Las medidas de fomento de la confianza: aportes para el estudio de un nuevo concepto de seguridad hemisférica
Martha Galindo Peña
Politóloga. En la actualidad asesora en la Dirección General de América del Ministerio de Relaciones Exteriores.
José Luis Ramírez León
Abogado e investigador. Actualmente investigador principal del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad de los Andes.
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21-27
01/04/1994
01/04/1994
El fin de la guerra fría, la desaparición del conflicto bipolar y la necesidad de reformular un nuevo concepto de seguridad global han llevado al tratamiento y consideración del tema de las Medidas de Fomento de la Confianza (MFC) en diferentes foros multilaterales. En algunos de ellos, como en el caso de la Organización de Naciones Unidas (ONU), o de la Conferencia sobre Cooperación y Seguridad en Europa (CSCE), el asunto de las medidas de confianza data de tiempo atrás. En otros, como sucede con la Organización de Estados Americanos (OEA), la redefinición del concepto de seguridad hemisférica ha introducido el debate sobre las medidas de fomento de la confianza en la región.
El objeto del presente artículo es hacer un recuento histórico sobre las Medidas de Fomento de la Confianza y el tratamiento del que han sido objeto desde mediados de la década de los años setenta en los diversos foros multilaterales a nivel mundial. La segunda parte busca ubicar el debate global dentro de la consideración que en la OEA se le está dando al asunto y la propuesta específica hecha por Colombia para dar un tratamiento integral a un tema que aún está por tener un mayor desarrollo en la agenda hemisférica.
Existe una amplia consideración de las Medidas de Fomento de la Confianza en cuanto tiene relación con antecedentes históricos. A pesar de que no hay una definición única de las MFC se puede partir de la base de una aproximación general al considerarlas como "una serie de tratados, gestiones políticas, decisiones unilaterales, compromisos, etc., que han tenido como objetivo directo o indirecto el fomentar la confianza… Desde ese punto de vista, cualquier arreglo satisfactorio, entendimiento alcanzado sin presiones, acuerdo de desarme o limitación de armamentos, etc., cumpliría una función de fomentar la confianza[1].
Luego de este intento de definición, y a pesar de sus bondades, coincidimos con Jack Child cuando afirma que las MFC "no pueden resolver las causas básicas de un conflicto ni ellas pueden conducir a la utopía de un estado general de desarme[2].
Desde finales del siglo pasado, y hasta el período de la entreguerra, se dieron algunos ejemplos de MFC en diferentes lugares del mundo. Sin embargo, la magnitud de la Segunda Guerra Mundial, el inicio de la llamada guerra fría y el enfrentamiento bipolar y, por ende, la posibilidad cada vez mayor de que una conflagración atómica destruyera el planeta, llevaron a buscar nuevas formas de MFC.
A manera de ilustración citaremos algunos ejemplos. Entre 1946 y 1947 se logró un acuerdo entre Estados Unidos y la URSS estableciendo misiones de contacto militar en las dos Alemanias. Su objetivo era "mejorar la transparencia para proveer, en efecto, advertencias en contra de movimientos a larga escala o ataques por sorpresa"[3]. Hacia comienzos de la década de los años sesenta se llegó a un acuerdo entre los contendientes al aceptar el establecimiento de la denominada "Línea caliente" (hotline agreement) con el ánimo de establecer una línea directa de comunicación entre los dos jefes de gobierno para ser usado en caso de emergencia bélica. La crisis de los misiles, que dio origen al acuerdo, estuvo a punto de producir una confrontación atómica de incalculables proporciones.
Más adelante, en 1972, se suscribió el "Acuerdo sobre la prevención de incidentes en y sobre alta mar", que reguló las maniobras entre navíos norteamericanos y soviéticos para evitar que se pudieran incrementar las provocaciones peligrosas en el mar. De igual manera se encuentra, en 1973, el "Acuerdo de prevención de la guerra nuclear", con relación a medidas de confianza en el campo atómico. Luego vendría un "primer acuerdo ABM relativo a misiles balísticos... Debe anotarse también que determinados convenios sobre limitación de armas estratégicas tales como los denominados SALT I y el SALT II, así como el reciente convenio sobre armas nucleares de alcance intermedio (INF) contienen estipulaciones que pueden calificarse como MFC"[4].
