal comprador de café a nivel mundial". La ruptura del pacto ha planteado una serie de disyuntivas a Colombia, pero no parece existir un gran temor a nivel de la Federación Nacional de Cafeteros (por lo menos respecto al mercado europeo), pues a pesar de las ventajas arancelarias que obtienen algunos de los países ACP productores de café, son compensadas con creces por la excelente calidad del grano colombiano. En segundo lugar, se encuentra el carbón, ya que en 1987 el 63.4% de las exportaciones se dirigió a la CE. En cuanto al banano, la Comunidad es el segundo mercado para esta fruta, siendo Francia, Alemania y Bélgica los principales países de destino. En términos del ferroníquel, la CE es el principal mercado, con una participación del 81.1% en 1987, siendo Holanda el principal cliente. En relación a las exportaciones de flores, sólo "el 8.5% de las exportaciones totales de flores se dirigió a la CEE, siendo los principales países compradores de la Comunidad, Alemania Federal, Reino Unido y Holanda".[13]
En lo que respecta a las importaciones, la Comunidad ha sido el segundo abastecedor de Colombia durante el período estudiado. Los principales países proveedores son Alemania Federal, Francia, España y el Reino Unido. "A diferencia de las exportaciones las importaciones se caracterizan por su alta diversificación y concentración en los productos manufacturados". Estos están representados principalmente por: productos químicos orgánicos, fundición de hierro y acero, maquinaria mecánica, maquinaria eléctrica, vehículos, que representaron en su conjunto más del 60% del valor total de 1987.
Las perspectivas que se plantean para Colombia a nivel del intercambio comercial se basan en una mejor utilización del SPG, un mejor trato a algunos productos colombianos que deberían tener un acceso más favorable al mercado comunitario, y la alternativa de explorar nuevos campos dentro de la CE, a partir de las decisiones que se tomen a nivel de la Comunidad y con respecto a las directivas que actualmente se hallan en discusión y que en gran parte van a señalar la mejor forma de buscar nuevas inserciones ante la Europa Unificada de 1993.
En segundo lugar, están las relaciones financieras que siguen siendo otro punto de tensión a nivel regional y bilateral. El problema parte de la visión antagónica que en las dos regiones se tiene del asunto. En Europa, se considera que hubo un mal manejo de los dineros concedidos en préstamo y que la imprevisión de América Latina condujo a la situación actual. Pero "contra lo que opinan los sectores conservadores de Europa y los Estados Unidos, gran parte de la deuda latinoamericana no puede atribuirse a que se hayan pedido préstamos irresponsables ni a que haya habido mala gestión".[14]
En esencia, se debería considerar más bien las altas tasas de interés cobradas por los norteamericanos, así como el aumento de los costos de las importaciones y la caída de los precios de las exportaciones.
Para Colombia la deuda constituye un problema urgente e importante, aunque no tan asfixiante como sucede con otros países de América Latina. Las previsiones y el racional manejo de la deuda han permitido que ésta se conserve en niveles aún manejables, pero en mora de ser resuelta a corto plazo.
