Melting Traces


En 2012 se lanzó el concurso REcall. European Conflict Archaeological Landscape Reappropriation,1 cuyo objetivo era plantear nuevas formas de tratar lugares e historias dolorosos en Europa, más allá de un enfoque tradicional. Se buscaba pasar de una actitud de “simple” conmemoración, a una de participación activa de las personas en los lugares y con respecto a las historias a través de estrategias de reapropiación.

El equipo2 decidió trabajar en Roma, y como evento tomamos la llamada Operación ballena, también conocida como il Ratrellamento, ocurrida en el barrio Quadraro. Durante la Segunda Guerra Mundial, Roma fue ocupada por los nazis en septiembre de 1943. Los únicos lugares seguros en la ciudad eran el Vaticano y el Quadraro, un barrio humilde de clase obrera. La operación fue planeada por el teniente coronel Herbert Kappler (fig. 1). La acción militar comenzó al amanecer del 17 de abril de 1944. Los alemanes rodearon el perímetro del barrio y, poco a poco, fueron reuniendo prisioneros en el Cinema Quadraro (fig. 2). Aproximadamente, mil hombres de entre los dieciséis y los sesenta años fueron llevados del Cinema Quadraro a Cinecittà, en los alrededores del barrio, y posteriormente fueron deportados para trabajar en fábricas de diferentes partes de Alemania (como Zwangsarbeiter [trabajo forzado]) de los cuales muy pocos regresaron vivos a sus casas después de la guerra.

Figura 1.

Herbert Kepler, foto de detención. Fuente: festivaldistoria.files.wordpress.com (https://bit.ly/31GK93j)

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Figura 2.

Cinema Quadrado, alrededor de la decada de 1940. Fuente: Foto de un póster tomada por los autores.

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Durante la semana del 8 al 15 de septiembre de 2013, y habiendo realizado ya algunas investigaciones (bibliografía disponible, internet, mapas, etc.), visitamos la zona de Quadraro Vecchio. Entrevistamos a vecinos del barrio, entre los que se encontraban algunos familiares de las víctimas del Rastrellamento. Hoy es un barrio muy heterogéneo. Urbanísticamente, ha crecido debido a los proyectos de vivienda social ejecutados en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, y los edificios históricos y las ruinas (como el Aquedotto Felice) conviven con pequeñas casas de campesinos, casas agrícolas, campos y las omnipresentes fuentes romanas. La heterogeneidad, su cualidad de barrio obrero y la lejanía del “centro” hacen que hoy día ser “del Quadraro” siga significando algo específico y particular, diferente de ser romano.

La historia del Rastrellamento es la confluencia de las vidas de muchos hombres en un punto determinado de un lugar determinado. Es una historia contada por el propio Quadraro. La red social que mantuvo a raya a los nazis tenía que formar parte de la obra, lo que nos llevó a pensar en una instalación al aire libre repartida por todo el barrio como posible forma de presentación.

Todo lo que vemos es una especie de Troya, una constelación arqueológica; de rápido a lento y de antiguo a nuevo.

Norman Bryson

Nuestra propuesta consistía en una instalación con un claro carácter temporal (una duración aproximada de un día) que hiciera tangible el proceso de desaparición y, así, recrear metafóricamente el Rastrellamento.

En la noche del 16 de abril y hasta el amanecer del 17 (aludiendo a la acción militar de 1943) se colocarían mil bloques de hielo (50 cm × 50 cm × 24 cm) a lo largo de las calles y lugares del barrio, para abarcar todo el Quadraro Vecchio.3

En el interior de los bloques se ubican pequeños objetos relacionados con la vida cotidiana del barrio. Tales objetos sirvieron para subrayar la individualidad de cada bloque (también catalogados y numerados, del uno al mil) y también acentuarían la alteración de la rutina diaria infligida por la acción militar de Kappler.

Así cada pieza de hielo actuaría a manera de conmemoración para cada uno de los hombres anónimos que, en su momento, se llevaron y una representación visual de la construcción laberíntica de las relaciones sociales del barrio. Tras ello, los bloques no dejarían más que charcos de agua que se reintegraron al barrio.

Los ciudadanos se enfrentaron a un acontecimiento relativamente repentino (una aparición, podría decirse) que se extendió por todo el barrio. El hecho de que la instalación nunca pudiera ser vista completamente desde un único punto de vista subrayó la idea de diversidad y las múltiples perspectivas sobre el acontecimiento. Ello remarca la idea de que tal acontecimiento estuvo compuesto por muchos individuos y no puede expresarse correctamente reduciéndolos a una única entidad simbólica.

Notes

[1] Consorcio REcall: Politecnico di Milano, Italia (Polimi). Dipartimento di Architettura e Studi Urbani (DAStU), coordinador; Aalborg University, Dinamarca (AAU); Norwegian University of Science and Technology, Noruega (NTNU); Newcastle University, Reino Unido (UNEW); Falstad Memorial and Human Rights Centre, Noruega; Museo Diffuso della Resistenza, Italia.

[2] Equipo Caballo de Troya: Íñigo Giner Miranda (compositor); Juan Carlos Mejía del Valle (arquitecto); Roberto Uribe Castro (artista); Henar Rivière Ríos (historiadora del Arte-asesora externa); Horacio González Cesteros (arqueólogo-asesor externo).

[3] Via dell Acquea Felice; Vicolo dell'Acquedotto Felice; Vía Lucio Mario Perpetuo; Via Decio Mure; Vía dei Levii; Vía Tuscolana; Vía dei Lentuli; Vía del Monte del Grano; Vía dei Pisoni; Vía dei Corneli; Vía dei Juvenci; Vía dei Quintili; Piazza dei Tribuni.