El Cuestionario sobre historia del arte responde a la necesidad de crear y fortalecer un diálogo entre la comunidad académica nacional e internacional, en aras de conocer y desarrollar los conocimientos y argumentos existentes alrededor de las narrativas de la historia del arte. El Cuestionario es enviado a una serie de historiadores del arte, artistas, curadores, investigadores, teóricos, profesores y profesionales afines al campo y para cada número de H-ART se selecciona y publica una respuesta.
H-ART invita a hacer una reflexión en torno a las siguientes preguntas:
1. ¿Cómo es la relación entre las narrativas categóricas occidentales de la historia del arte y las narrativas específicas locales cuando se piensa en prácticas artísticas?
2. ¿Cree que es acertado hablar de una historia del arte global? Si es así, ¿cuál es el papel de las narrativas específicas y locales de la historia del arte?
3. ¿Cuál es el papel de las narrativas de la historia del arte dentro del campo interdisciplinar y en expansión de las humanidades digitales?
4. ¿De qué manera las direcciones específicas de las narrativas de la historia del arte están conformando un eco o influencia en la formación de pensadores?
1. ¿Cómo es la relación entre las narrativas categóricas occidentales de la historia del arte y las narrativas específicas locales cuando se piensa en prácticas artísticas?
Esta es una muy buena pregunta a la luz del hecho de que ustedes están hablando con un profesor de historia del arte en Nueva York, que visita ahora por primera vez Bogotá —de hecho, la primera vez en Sudamérica—; de modo que esto plantea esa pregunta en particular de un modo muy cercano para mí. Es una de las preguntas sobre las que los historiadores del arte están realmente muy preocupados ahora. Pues pienso que muchas personas, salvo la gente más tradicional, reconoce que es muy importante atender a las narrativas específicas locales. Lo he dicho siempre en todo mi trabajo; siempre he dicho que es muy importante, incluso aunque yo haya iniciado mi carrera trabajando sobre artistas canónicos occidentales. Así que la pregunta por cuál es el rol de lo no canónico en la historia del arte es realmente importante. Así que la pregunta siguiente que se plantea es esta: cuando incluimos, como pienso que debemos hacerlo, narrativas locales específicas, ¿qué pasa con la idea de ‘canonismo’? De hecho, ¿qué pasa con la idea misma de arte? Es fácil decir que Rafael es un gran artista. Usted quizás podría decir incluso que Botero es un gran artista, aunque yo no lo diría. ¿Pero qué hacemos con las narrativas específicas locales? La pregunta es realmente: ¿qué uso tenemos todavía para el canon convencional? Y, de manera más importante, ¿qué uso tenemos para la noción de arte? ¿Debemos aún preocuparnos por la noción de arte? Esta es la pregunta fundamental y la pregunta controversial.
2. ¿Cree que es acertado hablar de una historia del arte global? Si es así, ¿cuál es el papel de las narrativas específicas y locales de la historia del arte?
Siempre he creído que es muy importante atender a la historia del arte global, que debemos conocer no solo sobre nuestra propia tradición, sino otras tradiciones. Incluso desde mis primeros días como joven investigador en el Warburg Institute, sentí que el rol de lo específico en las denominadas grandes culturas era realmente importante; que había un elemento incluso de lo bárbaro y de lo primitivo —como solía decirse— en el gran arte. Esta mezcla, esta hibridez era esencial. Pero ahora temo que la expresión “historia del arte global” se ha vuelto lo que en Estados Unidos llamamos una buzzword [palabra de moda], es decir, algo ciertamente insignificante. Y pienso, infortunadamente, que la noción de lo global ha sido asociada con el mundo de las finanzas, con el mundo del gran capital. Y no estoy seguro de que la gente haya resuelto realmente una tensión fundamental: si somos globales, ¿cómo podemos ser locales? Todos quieren conocer la respuesta a esa pregunta, pero si ves todo de manera global, ¿cómo puedes atender realmente a las prácticas locales específicas, a las historias locales específicas? Pienso que la mayoría de las personas que han reflexionado sobre las dimensiones éticas y morales de la historia del arte están muy conscientes de la necesidad de atender a lo local. Pero entonces, si miras a lo global, ¿qué haces? Empiezas a distinguir grandes patrones. Empiezas a atender patrones globales y entonces pierdes lo local. Así que yo le doy mucha importancia a lo local. Una gran ironía para mí personalmente es que he estado muy interesado en los patrones que encontramos a través de las culturas. Como alguien que creció en una sociedad multicultural, Sudáfrica, siempre pensé que lo que debemos intentar comprender es cómo culturas diferentes comprenden las otras culturas, ya sea en el arte, la literatura o los modos de ser. Y entonces, para mi sorpresa, cuando vine a Gran Bretaña y a Estados Unidos, la gente me decía: “Estás generalizando demasiado”. Y en efecto, esto se volvió una práctica en la historia del arte en nuestro tiempo. La gente empezó a generalizar sobre prácticas básicas. Pienso que siempre debemos mirar cómo las prácticas generales son modificadas por las locales. Y este es el gran problema de la historia del arte en nuestro tiempo.