En consecuencia, se puede afirmar que durante el enfrentamiento bipolar "las MFC han desempeñado un papel esencial en mejorar las relaciones Este-Oeste. Sin embargo, estos pasos unilaterales, tácitos o negociados, para mejorar la cooperación o la disminución de las tensiones fueron el olvidado hijastro de la guerra fría, siempre tomando el último lugar en las negociaciones formales de control de armas"[5].
Sin lugar a dudas, el ejemplo más significativo en cuanto a negociación y adopción de MFC se ha dado en Europa debido a la especial centralidad que presentó el viejo continente durante el período de la confrontación bipolar. El simple hecho de que la OTAN y el Pacto de Varsovia mantuvieran su mayor concentración de tropas dentro de las fronteras de los países europeos llevó a que éstos buscaran fórmulas novedosas y adecuadas a la realidad de la confrontación atómica. Igual situación se presentaba frente a la eventualidad de una confrontación con armas convencionales y en un escenario reducido.
Dentro de este contexto se inició en Helsinki, en 1972, en el marco de la Conferencia sobre Seguridad y Cooperación en Europa (CSCE), un activo proceso de negociación que buscaba reducir al máximo el riesgo de un enfrentamiento militar. "El concepto de 'promover la confianza' fue especialmente mencionado en el acta final de la Conferencia sobre Seguridad y Cooperación en Europa, realizada en Helsinki en 1975"[6]. Las medidas que allí se adoptaron en materia de MFC se basaron en esencia en hechos relacionados con medidas de carácter militar, a pesar de que se hizo especial referencia a elementos como la economía, la ciencia y la tecnología, así como a aspectos de carácter humanitario[7].
En cuanto a los aspectos referentes a seguridad, se establecieron ciertos principios que debían ser tenidos en cuenta tales como: "la igualdad soberana; respeto por los derechos inherentes a la soberanía; abstenerse de la amenaza o el uso de la fuerza; inviolabilidad de las fronteras; integridad territorial de las fronteras; solución pacífica de las controversias..."[8] y otras más. En cuanto al aspecto específico de MFC, se estableció la "notificación previa de maniobras militares que excedieran 25.000 hombres, así como la solicitud de notificación de ejercicios militares de menor tamaño. También se alentaba a invitar observadores de los países participantes para asistir a las maniobras militares"[9].
Más adelante se llevaron a cabo reuniones en Belgrado (19771979); Madrid (1980 1983) y Estocolmo (1984-1986). Entre los aspectos más significativos de este período, y con referencia a MFC, se produjo un importante acuerdo, consignado en el Documento de Viena de 1990 y en el cual se desarrollaron nuevas áreas dentro de las MFC[10]. Para finales de 1990 se llevó a cabo una reunión cumbre en París, que se convirtió en la reunión más importante desde la firma del Acta Final de Helsinki ya que, como en aquella ocasión, se logró reunir a los jefes de Estado o gobierno de la CSCE[11]. La "Carta de París para una Nueva Europa" hizo especial énfasis en la nueva era de democracia, paz y unidad, concediendo gran importancia a los derechos humanos, la promoción de la democracia y el respeto por la ley del medio ambiente; cooperación económica; cultura; trabajadores migrantes, etcétera[12].
Finalmente, y en cuanto a Europa se refiere, entre marzo de 1989 y febrero de 1992 se llevaron a cabo discusiones y negociaciones en torno al tema de Medidas de Fomento de la Confianza. Sus conclusiones fueron presentadas a la cumbre de Helsinki, en marzo de 1992, en la cual se adoptó el documento "Los Cambios del cambio" y en cuya aprobación estuvieron los representantes de los gobiernos participantes en la CSCE. "El programa aumenta la capacidad de los Estados participantes y les permite una acción concertada para intensificar la cooperación para la democracia, prosperidad e igualdad de derechos y seguridad. Las, entonces, 51 naciones estuvieron de acuerdo en un Foro para Cooperación en Materia de Seguridad (FSC)"[13].
Dentro del contexto de cambio en Europa se han presentado una serie de hechos significativos representados en la desmembración de algunos Estados y el recrudecimiento de conflictos nacionalistas étnicos y religiosos, como en el caso de la exUnión Soviética y la exYugoslavia. Se han tratado de considerar estos temas dentro del foro común de la CSCE, en la medida en que la Conferencia "es el único foro con la membresía, amplio mandato y flexibilidad para discutir adecuadamente estos asuntos"[14].
Sin embargo, el manejo del conflicto en Bosnia-Herzegovina ha tenido un mayor desarrollo dentro de Naciones Unidas, cuyo Consejo de Seguridad autorizó la adopción de medidas militares a través de bombardeos selectivos. Este hecho amerita una consideración a futuro sobre el desarrollo del tema de seguridad y la vinculación de las MFC a conflictos entre los nuevos Estados surgidos en la posguerra fría.