CUADRO No. 3
DEUDA PUBLICA EXTERNA CONTRATADA CON PAÍSES DE LA CEE SALDOS VIGENTES (Millones de dólares)
|
1980 |
1981 |
1982 |
1983 |
1984 |
1985 |
1986 |
1987 1988 * |
|||
|
K.F.W. |
134,6 |
114.6 |
128.7 |
109.0 |
87.2 |
156.0 |
207.4 |
267.0. 250.2 |
||
|
Tesoro Francés |
8.4 |
6.7 |
4.1 |
6.4 |
5.2 |
6.1 |
6.8 |
7.5 |
6.4 |
|
|
Instituto Mob. Italiano |
0.4 |
0.1 |
0.1 |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
|
|
Banco de Holanda |
0.6 |
0.4 |
0.4 |
0.3 |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
|
|
Gobierno de Dinamarca |
1.3 |
1.0 |
0.7 |
0.5 |
0.4 |
0.5 |
0.5 |
0.5 |
0.4 |
|
|
Gobierno de Holanda |
23.8 |
20.7 |
18.1 |
20.1 |
17.9 |
22.6 |
27.2 |
39.3 |
32.4 |
|
|
Gobierno Belga |
7.2 |
5.7 |
5.5 |
4.0 |
3.5 |
3.8 |
6.3 |
7.0 |
6.1 |
|
|
Gobierno Francés |
10.1 |
7.9 |
5.7 |
3.8 |
3.4 |
3.8 |
3.9 |
3.7 |
3.1 |
|
|
República Democrática Alemana |
9.7 |
29.3 |
47.2 |
44.4 |
38.4 |
31.9 |
27.5 |
19.2 |
18.4 |
|
|
Gobierno Británico |
10.1 |
7.4 |
6.3 |
4.9 |
3.6 |
4.3 |
4.1 |
5.4 |
4.7 |
|
|
Gobierno de Alemania Occidental |
0.0 |
1.0 |
3.8 |
3.8 |
3.3 |
4.6 |
6.0 |
7.5 |
6.4 |
|
|
Instituto de Crédito Oficial España |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
31.5 |
45.1 |
55.7 |
50.5 |
|
|
Banco Exterior de España |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
0.0 |
57.8 |
132.9 |
200.4 191.1 |
||
|
TOTAL |
206.2 |
194.8 |
220.6 |
197.2 |
162.9 |
322.9 467.7 614.0 570.4 |
||||
|
|
|
|
||||||||
* Hasta junio
Fuente: BANCO DE LA REPÚBLICA
En este orden de ideas, la participación de la banca europea en la deuda externa colombiana llegaba al 23% en 1988. (Ver cuadro No. 3). Como es sabido la banca del viejo continente se ha cuidado mucho en el otorgamiento y tratamiento de sus préstamos, especialmente a partir de la presente década, cuando comenzaron las primeras manifestaciones de la crisis. En cuanto a perspectivas de solución, no se observan posibilidades concretas, a pesar de que en la idea de negociación "caso por caso" -como ha sido el deseo de la Comunidad- Colombia cuenta con un buen aval. Con respecto a la necesidad de financiación para Colombia, "la cooperación financiera de la Comunidad Económica Europea resulta indispensable, de tal manera que nuestro país pueda sostener tasas de crecimiento aceptables que le permitan ampliar la capacidad de generación de ingresos externos y de servicio de su deuda y reducir las todavía tasas elevadas de desempleo".[15]
En lo que va corrido del presente año, la Comunidad hizo una propuesta a cuatro países de la región -entre ellos Colombia-para convertir la deuda actual a ECU's (European Currency Unity, moneda nominal para evaluar el intercambio de la CE), dadas las ventajas que de ella se derivan. "La 'Euromoneda', ECU, o Unidad Monetaria Europea es una de las alternativas para que los países de América Latina alivien, en parte, el peso de la deuda externa que se acerca a los US$ 400 mil millones de dólares. Además, es una opción para dejar atrás la excesiva dependencia del dólar norteamericano".[16] Al parecer, y al menos en este campo, existe un punto de acercamiento real entre la CE y Colombia, debido al interés que despertó en el gobierno colombiano la posibilidad de llevar a la práctica la propuesta.
