
Los ensamblajes socionaturales en las ciudades latinoamericanas: miradas desde la historia ambiental urbana ❧
Universidad Distrital Francisco José de Caldas, Colombia
Universidade Federal de Santa Catarina, Brasil
Universidade Vale do Rio Doce, Brasil
Universidade Federal do Rio de Janeiro, Brasil
https://doi.org/10.7440/histcrit99.2026.01
Recepción: 15 de febrero de 2025 / Aceptación: 10 de septiembre de 2025 / Modificación: 10 de diciembre de 2025
Resumen: Objetivo/contexto: Este artículo introductorio al dossier “Historia ambiental urbana de América Latina y el Caribe” de la revista Historia Crítica propone una mirada a la constitución de este campo historiográfico. Señala las relaciones, diferencias y particularidades frente a la historiografía del norte global, y establece las problematizaciones, enfoques y desafíos planteados en las distintas formas de hacer historia ambiental urbana sobre y desde América Latina. Se sostiene que la diversidad ecosistémica del subcontinente permite una variedad de temas y abordajes teórico-metodológicos de indagación, por lo que hacer síntesis periódicas se convierte en una necesidad apremiante para contribuir al desarrollo del campo. Originalidad: El artículo realiza un balance bibliográfico sobre la historicidad ambiental urbana, sus relaciones ecosistémicas y ontoepistemológicas, y sus tensiones constitutivas. Así mismo, anima a explorarlas desde la historiografía latinoamericana. Metodología: Se discuten los aportes y conexiones de la historia urbana y la historia ambiental, que son reconfiguradas como historia ambiental urbana; se subrayan miradas abiertas a los giros material, poshumano y decolonial, para redefinir la idea de ciudad y dialogar con los trabajos que integran el dossier. Conclusiones: El artículo ilumina los desarrollos de la historiografía ambiental urbana en América Latina, como un campo propio, diverso y en marcha.
Palabras clave: América Latina y el Caribe, ciudad, historia ambiental urbana, metabolismo urbano, urbanismo.
Socio-Natural Assemblages in Latin American Cities: perspectives from Urban Environmental History
Abstract. Objective/context: This introductory essay to the Special Issue “Urban Environmental History of Latin America and the Caribbean” examines the development of this historiographical field, by pointing out the relationships, differences, and particularities in contrast to the historiography of the Global North, and also by establishing the problematizations, approaches, and challenges that emerge from urban environmental history made about and in Latin America. We argue that the ecosystemic diversity of the subcontinent allows for a wide range of topics and theoretical-methodological approaches to research. Thus, periodic historiographical reviews are an essential contribution for the field. Originality: The article undertakes an assessment of the contexts of historical knowledge production on urban environmental historicity, its ecosystemic and onto-epistemological relations, and its constitutive tensions between colonial legacies and local production. Methodology: We discuss the contributions and connections between urban history and environmental history that are reconfigured as urban environmental history, and propose new perspectives open to the material, post-human, and decolonial turns, redefining the idea of the city and prompting a dialogue with the works that constitute the dossier. Conclusions: The article sheds light on the developments of urban environmental historiography in Latin America, as a field that is distinct, diverse, and growing.
Keywords: City, Latin America and the Caribbean, Urban Metabolism, Urbanism, Urban Environmental History.
Arranjos socionaturais em cidades latino-americanas: perspectivas da História Ambiental Urbana
Resumo. Objetivo/contexto: Este artigo introdutório ao dossiê “História Ambiental Urbana da América Latina e do Caribe” da revista Historia crítica propõe um olhar para a constituição desse campo historiográfico. Destacam-se as relações, diferenças e particularidades diante da historiografia do Norte global, e estabelecem-se as problematizações, abordagens e desafios propostos nas diferentes formas de fazer história ambiental urbana sobre e a partir da América Latina. Argumenta-se que a diversidade dos ecossistemas do subcontinente permite uma diversidade de temas e abordagens teórico-metodológicas para a investigação, de modo que a demanda de realizar sínteses periódicas torna-se uma necessidade urgente para contribuir para o desenvolvimento do campo. Originalidade: O artigo faz um balanço bibliográfico sobre historicidade ambiental urbana, suas relações ecossistêmicas e onto-epistemológicas e suas tensões constitutivas. Também incentiva a exploração delas com base na historiografia latino-americana. Metodologia: São discutidas as contribuições e conexões da história urbana e da história ambiental, reconfiguradas como história ambiental urbana, ressaltando visões abertas das viradas materiais, pós-humanas e decoloniais, para redefinir a ideia de cidade e servir como diálogo com os trabalhos que constituem o dossiê. Conclusões: O artigo lança luz sobre os desenvolvimentos da historiografia ambiental urbana na América Latina como um campo próprio, diverso e contínuo.
Palavras-chave: América Latina e Caribe, cidade, história ambiental urbana, metabolismo urbano, urbanismo.
Introducción
Bajo el calor del asfalto, donde la prisa borra huellas y el concreto insiste en sofocar las capas más antiguas, resuenan voces que recuerdan otras presencias y formas de vida en las ciudades latinoamericanas. Es en este espacio de superposición y disputa donde el arte abre un camino para la reflexión de otras disciplinas, como la historia ambiental urbana. Ntoto, la obra artística del brasilero Thiago Costa, presentada en la Galería Marco Zero de Recife en 2025, exhibe una alfombra que se despliega en el suelo revelando la inscripción: “Debajo de esta, otras ciudades”. La frase invita a una escucha subterránea y evoca la idea de que la ciudad no se limita a la superficie visible, sino que está compuesta por memorias, tiempos y cuerpos que se superponen y resisten1.
