Cómo citar: Arjona, Maria José. "Todas las selvas posibles. La política de lo que se mantiene abierto". Dearq 44 (2026): 144-194. https://doi.org/10.18389/dearq44.2026.11

Todas las selvas posibles
La política de lo que se mantiene abierto

Maria José Arjona

Artista plástica

El trabajo que sostienen estas páginas da cuenta de transformaciones, alineaciones, intersecciones, desapariciones, colaboraciones… Acciones dadas o provocadas que alteran e involucran cuerpos de distinta índole en su duración, magnitud y alcance. El intento de recoger dichas acciones en una revista, la abre a la inmensidad de todo lo que puede, o no, ocurrir.

Los límites del espacio que establece cada hoja son desbordados constantemente por formas, cuerpos, manchas que no están en el centro, sino cruzando de un lugar a otro, de un estado a otro, de un pensamiento a otro. Atravesando. Atravesándonos. Siempre en movimiento. El texto, a su vez, también se transforma y se mueve con libertad. Además de la línea horizontal, busca otras maneras de hacerse presente: aparece como una luz que titila, corre como un líquido que moja, se arrastra como un animal curioso, se agita en el aire como una bandera muda. Las letras escritas son otro cuerpo más, imagen que también se mueve.

Quien lee, sin poder evitarlo, se mueve y encuentra su sitio entre el tiempo expandido de un eco que resuena y se multiplica. Esta lectura activa provoca que se desplacen los ojos siguiendo la estela de las manchas negras, los dedos que pasan páginas ordenadas, el corazón que recuerda en cada latido, al mismo tiempo, la palabra que acabó de leer y esa experiencia única. Algunos de estos movimientos suenan, como lo que dicen estas páginas que, al ser leídas en voz alta o con un susurro firme, traspasan el papel hasta acercarse a unos oídos atentos que, al notar el aire que contiene esa voz, escuchan con cuidado.

El espacio entonces surge abierto en la maraña de relaciones puestas en juego: la del papel con la piel que lo toca descubriendo, la del lenguaje con la idea que construye y afecta, la del cuerpo con el aire que respira a compás para descifrar lo que lee, la de la imagen con las cosas que agencian paisajes y territorios otros. El espacio no estaba dado antes de esto; solo unos gestos sutiles de cuerpos en movimiento pueden encargarse de desplegarlo a través de una superficie honda.

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