Las MFC también han tenido un desarrollo significativo dentro del marco de acción de la ONU. En un estudio preparado por algunos expertos gubernamentales, a solicitud de Kurt Waldheim, por entonces secretario general de la Organización, se señala que las MFC "tienen por objeto fortalecer la paz y la seguridad internacionales y promover un clima de confianza y cooperación internacional entre los Estados, a fin de facilitar el progreso en materia de desarme"[15]. Algunos años atrás, en 1978, en el documento final del Décimo Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General, destinado a analizar el problema del desarme, se había consignado la idea de promover la confianza entre los Estados[16].
Sin embargo el tema, como muchos de los asuntos que se trataban en la ONU, y que involucraban problemas de seguridad en los que se vieran envueltos los dos grandes grupos ideológicos, terminó con una doble óptica: del lado occidental un énfasis en los aspectos militares; del lado oriental el "deseo de que se reconociese mérito a propuestas como el compromiso de no ser el primero en emplear armas nucleares, un tratado sobre no uso de la fuerza, apoyo a las zonas libres de armas nucleares, prohibición de armas químicas en Europa y otras"[17].
Más adelante se introdujo un elemento adicional a la consideración del tema que fue promovido activamente por la mayoría de países del Tercer Mundo. Dentro del Consejo Económico y Social (Ecosoc), y por petición de la Asamblea General, se incorporó el tema de la confianza en las relaciones económicas internacionales. De esta forma se incluyó una óptica adicional que ampliaba el marco de las MFC sin limitarlas a la consideración única de las medidas de carácter militar[18].
El tema de las Medidas de Fomento de Confianza ha seguido siendo analizado en Naciones Unidas. Prueba de ello es la propuesta de Boutros Ghali, actual secretario general, quien basa su concepto de paz y seguridad en una suerte de trilogía: diplomacia preventiva-establecimiento de la paz-mantenimiento de la paz. Dentro de la primera de estas categorías, diplomacia preventiva, se establece que la "confianza mutua y la buena fe son esenciales para reducir la probabilidad de conflictos entre los Estados"[19]. Es de esperar que el tema continúe con un mayor tratamiento en aras de lograr más y mejores mecanismos de fortalecimiento de la paz y la seguridad en el mundo.
Sin embargo, situaciones como las presentadas en Irak, Bosnia-Herzegovina, Somalia, Ruanda, Angola, etc., hacen suponer que falta mucho por considerar en este tema y que las nuevas propuestas globales deben adecuarse a los cambios que se han venido experimentando con el fin de la guerra fría.
Dentro del amplio espectro que abarca la consideración del tema de la seguridad en el hemisferio, la OEA, a solicitud de algunos de sus Estados miembros, ha incluido dentro de su agenda aspectos que están siendo objeto de consideración y debate. En especial habría que hacer referencia a los siguientes asuntos: establecimiento del vínculo jurídico entre la Junta Interamericana de Defensa (JID) y la OEA; la seguridad cooperativa; la seguridad de los pequeños Estados del Caribe; la forma de relación en materia de seguridad entre la OEA y la ONU; y el tratamiento de las MFC al interior de la Organización[20].
La Reunión de Expertos sobre Medidas de Fomento de Confianza y Seguridad en la Región, convocada a instancias del mandato conferido por la Asamblea General de la OEA, constituyó un importante paso en el proceso llevado a cabo a través de la labor de la Comisión Especial de Seguridad Hemisférica.
Colombia considera que el contraste entre la pobreza y la riqueza a nivel nacional e internacional constituye uno de los factores que afectan de manera seria la seguridad hemisférica. El marco de la cooperación internacional es la base para lograr la integración regional, necesaria para una sólida concertación.
A la búsqueda de mecanismos idóneos para lograr el anterior objetivo y fortalecer la confianza mutua en la región, Colombia, a partir del gobierno del presidente Virgilio Barco, puso en marcha las Comisiones de Vecindad e Integración con Venezuela y Ecuador en 1989; con Panamá en 1992 y con Brasil y Perú en el presente año.
El presente ejercicio tiene como objetivo mostrar cómo el mecanismo de las Comisiones de Vecindad de Colombia se ajusta al nuevo modelo de seguridad hemisférica planteado en el punto II. Por la vía de las Comisiones de Vecindad, Colombia busca fortalecer preventivos que estimulen la participación e integración de la sociedad civil, a la búsqueda de su bienestar social y económico, como elementos complementarios a los de tipo militar que el nuevo concepto de seguridad hemisférica requiere.