Si Ntoto evoca la memoria de la ancestralidad contenida en el suelo, la obra Yielding Stone (Piedra que cede), del mexicano Gabriel Orozco, invita a reflexionar sobre el registro de la vida contenido en la materialidad urbana. Para producir esta obra, Orozco hizo rodar una esfera de arcilla húmeda, de un peso igual al suyo, por la ciudad de Nueva York. Al recoger polvo, basura y escombros de las aceras, el material maleable se transforma a lo largo del recorrido. Si tomamos esta bola de arcilla como una metáfora de la labor del investigador de la historia ambiental urbana, vemos que su actividad se enriquece al incorporar una postura receptiva que permite percibir la complejidad de los paisajes de las ciudades. El registro de lo urbano se vuelve plural y diverso. La investigación de la dimensión ambiental de la ciudad, al igual que la esfera de Orozco, incorpora distintos archivos, registros, metodologías y teorías para evidenciar tanto lo que ha sido histórica y epistemológicamente marginado —los residuos, la contaminación, las imperfecciones— como para mirar con nuevos enfoques aquellos temas clásicos de la historia urbana2.
La inscripción propuesta por Costa y el movimiento de la esfera de Orozco son metáforas reveladoras de la historia ambiental urbana. La ciudad se presenta como un ensamblaje ambiental e histórico, en el que procesos naturales, prácticas culturales y dinámicas sociales y políticas se entrecruzan, se coconstruyen y se comunican. Al examinar estas interacciones entre sociedad y naturaleza, la historia ambiental urbana encuentra en la expresión artística una representación poderosa de su propio objeto: comprender que el suelo urbano no es solo un soporte físico, sino también un encuentro de residuos, memorias y conflictos que moldean los estilos de vida. Así, Ntoto y Yielding Stone, títulos que remiten a sociedades distintas (África y el mundo anglosajón), se hibridan semiótica y materialmente para cuestionar la idea de ciudad como un lugar uniforme y racionalizado, posibilitando una interpretación ambiental del entorno urbano que combina cosmologías, materialidades y temporalidades diversas.
Esta reflexión nos inspira a pensar la ciudad latinoamericana en sus procesos históricos, los registrados y los que aún no se han dejado atrapar en los sueños y las diversidades de sus habitantes humanos y no humanos. Como en la esfera de Orozco, muchas narrativas son absorbidas en este rodar continuo del hacer historia, mientras que otras no tienen la misma adherencia y quedan en el camino. A veces, volver sobre nuestros propios pasos, con nuevos instrumentos, nuevos enfoques y nuevas fuentes, permite incorporar esas narrativas perdidas. La historia ambiental urbana se expande, modifica sus texturas, exalta nuevos olores y refleja nuevos colores, a cada paso y en cada vuelta.
En 2019, Vladimir Sánchez y Jacob Blanc, coordinadores de un dossier sobre historia ambiental en esta misma revista, destacaron que, en ese momento, la historia ambiental urbana era un área historiográfica en pleno desarrollo3. Desde entonces, a nivel global y, en particular, en América Latina y el Caribe, ha aumentado significativamente el número de tesis, artículos y libros, y han surgido nuevos temas y objetos de investigación, varios de ellos presentados en los simposios recientes de la Sociedad Latinoamericana y Caribeña de Historia Ambiental (Solcha) y en los congresos de historia de varios países de la región. Este panorama alentador plantea el desafío de sintetizar y revisar el estado del arte para establecer tendencias, promover diálogos y abordar cuestiones pendientes en nuestra agenda de investigación.
Las tendencias históricas apuntan al lugar privilegiado de ciudades y fenómenos urbanos en la economía y en los modos de vida del capitalismo global, y de manera destacada en América Latina. Los estudios urbanos y ambientales producen diferentes miradas sobre la ciudad y generan visiones en disputa. En las ciencias sociales el abordaje de la ciudad y lo urbano ha estado dominado por una ontoepistemología que asume la ciudad como una unidad espacial —opuesta a lo rural— caracterizada por una alta densidad poblacional y por la fijación de procesos productivos, residenciales, culturales y políticos de poblaciones heterogéneas. Carlos Andrés Charry-Joya invita a tomar distancia de aquellos enfoques que asumen lo urbano como el estilo de vida propio de la sociedad burguesa, con individualidades deslocalizadas que entran en contacto, pero que se superponen y anonimizan con gran facilidad; el investigador colombiano aboga por perspectivas que integren y reconozcan diferentes escalas de análisis y distintas agencias urbanas, y que combinen productivamente diversas teorías4.
Desde otras perspectivas, más cercanas a los autores de este artículo, la ciudad y lo urbano, así como los conceptos y las realidades que describen, se asumen como procesos cargados de historicidad. Como lo señala Erik Swyngedouw, la historia ambiental urbana contribuye a problematizar y enriquecer los procesos materiales y simbólicos, que no son estrictamente locales ni globales, sino más bien redes y flujos de materia, energía y conocimiento, tejidos en diferentes escalas por donde circulan el conocimiento arquitectónico y de ingeniería, la apropiación del espacio y los usos de este, los recursos financieros, las poblaciones humanas, animales y vegetales, el agua, el poder, los mitos, las utopías y los conflictos5.
La historicidad de las ciudades y de la vida urbana es abordada por el campo interdisciplinario de estudios urbanos, en el que la historia urbana y la historia ambiental tienen un papel destacado. La historia urbana cuenta con una tradición significativa en el mundo y en América Latina que aborda lo social, lo político y lo cultural como temas privilegiados6. Recientemente, los historiadores urbanos han empezado a centrar la mirada sobre procesos naturales y ambientales, antes vistos como telón de fondo, ambiente físico o recurso sobre los que ocurre el acontecimiento humano. La historia ambiental urbana añade nuevas capas de significado al estudiar la interrelación histórica de procesos urbanos y flujos sociomateriales, ofreciendo una perspectiva sistémica e integrada de la ciudad. Este campo de estudios emergió en la década de 1970 en los Estados Unidos, en discusión con una mirada excesivamente agroecológica de la historia ambiental, marcadamente antiurbana, que consideraba a las urbes como el ámbito opuesto a la naturaleza. Muestra de ello es el trabajo de autores como Martin V. Melosi7 y Joel Tarr8, quienes señalan lo contradictorio de separar el estudio de la naturaleza del de la urbanización y la industrialización, dado que representan los desafíos ambientales más significativos de los tres últimos siglos9. Este giro hacia lo ambiental urbano evidencia la preocupación de científicos sociales e historiadores ambientales por las transformaciones provocadas por el capitalismo neoliberal en los ecosistemas urbanizados, en los que se mercantilizaron los bienes y servicios ambientales, como el acceso al agua, los sistemas de aseo urbano y el mismo suelo urbano, para dar paso a grandes proyectos inmobiliarios10.
