Cómo citar: Uribe-Castro, Roberto. "El cadáver exquisto de la Documenta Fifteen". Dearq no. 36 (2023): 88-103. DOI: https://doi.org/10.18389/dearq36.2023.09
Roberto Uribe-Castro
Artista
En el verano del 2022 tuvo lugar una de las citas más importantes y significativas en el calendario mundial del arte: la Documenta. Este evento sucede cada cinco años en la ciudad de Kassel (Alemania), y es para muchos de los entendidos un mile stone, en lo que se refiere a posturas del arte contemporáneo, solo comparable con la Bienal de Venecia. Y si bien en cada una de sus realizaciones ha dejado en sus visitantes la idea de haber asistido al evento que cambiaría el curso de la historia del arte, en esta entrega, la Documenta 15 ha marcado definitivamente un antes y un después, pues en esta ocasión ha dejado la idea más de ruptura que de cambio, por cuanto sacudió los cimientos mismos de esta cita quinquenal.
Para entender lo que sucedió en esta última edición de la Documenta y sus alcances tanto en los eventos de arte como en los discursos político-culturales del mundo, nos obliga a mirar los orígenes de la Documenta misma. Su historia está íntimamente ligada con los procesos de la posguerra en Alemania. El nombre mismo Documenta es un neologismo que se refiere a una documentación de arte moderno, un movimiento artístico condenado por el nazismo en Alemania y los países ocupados durante los años en que esta dictadura se mantuvo en el poder. Muchos movimientos artísticos abstractos de finales del siglo XIX y comienzos del XX, como fauvismo, cubismo, expresionismo o der Blauer Reiter, fueron considerados “arte degenerado” por parte del Nacional Socialismo.1
Los primeros organizadores de la Documenta, Arnold Bode y Werner Haftmann, buscaron en sus primeras versiones establecer un puente cronológico y lineal entre los movimientos artísticos condenados por parte de los nazis y otras escuelas previas a la Segunda Guerra en Alemania, como la Bauhaus, con el afán de reconstruir o reestablecer una historia del arte occidental.2 Hoy incluso se miran con recelo estos orígenes al vincular al mismo Werner Haftmann con el brazo paramilitar del Nacional Socialismo en Alemania durante la Segunda Guerra Mundial.
La primera Documenta se planeó como un evento secundario a la Bienal de Jardinería que se realizaba por tercera vez desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.3 Estas bienales de jardinería se remontan al siglo XIX, junto con las exposiciones industriales y de ciencias como la Gran Exposición de 1851, organizada en Londres y en los salones de París. Todos estos grandes eventos forjaron una tradición de macroencuentros que buscaban establecer los nuevos cánones de modernidad basados en los principios de la Ilustración y confiando en las bondades de la Revolución Industrial europea. Con estas ferias, Europa construyó plataformas de promoción para su visón de progreso y bienestar, no solo en el viejo continente, sino con extensiones en las antiguas colonias europeas, incluida Colombia.
La Documenta Fifteen fue curada por el colectivo ruangrupa, de Indonesia. Por primera vez, alguien del continente asiático y, sobre todo, por primera vez un colectivo estaba a encargado de liderar y convocar este evento. ruangrupa, a su vez, invitó a catorce colectivos más, que invitaron a otros y, así, llegaron a ser más de 1500 artistas, arquitectos, filósofos, músicos y diferentes profesionales que estuvieron involucrados durante los 100 días en conciertos, charlas, exposiciones, talleres y diferentes eventos en la ciudad de Kassel.
Desde que se anunció a ruangrupa como comisario de esta muestra en 2019, no se hicieron esperar los comentarios y ataques y muestras de descontento. Todo se intensificó a comienzos de 2022, cuando las primeras acusaciones de antisemitismo aparecieron por cuenta de la alianza contra el antisemitismo de Kassel, en contra de sus organizadores y algunos colectivos presentes en la muestra. Luego, cuando la Documenta Fifteen abrió sus puertas a la prensa, estas acusaciones crecieron por causa de la obra People's Justice, realizada en 2002 por el colectivo Taring Padi, pues se le acusó de promover imágenes antisemitas. La obra fue rápidamente cubierta con una tela negra mientras un comité encargado evaluaba las acusaciones. Al final, la obra fue removida del Friedrichsplatz (la plaza principal) en Kassel, donde se encontraba expuesta antes de abrir la muestra al público.