Existen tres elementos fundamentales para construir un nuevo sistema de seguridad hemisférica[21]:
Valores e intereses compartidos en la región;
Identificación de situaciones que atenten contra los valores compartidos y diseño de mecanismos de prevención y reacción adecuados;
Acuerdos necesarios sobre medidas de acción colectiva tendientes a prevenir y neutralizar las acciones de riesgo.
Factores determinantes como la transparencia mutua son inherentes al desarrollo del modelo: la confianza entre los Estados se constituye a través de obligaciones mutuas que contraen ambas partes con la certeza de estar obrando bajo procedimientos de inspección recíproca, derivándose así una etapa de integración funcional básica en términos del logro de los niveles de confianza mutua.
Colombia, Venezuela, Ecuador, Panamá, Brasil y Perú conforman la región al norte del continente suramericano. Estos países han concientizado los valores e intereses que comparten como región: el fortalecimiento de sus democracias, el respeto a la libertad y al pluralismo político, la integración económica, el desarrollo de sus economías de mercado, la promoción de los derechos humanos, la preservación de la justicia social y el objetivo final: la búsqueda del bienestar de sus pueblos para la preservación de la paz.
Con realismo y pragmatismo, Colombia ha diseñado el mecanismo de las Comisiones de Vecindad e Integración, las cuales, a partir de la identificación de intereses binacionales, elaboran instrumentos de prevención y reacción adecuados a dichas situaciones que atentan contra los valores compartidos.
Estos instrumentos hacen referencia a los diferentes acuerdos sobre medidas de acción binacionales que buscan prevenir y neutralizar las situaciones que podrían ocasionar riesgos compartidos: la integración económica, el incremento del comercio, la cooperación judicial, el control de las migraciones, el manejo de delincuencia común, entre otros.
A continuación se esboza el desarrollo de este mecanismo en su proceso histórico, en la operacionalización de su gestión y en algunas de sus realizaciones. Diferentes, por cuanto aun cuando tienen un modelo establecido para su funcionamiento, su propio proceso está determinado, entre otros factores, por dos de ellos fundamentales: la naturaleza de la frontera y las características de la relación bilateral.
De conformidad con lo anteriormente enunciado, las Comisiones de Vecindad e Integración son instrumentos de la política exterior colombiana, creados para el fortalecimiento de las relaciones bilaterales de Colombia con los países vecinos, con los cuales comparte, además de sus territorios limítrofes, las fronteras en común, propósitos iguales, sus problemas y la búsqueda de la integración económica con el fin de aunar esfuerzos que lleven a realizaciones concretas de intereses binacionales comunes.
A través de estos instrumentos de concertación se han consolidado las relaciones bilaterales de Colombia con los vecinos, convirtiéndose en factores de transformación, propiciando el establecimiento de medidas de confianza mutua y permitiendo la consolidación de mecanismos de seguridad a nivel binacional.
En el siguiente cuadro se observa el proceso de creación de las Comisiones de Vecindad e Integración reflejando la voluntad política expresada al más alto nivel de las naciones por los presidentes y puestas en marcha a la luz de estos intereses.
Presididas por los ministros de Relaciones Exteriores las Comisiones de Vecindad están conformadas por la unión de las comisiones de cada uno de los países. Se reúnen en forma alternada en cada una de las naciones con una periodicidad que se deriva de la dinámica misma de sus procesos.
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COMISIÓN |
LUGAR |
FECHA |
PRESIDENTES |
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Colombo- Venezolana |
Ureña |
Marzo 28-1989 |
Virgilio Barco Carlos A. Pérez |
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Colombo- Ecuatoriana |
Bogotá |
Junio 20-1989 |
Virgilio Barco Rodrigo Borja |
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Colombo- Panameña |
Bogotá |
Noviembre 28-1992 |
César Gaviria Guillermo Endara |
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Colombo- Brasileña |
Leticia |
Enero 20-1994 |
César Gaviria Itamar Franco |
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ColomboPeruana |
Bogotá |
Febrero 15-1994 |
César Gaviria Alberto Fujimori |
En todos los casos, la Comisión Nacional está conformada por representantes de alto nivel de los sectores públicos y privados, además de representantes vinculados a las áreas de frontera. Tienen a su cargo la generación de iniciativas y el seguimiento de los compromisos adquiridos por las partes.