La historia ambiental urbana concibe a la ciudad como un ecosistema complejo dotado de estructuras físicas, biológicas y sociales. La cuestión urbana es vista como un sistema integrado o continuo que conecta el lugar (la ciudad) con la red más amplia en la que está inserta, superando la oposición simplista entre campo y ciudad11. Metodológicamente, la historia ambiental urbana reúne múltiples perspectivas y enfoques de investigación, así como entendimientos inter- y transdisciplinarios, que conectan las ciencias sociales y la historia, así como los conocimientos aportados por la ingeniería, la tecnología, la biología y las ciencias de la Tierra, entre otros12. Algunas de sus áreas temáticas incluyen estudios de redes de infraestructura (ciudades invisibles), metabolismo socioeconómico y urbano, trayectorias dependientes y justicia ambiental13.
La historia de las ciudades invisibles14 incorpora el análisis de sistemas sociotécnicos y estudia las modificaciones ambientales que se producen en el proceso de construcción de redes de servicios públicos domiciliarios, así como las representaciones sociales asociadas y las luchas de poder entre múltiples actores que participan de ellas. Igualmente, ofrece metodologías interdisciplinarias en las que dialogan la historia de la ciencia y la tecnología con la historia ambiental y social.
El concepto de metabolismo urbano comprende la ciudad como un ecosistema. Este analiza los intercambios entre la sociedad y la naturaleza, bajo la forma de insumos y productos biofísicos (materiales y energía), que son extraídos, transformados, consumidos y devueltos al ambiente como residuos y emisiones15. En este marco, William Cronon, en Nature’s Metropolis, marca un hito al extender el análisis hacia el hinterland —los alrededores de una ciudad— mostrando el profundo vínculo ecológico y económico entre la ciudad (Chicago) y el gran Oeste16.
El enfoque de trayectorias dependientes (path dependence) explica cómo la construcción e institucionalización de tecnologías para el manejo de agua potable, aguas residuales, depósito de basuras en rellenos sanitarios o sistemas de transporte implican decisiones que resultan en medidas de corto plazo y que a futuro generan resultados impredecibles. Es el caso, por ejemplo, de la dependencia de las ciudades de los rellenos sanitarios en desmedro de otras alternativas, o el uso del vehículo particular en detrimento del servicio público de transporte en las grandes ciudades estadounidenses. En ambas situaciones, inicialmente, las decisiones buscaron resolver una problemática (gestión de desechos y movilidad urbana), pero, a la larga, derivaron en injusticias espaciales y afectación de derechos colectivos, en el primer caso por exposición de comunidades a desechos tóxicos y en el segundo por vulneración del derecho a la movilidad para las poblaciones sin vehículo17.
La justicia ambiental analiza las desigualdades ambientales generadas por razones de clase, raza, ubicación espacial o acceso a derechos ambientales; no se trata de narrativas de victimización, por el contrario, los nuevos trabajos exploran las capacidades y agencia de las comunidades vulneradas para hacer frente a las condiciones y riesgos climáticos, hídricos y geológicos que las afectan18.
Hoy, el estudio de la historia ambiental de la ciudad se inspira en el giro materialista que reconoce la agencia histórica de entidades no humanas, como el clima, los cuerpos de agua, los residuos, entre otros, lo cual contribuye a una mirada más amplia de la historia de las ciudades, tal como varios artículos de este dossier lo proponen. Así mismo, la influencia del poshumanismo contribuye a atenuar el peso del antropocentrismo y de una noción dominante de historia como un proceso primordialmente humano, situando la experiencia humana en una historia mayor de flujos materiales y de interrelaciones entre especies19. Al adherirse a la superación de dualismos tales como sociedad/naturaleza, campo/ciudad, local/global, interior/exterior, entre otros, a partir de estas perspectivas que no se centran en el ser humano, emergen herramientas conceptuales para el estudio de las formas particulares en que humanos y no humanos —desde ríos y animales hasta residuos e infraestructura— coevolucionan, se transforman mutuamente y producen la ciudad. De este modo, la ciudad se entiende como un ecosistema vivo, dinámico e histórico en sí mismo, cuyos metabolismo y disputas materiales y simbólicas constituyen, a la vez, un proceso global y profundamente local20.
En suma, la historia ambiental urbana nos permite analizar la ciudad como un sistema vivo y dinámico —un ecosistema— cuya existencia voraz y metabólica depende de la extracción continua de materia y energía. Se trata de un ensamblaje productor de disputas (económicas, sociales y políticas) por el acceso a los recursos y de memorias en conflicto acerca de las huellas que el movimiento histórico, social y natural de las ciudades ha dejado en los cuerpos, las geografías y las culturas que se tejen en el ambiente urbano.