CUADRO No. 4
INVERSIONES EXTRANJERAS EN COLOMBIA, SEGÚN PAÍS DE ORIGEN
Años: 1978 – 1988 (Miles de dólares)
NOTA: Incluye Inversión Antigua y Nueva. No Incluye Inversión en Petróleos
|
País |
1978 |
1979 |
1980 |
1981 |
1982 |
1983 |
1984 |
1985 |
1986 |
1987 |
1988 |
|
República Federal Alemana |
23.182 |
29.667 |
29.620 |
32.140 |
35.043 |
40.058 |
44.759 |
48.460 |
54.226 |
55.875 |
59.949 |
|
Bélgica |
3.250 |
3.532 |
3.089 |
3.103 |
4.047 |
5.798 |
6.018 |
6.129 |
7.343 |
7.229 |
7.506 |
|
Dinamarca |
1.082 |
1.091 |
1.816 |
1.923 |
1.018 |
1.026 |
1.128 |
1.857 |
2.256 |
3.238 |
3.280 |
|
España |
4.239 |
4.674 |
5.276 |
5.786 |
6.173 |
1.310 |
10.813 |
11.797 |
10.704 |
10.549 |
18.947 |
|
Francia |
30.193 |
33.482 |
26.189 |
26.255 |
32.646 |
41.098 |
37.798 |
33.913 |
31.000 |
33.355 |
36.275 |
|
Holanda |
23.284 |
24.398 |
24.649 |
25.587 |
27.705 |
31.929 |
32.768 |
37.317 |
40.649 |
44.023 |
47.465 |
|
Italia |
4.090 |
3.977 |
3.884 |
4.000 |
3.628 |
3.755 |
3.808 |
3.900 |
13.931 |
2.677 |
2.677 |
|
Luxemburgo |
6.420 |
6.215 |
7.184 |
6.450 |
6.134 |
11.867 |
13.313 |
28.406 |
28.469 |
28.819 |
31.435 |
|
Portugal |
130 |
130 |
- |
- |
- |
- |
- |
- |
- |
- |
- |
|
Reino Unido |
25.271 |
32.192 |
35.700 |
54.148 |
82.951 |
94.060 |
164.052 |
172.321 |
206.528 |
108.815 |
110.840 |
|
TOTAL |
121.011 |
139.358 |
137.407 |
157.392 |
199.345 |
240.901 |
314.457 |
344.100 |
395.086 |
294.580 |
318.366 |
NOTA: Incluye Inversión Antigua y Nueva. No Incluye Inversión en Petróleos
FUENTE: BANCO DE LA REPUBLICA. OFICINA DE CAMBIOS
En relación con las inversiones de los países de la CEE en Colombia, la "Oficina de Cambios del Banco de la República registraba inversión extranjera total acumulada al 31 de diciembre de 1987 por 2.992,3 millones de dólares, correspondiendo a la CEE el 10%; es decir un valor de 284.4 millones de dólares".[17] Según datos más recientes, el monto total acumulado de dicha inversión llegó para 1988 a 3.183,6 millones de dólares. Cabe señalar que en los últimos tiempos la CE se ha convertido en el primer inversionista en América Latina, desplazando a Estados Unidos que ha entrado en un proceso creciente de desinversión. Así mismo, este aumento de inversiones por parte de los países de la CE se articula con las directivas emanadas de las Comisiones de la propia Comunidad, en cuanto hace a mejorar las relaciones birregionales, y consignadas en las "Nuevas Orientaciones de la Comunidad Económica Europea para las relaciones con América Latina", declaración hecha por el Consejo de Ministros de 1987.
Por último y en cuanto a la cooperación para el desarrollo se espera que de las conversaciones adelantadas en las Comisiones Mixtas del Acuerdo CE-Pacto Andino, salgan propuestas concretas en el campo de la transferencia de tecnología, y ayudas significativas para el desarrollo de programas conjuntos en zonas marginadas del país.
En general, las relaciones económicas de Colombia con la CE se han desenvuelto dentro de la asimetría que ha caracterizado dichas relaciones a nivel de la Comunidad y América Latina.
Para Colombia se han presentado algunas ventajas debido a su carácter de miembro del Pacto Andino, y por haber desempeñado un papel primordial en la concreción del Acuerdo Pacto Andino-CE, del que aún pueden resultar propuestas válidas que ayuden a mejorar las relaciones económicas.
En el campo comercial no existen perspectivas muy favorables a corto o mediano plazo, siendo necesario esperar el resultado de los diálogos Grupo Andino-CE y simultáneamente ir explorando nuevas formas de intercambio que contemplen un mejor uso del SGP y el diseño de una política de exportaciones más agresiva y coherente.
