Cómo citar: Ariza Parrado, Lucas. "Ni dentro ni fuera: en movimiento". Dearq no. 37 (2023): 4-5. DOI: https://doi.org/10.18389/dearq37.2023.01

Ni dentro ni fuera: en movimiento

Lucas Ariza Parrado

l.ariza48@uniandes.edu.co

Editor de Dearq

El título que nombra este nuevo número de la revista Dearq, "Fuera del radar", es sugerente y, al mismo tiempo, tiene algo de paradójico o enigmático. Por un lado, no sabemos si hoy en día, en este mundo raro que habitamos, es posible imaginar algo que pueda reconocerse fuera del radar. ¿Habrá manera de escapar de los mecanismos de control que nos ubican, escuchan, miden y entretienen? ¿Será posible huir de los radares y así quedar por fuera de su alcance? Por otro lado, en estos tiempos de permanentes crisis alarmantes y definitivas, de incertidumbres turbias y catástrofes dramáticas, en los que las disciplinas se ven obligadas a reajustarse y redefinirse con más asiduidad de lo esperado, ¿tiene sentido trazar una línea que permita estar dentro o fuera de alguna de ellas? ¿Quién la determina? ¿Qué contiene esa línea? ¿Acaso tiene fecha de vencimiento? Si así fuera, entre otras cosas, sería necesario entender su durabilidad o, más bien, asimilar que constantemente se redibuja y es trazada de nuevo, sin que eso la haga menos importante.

Entre esos dos extremos de inquietudes y preguntas sin respuestas, se plantea dicha paradoja contemporánea y fresca. Este número reúne una serie de reflexiones, aproximaciones o apuestas que unos autores, con rigor, ponen sobre la mesa para —en unos casos— cuestionar algo que creen está fuera del radar o —en otros— situarse a sí mismos fuera del foco de estos radares predeterminados, pues en sus límites se aparecen las cosas. Y, por tanto, ahí es donde tiene sentido que, de manera muy personal, cada uno se pregunte qué provoca que algo o alguien quiera estar dentro o fuera de esa línea contenida; qué es eso que se mantiene anclado a los pilares disciplinares y qué, por el contrario, hoy está más lejos o más cerca de epicentros en los que el temblor se siente más.

Quizás, más que estar dentro o fuera del radar, una opción posible sea no quedarse quieto. El movimiento intencionado —que también involucra una cierta detención latente— puede propiciar que la luz que señala una presencia en el radar titile de manera difusa y simultánea. Al movernos, se abren posibilidades nuevas que permiten explorar, experimentar o detectar campos en y con los que interactuar. De esta manera, no será tan fácil delimitar áreas que contienen y restringen, sino más bien aparecerán territorios borrosos en los que las cosas ocurren de verdad, sin tanta preconcepción, sin preocuparnos de radares que registran y categorizan. Podremos más bien ocuparnos de lo que está ligado a nuestra realidad vívida, compleja, en la que la gente, en su cotidianidad, puede hacernos aprender y ver tanto.

Todas estas páginas que siguen a continuación, pretenden sembrar unas inquietudes y permitir el cuestionamiento de lo que hacemos para así ganar claridad respecto a lo que somos y también a lo que no somos como disciplina. Estar fuera del radar es una oportunidad necesaria y deseable que merecemos para encontrar otras miradas y aproximaciones disciplinares. Quizás esto se logre si, después de leer la revista, aparecen dudas sobre el debido alcance de nuestra profesión y dejamos de lado esa dulce e instantánea sensación satisfactoria de que todo está bien, para pensar que, si nos reconocemos en movimiento, todo puede estar mejor, o al menos, vivo.

Figura 1