América Latina es un escenario complejo y diverso, atravesado por las transformaciones de la globalización capitalista posteriores a la Guerra Fría, que tornaron insuficientes las antiguas categorías rígidas de los “tres mundos” y evidenciaron interdependencias y vulnerabilidades distribuidas de forma desigual, pero no confinadas a regiones específicas21. En lugar de clasificaciones fijas, importa reconocer posiciones estructurales marcadas por asimetrías ambientales y socioeconómicas que cruzan fronteras y escalas. Al abordar la heterogeneidad latinoamericana sin reduccionismos, los procesos socioambientales permiten reconocer diversas maneras de articulación, circulación y resignificación de las teorías urbanísticas y las prácticas de planificación. Distintas ecologías, selvas, zonas costeras, sistemas insulares, corredores montañosos, corrientes de vientos y corrientes marinas, redes hídricas, diversidades biológicas, entre otras materialidades socionaturales, implican un esfuerzo de investigación empírica que preste atención a las interrelaciones de la ciudad con el resto de la naturaleza; así como a los procesos de intercambio, adaptación y circulación de teorías y políticas urbanistas y de planificación, intensidades y ritmos de la experiencia imperial y colonial, y procesos del capitalismo, procurando evitar las tendencias reduccionistas y simplificadoras.
La historia ambiental urbana de América Latina está marcada por las migraciones y los intercambios de especies, los ajustes ecológico-espaciales para localizar ciudades y reestructurar territorios, y por las transformaciones humanas del paisaje mediante la domesticación de plantas y animales, la producción de nuevos suelos y la alteración del clima de los distintos ecosistemas de los trópicos, selvas, costas, regiones glaciares, sistemas montañosos templados y diferentes pisos térmicos22. En este marco, la historia ambiental no escapa a diversos episodios de violencia, saqueo y despojo, ni a la formación de corrientes de desigualdad espacial y ambiental que son uno de los sellos característicos de las ciudades latinoamericanas.
El mundo urbano latinoamericano tiene una historia anterior a la conquista europea. Mucho antes del desarrollo de las metrópolis y capitales contemporáneas, lo que hoy es llamado América Latina, o Abya Yala, experimentó diversas formaciones territoriales y urbanas con temporalidades, límites y modos de operación altamente variables, y diferentes formas de apropiación y transformación de la naturaleza, así como de organización social y cultural. Existieron grandes ciudades como Tiwanaku, Tenochtitlán y Cuzco, además de ciudades amazónicas23. Estas incorporaron la cosmovisión de las sociedades indígenas, que no separaban la naturaleza de la cultura. En casos como Cuzco y Tenochtitlán, los centros ceremoniales funcionaban como el axis mundi, el centro del mundo, que conectaba la atmósfera con el interior de la tierra. En la intersección de estos dos centros se encontraba la superficie habitada por humanos, no humanos, espíritus y flujos materiales, donde destacaba particularmente el agua, presente en la lluvia y en diversos cursos24.
Las fundaciones de ciudades entre los siglos xvi y xvii siguieron patrones diversos, pues se trató de proyectos de ordenamiento territorial, en el marco colonial, de una red compleja de ciudades, pueblos, aldeas, parroquias y sitios25, marcados por tensiones sociorraciales y por la superposición, la negociación y, en muchos casos, la violenta imposición de lógicas espaciales ibéricas sobre las sociedades amerindias. No se trató de una creación exclusivamente colonial; las ciudades se edificaron sobre redes de caminos y poblaciones indígenas mediante el control espacial y la expropiación del conocimiento. No fue un proceso armonioso, sino que estuvo marcado por asimetrías espaciales que sentaron las bases para desigualdades territoriales y ambientales, profundizadas por los ciclos de exportación de mediados del siglo xix y por los posteriores procesos de saqueo, despojo y acumulación de capital. El proyecto republicano decimonónico amplió la matriz urbana preexistente; las nuevas naciones, ligadas más estrechamente a la economía mundo capitalista, dieron origen a redes de ciudades y puertos sobre ecologías costeras y selváticas, en las que la tensión entre la creación propia y la importación acrítica de paradigmas urbanos europeos, basados en una supuesta neutralidad y racionalidad, universalizó categorías espaciales, ignorando y degradando modos de vida y prácticas locales26. Esta perspectiva singular encasilló a las ciudades de las periferias, tal el caso de las urbes amazónicas, como precarias, periféricas y atrasadas27. En este contexto, en las ciudades latinoamericanas la expropiación socioespacial coexiste dialécticamente con la reinvención y la resistencia cultural de los grupos subalternizados.
El siglo xx marcó la expansión urbana hacia ecosistemas adyacentes y su profunda transformación. La red de ciudades se volvió cada vez más voraz, pues su existencia depende intrínsecamente del entorno, del cual obtiene recursos vitales como alimentos, combustible, agua y materiales28. En la contemporaneidad, la urbanización ha alcanzado una escala global, intensificando la complejidad de las diferenciaciones socioespaciales. El periodo actual, caracterizado por el patrón de acumulación capitalista técnico-científico-informacional29, reconfigura continuamente la naturaleza periférica del urbanismo latinoamericano y caribeño30. Como señalan Duarte y Sedrez31, estas redes urbanas han formado innumerables conexiones planetarias entre centros urbanos y ambientes biofísicos.
Por lo anterior, el trabajo de los historiadores ambientales en América Latina —un ejemplo son los artículos de este dossier de Historia Crítica— implica el estudio de una experiencia ambiental urbana diversa. La ciudad es el resultado de procesos históricos cruzados: dinámicas imperiales; conflictos e hibridaciones sociales entre clases y grupos étnicos; sus estrategias de negociación, adaptación, creación o rechazo de las políticas de la naturaleza en el espacio urbano, y sus dinámicas de cambio y permanencia en diferentes momentos históricos32. Cuestiones como la contaminación, las pandemias, las transformaciones drásticas del paisaje, la escasez de agua y energía, las redes de infraestructura de servicios públicos y salud, así como la existencia de sistemas de creencias, acciones políticas y movimientos proambientales en distintos momentos de la historia urbana, han justificado y moldeado la investigación cada vez más notoria de los historiadores ambientales urbanos.