El evento quedó entonces marcado por el escándalo a lo largo de sus cien días. La diversidad de argumentos y posiciones hizo que la duración de esta última versión fuera insuficiente para entender los alcances y la magnitud de lo que había entrado en juego, no solo en las futuras versiones de la Documenta, sino incluso respecto a las relaciones entre arte y política, arte y censura, arte y medios de comunicación. Al final, pareciera que la invitación a un colectivo de lo que ahora se denomina el sur global hubiera sido más para cumplir con cuotas de inclusión que una auténtica intención de conocer propuestas diferentes a las que se han impuesto desde el siglo XIX desde Europa al resto del mundo.
Cuando se me propuso hacer una crónica de la Documenta Fifteen, ya se intuía la dificultad para hacerla sobre una muestra que se centraba más en los procesos largos y que no se enfocaba en los resultados cerrados y terminados que suelen verse en este tipo de exposiciones. Sin embargo, la cascada de eventos, críticas y escándalos superó cualquier predicción que pudiera hacerse a la dificultad de la tarea.
Por esta razón, este texto ha sido finalmente concebido desde otra orilla. Mi propuesta al lector es la de un cadáver exquisito, antes que la de un texto terminado. La idea de cadáver exquisito se refiere a la técnica usada por los surrealistas: consiste en un juego de mesa en el que cada participante escribe una frase o se hace un dibujo sobre una hoja de papel que se dobla antes de pasarla al siguiente jugador. Este deberá continuar con un nuevo aporte y, así sucesivamente, hasta que todos los participantes hayan escrito o dibujado algo. Al final de la ronda, se procede a leer o mostrar el resultado. Lo que buscaba con esta actividad es la creación de una poética grupal, lúdica, anónima, intuitiva y espontánea, que de alguna manera manifieste el inconsciente colectivo presente en el grupo participante.
El presente cadáver exquisito toma diferentes fuentes de prensa, artículos, textos y los comentarios e imágenes compartidos por amigos y colegas, que o bien refieren directamente a la Documenta Fifteen, o bien son referentes que invitan a una exploración más allá de este marco espacio-temporal definido por la muestra en Kassel. Con ello se busca, antes que desenmarañar las complejas tramas que se entretejieron a lo largo de estas discusiones, hacer una invitación al lector a aportar con sus propias fuentes (futuras y pasadas) a este texto surreal. Frente a nuevos tiempos en que pareciera que la inteligencia artificial nos brinda una opción de producir y escribir textos que aluden a un determinado tipo de lógica, quisiera proponer un texto que se extiende más allá de las páginas y que cuestiona la idea de autor para pasar a ser un ejercicio colectivo en construcción.
Más que otras, la Documenta Fifteen ha marcado un antes y un ahora en el mundo del arte. Y es que pensar un evento que obedece a unas estructuras y tradiciones europeas desde el llamado sur global tenía que sacudir dichas formas hasta sus más profundos cimientos, si iba a ser consecuente con sus propios criterios. Esta Documenta rompió desde sus inicios con la idea de un evento terminado, de narrativa continua y lectura unidireccional, para pasar a ser una invitación a la discusión, los aportes provenientes de diferentes lugares y contextos. Seguramente, esta no será la última Documenta, pero sí es un hecho que la hegemonía y la autoridad en el discurso histórico y estético impuesto en los últimos siglos desde Europa al resto del mundo ha explotado, y sus pedazos pueden recomponerse a partir de nuevas centralidades, con diferentes interpretaciones y desde ángulos muy diversos.
Pareciera que estamos frente a un cadáver exquisito que responde más a un inconsciente social y colectivo que se despierta, y donde antes que una sola narrativa única y lineal, son varias las que van abriendo campo para comunicarse. Tal vez a los ojos de una lógica occidental esta Documenta sea un verdadero desastre, lo que nos invita a pensar que un evento como este sí tiene algún sentido de evolución. Es tal vez desprenderse de conceptos que vienen de ideas preconcebidas de éxito o fracaso, pues son en realidad procesos continuos en constante desarrollo.
Arriba izquierda: Folleto - Mapa (Documenta Fifteen, 2020); arriba derecha: Rakyat Demokratik (Taring Padi, 2021); centro derecha: How to Launch a Book, (Richard Bell, 2022); abajo: selección de dibujos de abfackeln (Nino Bulling, 2022).
1 Entartete Kunst era el término utilizado por los nazis para referirse a cualquier tipo de arte abstracto y alejado de los cánones clásicos del arte en Occidente.
2 Werner Haftmann era historiador de arte, y en 1954 se publica Pintura del siglo XX, una historia programática de la evolución del arte desde finales del siglo XIX en Europa.
3 1951 tiene lugar en Hannover, el primer Bundesgartenschau que se ha realizado en Alemania ininterrumpidamente después de la Segunda Guerra Mundial, y desde entonces, cada dos años, en una ciudad alemana diferente.