Para garantizar la eficiencia de los trabajos, la parte operativa está a cargo de las Subcomisiones Técnicas Binacionales que se constituyen de acuerdo con los temas de la agenda: integración económica y comercial; integración fronteriza; medio ambiente y desarrollo sostenible; infraestructura, transporte y comunicaciones; cooperación judicial; minas y energía; educación y cultura; turismo; etnias y salud.
Bajo este espectro temático, las Comisiones de Vecindad destacan el impulso otorgado tanto por el sector privado como por los otros actores regionales y nacionales en un esfuerzo de la sociedad civil para contribuir a forjar el nuevo concepto de seguridad hemisférica.
Sin llevar a cabo una evaluación comprehensiva de la labor de las comisiones, se pueden observar algunos ejemplos de la gestión exitosa, como las que se retoman a continuación:
En el primer caso, Comisión de Vecindad e Integración Colombo-Venezolana, se está realizando el plan binacional de ordenamiento y manejo y el reglamento del uso del parque natural El Tama, entre Colombia y Venezuela. El mismo ha contemplado realizaciones específicas en materia de medio ambiente, atendiendo a los intereses compartidos en la zona. Luego de las negociaciones entre las Comisiones Presidenciales de Integración Fronteriza se firmó un Memorándum de Entendimiento que contempló aspectos esenciales del mismo.
En el segundo caso, Comisión de Vecindad e Integración Colombo-Ecuatoriana, se logró en 1990 la creación de la Zona de Integración Fronteriza (ZIF), mediante el llamado Acuerdo de Esmeraldas. Con este acuerdo se buscó atender necesidades básicas en el campo de la salud, educación y vivienda de los pobladores de dicha zona.
En el tercer caso, Comisión de Vecindad e Integración Colombo-Panameña, se negoció y firmó un Acuerdo de Asistencia Legal y Cooperación Judicial, luego se firmó un Protocolo Complementario sobre la misma materia.
En los tres ejemplos anteriores se observa el proceso de interés y valor compartido; la identificación de una situación que atenta contra ese valor compartido y por último el acuerdo necesario para tomar medidas frente a ese riesgo.
Paralelo a las anteriores realizaciones hay que destacar dos puntos adicionales de cooperación internacional dentro de este proceso:
En el área de la integración económica y comercial, la concertación entre los grupos del sector privado y el sector público ha producido un fenómeno de vital importancia: las iniciativas integracionistas, inicialmente concebidas por los gobiernos y los sectores públicos de la economía de ambos países, han dado la oportunidad de ganar espacios en acciones del sector empresarial y de la sociedad civil en general.
Y, por último, se destacan las acciones tendientes al decisivo e importante acercamiento entre las Fuerzas Armadas y los cuerpos de seguridad de los Estados, incluyendo reuniones entre los respectivos ministros de Defensa y demás autoridades competentes en la seguridad estatal. Se pretende con ello fijar acciones concertadas contra los factores que puedan perturbar el orden público y la lucha contra la delincuencia organizada.
1. El tema de las Medidas de Fomento de la Confianza ha tenido un desarrollo importante a nivel internacional merced a los hechos derivados del período de la guerra fría. Sin embargo, en los últimos años su tratamiento obedece a la reestructuración del orden mundial luego de finalizado el enfrentamiento bipolar.
2. Tanto en Naciones Unidas como en la Conferencia sobre Cooperación y Seguridad en Europa se ha venido tratando el tema. El desarrollo del mismo se ha ampliado a los elementos no militares de las MFC.
3. En América la OEA ha comenzado el tratamiento de las MFC dentro de su Comisión Especial de Seguridad Hemisférica, primando diferentes ópticas para abordar el asunto.
4. Dentro del contexto hemisférico, y atendiendo a la reunión de expertos sobre Medidas de Fomento de la Confianza, Colombia ha enfrentado el desafío de estructurar sus propios espacios de seguridad en forma coherente.
5. La consolidación de los objetivos de las Comisiones de Vecindad va encaminada al mediano y largo plazos con el fin de fortalecer la confianza mutua en la región. El mecanismo de ellas ha permitido generar un nuevo concepto de cooperación internacional a la búsqueda de lograr la erradicación de la pobreza como elemento que atenta contra la seguridad en nuestra región latinoamericana.
6. En lo relativo a la definición de los mecanismos de Comisiones de Vecindad, se ha propendido a la identificación de las reglas del juego para la negociación, privilegiando el consenso como fórmula para adoptar decisiones.