Esta rica experiencia ha dado lugar a un campo propio de historia ambiental urbana sobre y desde América Latina y el Caribe, nutrido por varias tendencias de investigación, que incorporan aspectos de la historia global conectada y las redes de intercambio; el interés por las cuestiones de raza, género y clase; el cruce de ciencia, tecnología y sociedad; la persistencia de las conflictividades ambientales en marcos geohistóricos más amplios; los legados del colonialismo, y la hibridación de experiencias y paisajes urbanos que responden a necesidades propias y producen configuraciones urbanas y ambientales específicas de la región33.
Estos enfoques temáticos presentes en los artículos de este número especial contribuyen al reencuadre metodológico del análisis del urbanismo y de la historia ambiental urbana en América Latina y el Caribe. Y, como señala Dinalva Derenzo Roldan, permiten superar las lecturas tradicionales que interpretaban la experiencia urbana de la región como una mera derivación o copia imperfecta de modelos europeos o norteamericanos, al situar la agencia de los actores locales en el centro de la investigación. Los estudios en los que se enmarca este número especial permiten reconocer la experiencia urbana latinoamericana no desde la carencia, sino desde la capacidad inventiva, la singularidad y las distintas relaciones entre ciudad, sociedad y naturaleza.
A partir de este marco analítico, resulta posible comprender cómo estas dinámicas conceptuales se entrelazan con los procesos históricos que han configurado la formación de las ciudades latinoamericanas, profundamente enraizadas en la estructura agraria desigual. La violencia, manifestada en la perpetuación de monocultivos a gran escala y en las dificultades de la implementación de la reforma agraria, expulsa a la mano de obra del campo, lo que se traduce en una intensa migración rural-urbana. La forma en que se producen las ciudades en el sur global está ampliamente definida por la urbanización periférica y popular, un concepto que se refiere a cómo los habitantes, mediante la autoconstrucción, producen el espacio urbano34.
Insistimos en que la complejidad del proceso urbano ambiental de América Latina y el Caribe ha dado pie a la emergencia de nuevos temas y a la revisita, en clave ambiental, de temas clásicos. Los cuerpos de agua, en particular los ríos urbanos, su gestión y las amenazas a la población urbana son algunos de los temas de investigación más recurrentes35. La gestión de residuos y las desigualdades espaciales y ambientales, así como la disputa por las políticas públicas, son otros temas emergentes36. El crecimiento acelerado, muchas veces desordenado, de las ciudades latinoamericanas ha llevado a la ocupación intensa de áreas de alto riesgo, haciendo que las clases más pobres sean altamente vulnerables ante desastres ambientales, como inundaciones causadas por lluvias torrenciales37. Las vulnerabilidades sociales y ambientales se entrelazan, como se observa en catástrofes recientes en regiones brasileñas38.
Es relevante señalar la preocupación, la agencia, la capacidad de negociación y las resistencias de las personas. No se trata solo de una historia ambiental desde arriba (el Estado, los intelectuales, los científicos), sino de una historia matizada en la que los habitantes de zonas periféricas, frecuentemente marcadas por la irregularidad y la ilegalidad, desafían e interactúan con los urbanismos hegemónicos, redefiniéndolos, por ejemplo, a través de ciclos de loteo, regularización y valorización del suelo. La urbanización periférica genera nuevas prácticas políticas enraizadas en la producción del espacio, lo que conduce a nuevas formas de democracia y ciudadanía39. Los habitantes de las periferias urbanas son agentes de la urbanización mediante procesos de autoconstrucción, lentos, progresivos y desiguales. Esta práctica de autoconstrucción fundamenta la transformación constante de esas ciudades40.
La participación de los habitantes en la producción del espacio genera nuevos modos de hacer política y nuevos tipos de ciudadanía. Las periferias son espacios de prácticas democráticas donde movimientos sociales y organizaciones de base crean nuevos discursos sobre derechos y articulan demandas que originan nuevas formas de ciudadanía, o lo que James Holston llama espacios de ciudadanía insurgente41.
La autoconstrucción y las lógicas transversales que conllevan, al interactuar con lógicas oficiales (como la legalización y la regulación), exponen las desigualdades y los límites de los arreglos políticos dominantes. La producción del espacio, en este contexto, es un acto de resistencia, un campo abierto a la contradicción y la tensión. Esto se opone a la imposición de un modelo único de urbanización, que históricamente ha degradado e intentado borrar las dinámicas y prácticas territoriales de las poblaciones afro, indígenas y migrantes que han contribuido a la construcción de las ciudades42. La reinvención reside en asumir los riesgos y limitaciones derivados del proceso histórico, los legados del colonialismo y la dinámica capitalista, por lo que se convierte en un acto de resistencia43. Así, la ciudad latinoamericana es, en efecto, un espacio que simultáneamente apropia e inventa, une y separa, y permite la reinvención cultural y la resistencia política de sus habitantes44.
La creciente presencia de la historia ambiental urbana como campo crítico permite situar los debates contemporáneos sobre la ciudad en diálogo con agendas más amplias de justicia ambiental, historia y sostenibilidad. La transición de los fundamentos teóricos de la historia ambiental urbana hacia su expresión en las discusiones actuales revela un movimiento de maduración: de una historiografía centrada en la crítica a la modernización y las desigualdades hacia una lectura relacional de lo urbano, capaz de reconocer simultáneamente la materialidad de las infraestructuras y su interrelación con el orden cultural y simbólico, y con las prácticas sociales de actores diversos y sociohistóricamente localizados.
Contribuciones para el dossier “Historia ambiental urbana en el contexto latinoamericano”
Los artículos reunidos en este número especial convergen en torno a la historia ambiental y la historia ambiental urbana latinoamericana, y exploran las múltiples relaciones entre sociedad, naturaleza, técnica y poder en diversos contextos históricos. Las contribuciones articulan estudios de caso y revisiones historiográficas que, en conjunto, permiten pensar las ciudades y los ambientes urbanos como espacios de conflicto, mediación y producción de prácticas, experiencias y saberes.