La situación financiera parece continuará invariable y sin posibilidades inmediatas de solución al problema de la deuda. Sería interesante evaluar más a fondo la propuesta de convertir parte de la deuda colombiana en ECU's, ya que podría brindar ciertos beneficios.
En el campo de inversión se aprecian posibilidades de aumento, así como la perspectiva de proponer "joint ventures" a corto y mediano plazo. Ello, sin duda, estará cada vez más ligado a la estabilidad política interna. Situación similar se presenta con la ayuda para el desarrollo, especialmente en cuanto a transferencia de tecnología ya que en este campo específico parece irse abriendo paso una especial sensibilidad de parte de la Comunidad.
[1] Ver al respecto "La oportunidad de la crisis. Desafíos en las relaciones europeo-latinoamericanas". Carlos Alzamora, en Revista Nueva Sociedad No. 85, Pág. 97.
[2] Ver "Europa y América Latina: Intereses político-estratégicos". Atilio Borón, Comisión Sudamericana de Paz, Documento de Trabajo, Santiago, 1988.
[3] Existe un estudio pionero titulado "Las relaciones de Colombia con las Comunidades Europeas, CEE" de Edgardo Madrid D'Andreis y Jorge Octavio Londoño Sánchez, Documento del Centro Colombiano de Estudios Europeos, CCEE, realizado en 1985 y actualizado en 1987. En cuanto a la parte económica apareció recientemente un documento del INCOMEX preparado con la colaboración de PROEXPO y el Banco de la República, titulado: "Relaciones Económicas y Comerciales de Colombia con la CEE", Bogotá, 1989.
[4] "Las relaciones de Colombia con las comunidades...", Op. C i t . , Pág. 10.
[5] "Escaso beneficio con CEE ha obtenido Colombia". El Espectador, 7-III-74, Pág. 5.
[6] Ver al respecto "Una aproximación a las relaciones económicas entre los países de1 Pacto Andino y el Mercado Común Europeo" Humberto González. Documento de Trabajo. Fundación Friedrich Ebert. Bonn 1989
[7] Ver "Colombia y la Comunidad Económica Europea: La asimetría de una relación". José Luis Ramírez León, ponencia presentada al seminario "Europa-América Latina". Fundación Santillana. 1989.
[8] "Texto del Acuerdo Comunidad Europea-Pacto Andino". Documento Informativo, Delegación CE, Caracas.
[9] Los países miembros del CCG son: Bahréin, Kuwait, Ornan, Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
[10] Ver al respecto "Informe de la Junta del Acuerdo de Cartagena sobre la Primera Reunión de la Comisión Mixta Andino-Europea". Documento de la Comisión del Acuerdo de Cartagena, 1988.
[11] "Relaciones económicas y comerciales entre Colombia y la CEE". Op. Cit., Pág. 19.
[12] 12. Ibid., Pág. 28.
[13] 13. Ibid., Pág. 30
[14] "Desarrollo recíproco. Perspectivas de una justa asociación" Helio Jaguaribe, en Nueva Sociedad No. 85, Op.Cit. Pág. 115.
[15] "Relaciones económicas y comercia-les entre Colombia y la CEE". Op. Cit., Pág. 114.
[16] "Colombia se reúne con la CEE. La Euromoneda una alternativa a la deuda". El Espectador. 8-VI-89. Pág. 8-A. Ver también al respecto "Perspectives on the economic relations between the European Community and Colombia with the creation of the 1992 Unified Market". Cario Secchi, Documento de la Universidad Luigi Bocconi, Milán. 1989. Y "El uso del ECU en las transacciones internacionales. El caso de los países latinoamericanos". Documento elaborado por el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universita Comerciale Luigi Bocconi. de Milán En Revista Banco de la República. 1989
[17] "Relaciones económicas y comerciales entre Colombia y la CEE". Op. Cit., Pág.