Pienso que siempre debemos mirar cómo las prácticas generales son modificadas por las locales. Y este es el gran problema de la historia del arte en nuestro tiempo.
3. ¿Cuál es el papel de las narrativas de la historia del arte dentro del campo interdisciplinar y en expansión de las humanidades digitales?
Todavía no entiendo claramente lo que significan las humanidades digitales, de modo que evitaré esta pregunta. Todos están hablando de las humanidades digitales. Algunas personas dicen: “Las humanidades digitales significan la expansión del conocimiento que aprendemos en las universidades al público general”. Pienso que el verdadero asunto no es tanto las humanidades digitales.
Todos asumimos que debemos hablar de nuestro tema; que debemos hacer que la gente conozca más de la historia del arte, ya sea local o general, canónica o no canónica. Pero en realidad debemos conocer ambas. Debemos conocer sobre las relaciones entre ambas cosas. Pero creo que la verdadera pregunta para nosotros es esta: ¿cómo ha afectado el avance de las tecnologías digitales el modo en que pensamos acerca del arte? Cuando vemos repetidamente las cosas —si seguimos a Benjamin— su efecto en nosotros disminuye; pero cuando vemos representaciones de tortura o de explosiones —como, por ejemplo, las del Estado Islámico— eso realmente nos golpea en donde nos duele. Así que, ¿la tecnología digital ha disminuido las fuerzas de reproducción o el efecto que resulta de la reproducción, o no lo ha hecho? Ahora usamos Snapchat, usamos Instagram, enviamos fotos de nosotros mismos. ¿Decimos que esto ha perdido el efecto, o no lo ha hecho? ¿Cuál es la relación entre la habituación y la fuerza del efecto en nuestra cultura digital? Me parece que esta es la verdadera pregunta para la historia del arte.
4. ¿De qué manera las direcciones específicas de las narrativas de la historia del arte están conformando un eco o influencia en la formación de pensadores?
He decidido quedarme para responder esta pregunta, porque pienso que es la pregunta más importante de todas para nosotros en las universidades y en un mundo moderno. Pues, como usted sabe, nos movemos en una dirección tecnológica. Las ciencias, la ingeniería, son los campos que les parecen más prometedores a los estudiantes, los campos que parecen servir mejor para hacer una vida y una carrera en el mundo moderno. Pienso que es realmente importante para la historia del arte mostrar por qué hacemos lo que hacemos, los principios básicos de que lo hacemos, tales como mirar, contemplar, pensar acerca de la relación entre el efecto y reflexionar sobre lo que sucede tan rápidamente en nuestro mundo; sobre cómo nos comunicamos tan rápidamente, tan ágilmente, cuando tenemos tiempo para contemplar y pensar sobre las cosas. La reintroducción de la noción de contemplación en la época de la velocidad es ciertamente crítica y es un tema que la historia del arte puede enseñar, por ejemplo en el tiempo que nos toma mirar o no mirar. Yo diría que la historia del arte está en una mejor posición para influenciar la formación de pensadores que muchas otras disciplinas.