El dossier abre con un estado de la cuestión del campo de la historia ambiental urbana en Chile, en el artículo “Ambientes y ciudades: un balance historiográfico del último medio siglo en Chile urbano”, de Simón Castillo Fernández. El autor destaca el surgimiento del campo y la consolidación de un diálogo interdisciplinario entre historia ambiental, urbana y de la tecnología. Su texto resalta la relevancia de Santiago de Chile como núcleo de análisis y evidencia la evolución de la disciplina desde enfoques exploratorios hasta perspectivas integradoras que vinculan espacio, sociedad y ambiente. Castillo Fernández reconoce en la historiografía ambiental urbana chilena diversas tendencias de investigación global, tales como: el papel activo del ambiente, resaltando el protagonismo de actores no humanos (clima, terremotos y otros fenómenos naturales); el rol de la tecnología en temáticas como los rellenos sanitarios (paisajes tóxicos) o el transporte colectivo, y la estrecha vinculación de la ciudad con la crisis ambiental global. No obstante, evidencia desafíos futuros, entre los que destacan la incorporación transversal de raza, clase y género; una perspectiva histórica de la vulnerabilidad social ante desastres, y la necesidad tanto de ampliar el uso de nuevas fuentes primarias como de formular nuevas preguntas a las tradicionales.
Enseguida, el artículo de Rubén Darío Madrigal Ceballos incorpora las categorías de clase y raza para comprender la creación del Parque Nacional Desierto de los Leones en la Ciudad de México, en un contexto de prácticas excursionistas de las élites urbanas y de una colonialidad de la conservación que perpetuó jerarquías sociales y raciales bajo el discurso de la protección ambiental. En ese sentido, el texto demuestra que no fue el decreto presidencial de 1917 el que inauguró la vocación recreativa del lugar, sino que fueron las prácticas excursionistas previas las que forzaron su institucionalización. A través del análisis de la prensa de la época, se evidencia la consolidación legal de un espacio burgués de una gran ciudad industrial moderna. Así, la conservación se revela no como una defensa abstracta de la naturaleza, sino como un instrumento de la modernidad urbana que, al validar estéticamente el paisaje para el disfrute de la élite urbana, terminó por criminalizar y desplazar los usos tradicionales del territorio.
Como cabía esperar, la cuestión hídrica ocupa un lugar central en la historiografía ambiental urbana y, por ende, en este dossier. Este eje temático se estructura a través de tres investigaciones que transitan desde la gobernanza y la infraestructura hasta el desastre. Abriendo el debate en el contexto andino, Radamés Villagómez-Reséndiz analiza la transición de las políticas hídricas en Quito, Ecuador. Su trabajo traza la evolución de la gestión del agua desde el discurso higienista y la ingeniería municipal clásica hasta la actual gestión integral de los recursos hídricos. El autor articula los paradigmas hidráulicos locales y el surgimiento del Fondo para la Protección del Agua (Fonag) como expresión del nexo entre tecnología y ambiente, proponiendo el concepto de envirotech como clave para comprender la innovación en la gobernanza hídrica y la inclusión de las naturalezas más que humanas en los modelos de gestión. Si bien advierte que este mecanismo funciona más como un atenuante que como una solución definitiva al modelo expansionista, destaca su valor innovador. El artículo concluye que el Fonag logró la coproducción de regímenes de gobernanza en distintas escalas, contribuyendo a una historia ambiental más que humana que supere el sesgo tecnócrata tradicional y a reconocer la agencia política de actores no humanos.
En contrapunto, el artículo de Ruth Helen Serrano Avalos y Lourdes Sofía Mendoza Bohne, “Entre aguas residuales y la escasez: el caso de la planta tratadora de aguas residuales Agua Prieta, Zapopan, Jalisco”, nos traslada a las profundas contradicciones de la desigualdad hídrica en uno de los municipios más ricos de México. Al estudiar esta planta tratadora, las autoras exponen la paradoja de una megaestructura que sanea la metrópoli y genera energía, mientras sus vecinos inmediatos, en la colonia Mesa Colorada, carecen de agua potable. El texto conceptualiza este territorio como una zona de sacrificio, desmontando el discurso oficial de la escasez para revelar un metabolismo urbano injusto, en el que la ciudad consume recursos limpios y excreta sus residuos hacia sus márgenes empobrecidos, reforzando la segregación sociourbana y la discriminación ambiental.
Finalmente, Valentín Magi, en “Dos desastres, un mismo drama: las ciudades de Santa Fe y La Plata frente a la inundación (Argentina, 2003/2013)”, cierra este bloque hídrico desplazando la mirada de la gestión al colapso mediante un estudio comparado de las inundaciones en estas ciudades. Magi busca saldar una deuda historiográfica abordando estos desastres como procesos históricos y no como eventos aislados. Su enfoque hermenéutico y narrativo destaca el papel de las ciudades intermedias y la dimensión política de las catástrofes, contribuyendo a la historia ambiental reciente al situar el desastre como revelador de las dinámicas urbanas y sociales contemporáneas. Mediante el cruce de fuentes de la arquitectura, la geografía y la comunicación, el trabajo sistematiza materiales fragmentarios para construir una narrativa común articulada en tres fases: la revelación sorpresiva de la vulnerabilidad, la gestión de la emergencia y la disputa política posterior. De este modo, el autor demuestra que, aunque la reconstrucción material concluya, el drama social permanece abierto, evidenciado por la impunidad política que persiste en la memoria de ambas ciudades.
La ciudad nunca fue un escenario exclusivamente humano, aunque la historiografía tradicional haya insistido a menudo en borrar las huellas de otras especies. En las últimas décadas, sin embargo, el llamado giro animal ha permitido reinterpretar la urbe como un espacio de cohabitación tensa, donde la presencia y la agencia de lo no humano desafían constantemente los proyectos de orden, higiene y planificación. Bajo esta premisa, el dossier incorpora dos investigaciones que exploran las estrategias de control sobre la alteridad animal.