7. Con la implementación de esta herramienta en el manejo de su política exterior, Colombia ha adoptado importantes medidas para la prevención de crisis y la búsqueda de soluciones pacíficas a las controversias.
[1] Hugo Palma (1991), Confianza, desarme y relaciones internacionales, Centro Peruano de Estudios Internacionales (Cepei), Lima, Perú, p. 21.
[2] Jack Child (1994), "Confidence building measures in Central America". To be published as a Chapter in book on CBMs by The Stimson Center and Flacso (Santiago, Chile).
[3] "The U.S. experience in Confidence-Building Measures". Presentation by the U.S. delegation to the preparatory session of the meeting of experts on confidence and -security building- measures in the region. Washington D. C, 18 November, 1993.
[4] Hugo Palma, op. cit., pp. 23 y 24.
[5] Michael Krepon (1993) "The decade for confidence building", en A Handbook of Confidence-Building Measures for Regional Security, Washington D. C, The Henry L. Stimson Center, p. 1.
[6] Hugo Palma, "Zonas de paz, posibilidades y perspectivas en América Latina", en Seguridad, paz y desarme: propuestas de concertación pacífica en América Latina y el Caribe (1992), Estudio Estratégico de América Latina 1990/1991, Centro Latinoamericano de Defensa y Desarme (Cladde), Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), Santiago de Chile, p. 35.
[7] Específicamente, en el campo de los derechos humanos se alcanzaron logros importantes " dentro de los Estados participes, especialmente en la Unión Soviética y la Europa del Este", véase al respecto "The conference on security and cooperation in Europe. An overview of the CSCE process, recent meetings and institutional development", Washington D. C, Comission on Security and Cooperation in Europe, 1992.
[8] "The U.S. experience...", "Presentation by the U.S. delegation to the preparatory...” doc. cit.
[9] Ibíd.
[10] Véase "Strengthening stability through openness. The Vienna negotiations on confidence-building measures", Washington D. C, U.S. Arms Control and Disarmament Agency, julio de 1990. Y, Cathleen S. Fisher, "The preconditions of confidence-building: Lessons from the European experience", en A Handbook of Confidence-Building Measures for Regional Security, op. cit., pp. 31-41.
[11] La reunión de París incluyó la firma o la aprobación de cuatro grandes acuerdos: "La Carta de París para una Nueva Europa; el Documento de Viena sobre MFC; el Tratado sobre Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FCE) negociado dentro del marco del proceso de la CSCE por los miembros de la OTAN y del Pacto de Varsovia; y la Declaración Conjunta de los Veintidós Estados, en la cual los miembros de la OTAN y del Pacto de Varsovia dieron la bienvenida a los históricos cambios ocurridos en Europa y declararon que no eran adversarios por más tiempo", véase "The Conference on Security and Cooperation...", op. cit., pp. 5 y 6.
[12] Véase al respecto: "Charter of Paris for a New Europe".
[13] "The U.S. experience in...", "Presentation by the U.S. delegation to the preparatory...” doc. cit.
[14] "The Conference on Security and Cooperation...” op. cit., p. 33.
[15] "Estudio Amplio sobre Medidas de Fomento de la Confianza", informe del secretario general de las Naciones Unidas Nueva York, Departamento de Asuntos Políticos y de Asuntos del Consejo de Seguridad, Centro de las Naciones Unidas para el Desarme, 1982. El Grupo de Expertos fue convocado por Waldheim tras una iniciativa adelantada por la República Federal Alemana.
[16] Véase "Documento Final del Décimo Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General", S-10/2, p. 11.
[17] Véase Hugo Palma, Confianza, desarme y..., op. cit., p. 37.
[18] Véase al respecto: Res. 45/58M; Res. 45/581 y Res. 45/62F.
[19] Véanse Boutros-Ghali, Boutros (1992), Un programa de paz. Diplomacia preventiva, establecimiento de la paz y mantenimiento de la paz, Nueva York, Naciones Unidas, pp. 12-15; A. Cárter; W. Perry y J. Steinbruner, (1992), A New Concept of Cooperative Security, Washington D. C, The Brookings Institution.
[20] A pesar de que existen algunos antecedentes importantes en materia de las MFC en América Latina, esta parte del escrito se referirá específicamente al tratamiento del tema en la OEA y la posición de Colombia al respecto.
[21] Comisión sobre Seguridad Hemisférica, Nuevo concepto sobre seguridad hemisférica, mayo de 1993, p. 3.