En “Lex animalia: normativas e controle dos animais em Fortaleza/Brasil, segunda metade do século xix”, Yuri Simonini examina la reconfiguración de las relaciones entre humanos y no humanos en la capital de Ceará, Brasil, durante la segunda mitad del siglo xix. A partir del análisis de periódicos y leyes, el autor expone cómo la urbanización impuso restricciones a la circulación y presencia animal a partir del concepto de animal mobilegalities (legalidades de la movilidad animal). La mirada crítica de estas fuentes tradicionales permitió comprender cómo la agencia animal en la ciudad decimonónica y como las leyes regularon su presencia en el espacio público. El trabajo concluye que este disciplinamiento legal no solo buscaba el orden sanitario, sino que reflejaba una tensión modernizadora orientada a purificar el espacio urbano de lo bestial para dar paso a la máquina.
Por su parte, como contrapunto a esta lógica de expulsión, el trabajo de Laura Posada Gómez aborda la otra cara de la moneda moderna, ya no la exclusión de los animales, sino su encierro institucionalizado. En el artículo “Zoológico Santa Fe: prácticas institucionales de cuidado y protección de animales en la ciudad de Medellín”, la autora examina el Zoológico de Santa Fe, en Medellín, como un proyecto institucional de modernización y de espectáculo urbano entre 1960 y 1989, analizando las tensiones entre el discurso oficial de la Sociedad de Mejoras Públicas (smp) y la realidad material de los animales cautivos. Si bien el zoológico fue concebido como un emblema de progreso para las élites locales, amparado en una retórica de protección y educación científica, el artículo documenta una gestión marcada por la precariedad administrativa y el sufrimiento animal derivado de la contaminación industrial y un confinamiento inadecuado.
En conjunto, los estudios aquí presentados configuran un panorama plural de la historia ambiental urbana latinoamericana. Al conjugar perspectivas historiográficas, comparativas y etnográficas, demuestran que los ambientes urbanos no son meros escenarios o telones de fondo, sino agentes históricos que condensan las disputas políticas, técnicas y simbólicas de cada época. Así, el número reafirma el potencial heurístico de la historia ambiental urbana para repensar la ciudad como artefacto socioambiental y comprender dilemas urbanos actuales.
Al desplegar la alfombra de palabras propuesta por Ntoto, con la que abrimos este escrito, este número invita a excavar bajo el asfalto de las narrativas establecidas para reconocer las múltiples capas que componen las “otras ciudades” latinoamericanas. Los artículos aquí reunidos atestiguan que la ciudad visible es más que un palimpsesto, es un ensamblaje socionatural donde residen memorias, conflictos, materialidades y formas de vida que resisten a la violencia del olvido. Esta recopilación funciona, pues, como un ejercicio de excavación historiográfica, revelando las dinámicas subterráneas que modelan y son modeladas por el entorno urbano.
Por último, el diálogo establecido por estas investigaciones abre perspectivas futuras prometedoras. La consolidación de una agenda de investigación que incorpore de manera más sistemática las escalas multiespaciales, las agencias más que humanas y las epistemologías marginadas representa un camino fértil por recorrer. Aquí, por lo tanto, no se cierra un debate, sino que se proponen bases para que la historia ambiental urbana continúe evidenciando las complejas redes socionaturales que definen lo urbano latinoamericano en su incesante transformación.
Bibliografía
❧ Este artículo no contó con financiación.
1 En lengua bantú ntoto tiene varios significados: es tierra o suelo, y también un principio vital que conecta lo visible con lo invisible.
2 Yielding Stone es un proyecto de arte performativo, una esfera de plastilina que Orozco hizo rodar por las calles de Nueva York recogiendo en su trayectoria sedimentos del entorno. Finalmente, el artista tomó una fotografía de la esfera junto a una reja metálica que cubre los sistemas subterráneos de electricidad y alcantarillado de la ciudad.
3 Vladimir Sánchez Calderón y Jacob Blanc, “La historia ambiental latinoamericana: cambios y permanencias de un campo en crecimiento”, Historia Crítica, n.° 74 (2019).
4 Carlos Andrés Charry Joya, “Perspectivas conceptuales sobre la ciudad y la vida urbana: el problema de la interpretación de la cultura en contextos urbanos”, Antípoda: Revista de Antropología y Arqueología, n.° 2 (2006).
5 Erik Swyngedouw, “The City as a Hybrid: On Nature, Society and Cyborg Urbanization”, Capitalism, Nature, Socialism 7, n.° 2 (1996).
6 En América Latina son importantes los trabajos de José Luis Romero, Latinoamérica, las ciudades y las ideas (Ciudad de México: Siglo XXI, 1976), Arturo Almandoz, “Notas sobre historia cultural urbana: una perspectiva latinoamericana”, Perspectivas Urbanas, n.° 1 (2002), Gerardo Martínez Delgado, “Derribar los muros. De la historia urbana a los estudios urbanos con perspectiva histórica: propuestas teóricas y metodológicas desde un diálogo interdisciplinar”, EURE: Revista de Estudios Urbano Regionales 46, n.° 137 (2020), Adrián Gorelik, La ciudad latinoamericana: una figura de la imaginación social del siglo xx (Buenos Aires: Siglo XXI, 2022).
7 Martin V. Melosi, “The Place of the City in Environmental History”, Environmental History Review 17, n.º 1 (1993).
8 Joel Tarr, “Urban Environmental History”, en The Turning Points of Environmental History, editado por Frank Uekoetter (Pittsburgh: University of Pittsburgh Press, 2010).
9 Yuri Simonini y Angela Lúcia Ferreira, “A dimensão urbana da natureza: considerações sobre a história ambiental”, Biblio 3W: Revista Bibliográfica de Geografía y Ciencias Sociales 28, n.º 1039 (2013).
10 Frank Molano Camargo, “La historia ambiental urbana: contexto de surgimiento y contribuciones para el análisis histórico de la ciudad”, Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura 43, n.° 1 (2016).
11 Claudia Leal, John Soluri y José Augusto Pádua, Un pasado vivo: dos siglos de historia ambiental latinoamericana (Bogotá; Ciudad de México: Ediciones Uniandes; Fondo de Cultura Económica, 2019); Lise Sedrez, “Natureza urbana na América Latina: cidades diversas e narrativas comuns”, RCC Perspectives 7 (2013).
12 Joel Tarr, The City and Technology (Nueva York: Blackwell Publishing, 2005).
13 Molano Camargo, “La historia”; Dieter Schott. “Urban environmental history: what lessons are there to be learnt?”, Boreal Environment Research 9, n.º 6 (2004).
14 La expresión ciudades invisibles proviene de dos miradas sobre lo urbano. De una parte, Lewis Mumford, historiador urbano, propuso una topología urbana, la ciudad de arriba, visible, y la ciudad de abajo, subterránea, invisible, conformada por redes de acueducto, alcantarillado, gas, electricidad, que abastecen a la ciudad de arriba. The Culture of the Cities (Nueva York: Harcourt, Brace and Company, 1938). De otra parte, un enfoque de la historia cultural urbana inspirado en la novela de Italo Calvino (1972), quien ficciona sobre la experiencia humana que cada ciudad hace posible. Las ciudades invisibles (Madrid: Siruela, 2022). Este artículo opta por la primera acepción del término.
15 Marina Fischer-Kowalski y Helmut Haberl, “El metabolismo socieconómico”, Ecología Política, n.o 19 (2000).
16 William Cronon, Nature’s Metropolis: Chicago and the Great West (Nueva York: W.W. Norton & Company, 1991).
17 Martin V. Melosi, “Path Dependence and Urban History: Is a Marriage Possible?”, en Resourses of the City, editado por Dieter Schott et al (Hampshire: Ashgate, 2005).
18 Geneviève Massard-Guilbaud y Richard Rodger, “Reconsidering Justice in Past Cities: When Environmental and Social Dimensions Meet”, en Environmental and Social Justice in the City: Historical Perspectives, editado por Geneviève Massard-Guilbaud y Richard Rodger (Cambridge: The White Horse Press, 2011).
19 Acerca de la relación entre historia, nuevos materialismos y poshumanismo, dos referencias. John Soluri sugiere que la perspectiva nuevo-materialista puede enriquecer las historias culturales y sociales ofreciendo conexiones profundas para situar las relaciones ecológicas que sostienen la vida social, sin abandonar la preocupación por la particularidad humana. “New Materialism, Familiar Challenges”, Agricultural History 96, n.os 1-2 (2022); por su parte, Ewa Domanska, historiadora polaca, propone una historia poshumanista que, además de discutir el sentido de lo que se entiende por humanidad, preste mayor atención a las fuertes interconexiones e interdependencias entre los seres humanos y el resto de la naturaleza; por ejemplo, las relaciones con la historia de los animales y de las plantas. “Posthumanist History”, en Debating New Approches to History, editado por Marek Tamm y Peter Burke (Nueva York: Bloomsbury Academic, 2018).
20 Sebastian Haumann, Martin Knoll y Detlev Mares, “Urban-Environmental History as a Field of Research”, Concepts of Urban-Environmental History (Verlag, 2020), PDF e-book.
21 Molano Camargo, “La historia”; Kaveh Yazdani y Constanza Castro, “Capitalisms of the ‘Global South’ (c. 10th to 19th Centuries): Old and New Contributions and Debates”, Historia Crítica, n.° 89 (2023).
22 Carl Henrik Langebaek, Antes de Colombia: los primeros 14.000 años (Bogotá: Penguin Random House, 2021).
23 Regina Horta Duarte y Lise Sedrez, “El muro y la hiedra: narrativas ambientales de un continente urbano”, en Un pasado vivo: dos siglos de historia ambiental latinoamericana, editado por Claudia Leal, John Soluri y José Augusto Pádua (Bogotá; Ciudad de México: Ediciones Uniandes; Fondo de Cultura Económica, 2019).
24 Amália Ines Geraiges de Lemos Lemos, “Cidades, território e memória na América Latina: um olhar através das suas metrópoles”, PatryTer 1, n.o 2 (2018).
25 Marta Herrera-Ángel, Ordenar para controlar: ordenamiento espacial y control político en las llanuras del Caribe y en los Andes centrales neogranadinos, siglo xviii (Bogotá: Ediciones Uniandes, 2014).
26 Taynara Gomes, “A lente colonial da urbanização e as resistências das espacialidades amazônicas”, documento presentado en XX Encontro Nacional da Associação Nacional de Pós-Graduação e Pesquisa em Planejamento Urbano e Regional (Enanpur), sesión temática 13: “Identidade e territórios: adaptação e resiliência”, Belém, 22 al 26 de mayo de 2023; Ana Vittori Frigeri y Giordanna Laura da Silva Santos, “Os processos urbanos sob a ótica da colonialidade do poder, do ser e do saber”, Raído 14, n.° 34 (2020).
27 Gomes, “A lente”.
28 Sedrez, “Natureza”.
29 Milton Santos, “O retorno do território”, en Território: globalização e fragmentação, editado por Milton Santos, Maria Adélia A. de Souza y Maria Laura Silveira (São Paulo: Hucitec; Anpur, 1994).
30 Marlon Lima da Silva, “Centro, periferia e centralidade na urbanização planetária: pensar e agir a partir do Brasil”, Revista Brasileira de Estudos Urbanos e Regionais 27, n.o 1 (2025).
31 Duarte y Sedrez, “El muro”.
32 Molano Camargo, “La historia”.
33 Dinalva Derenzo Roldan, “Circulação de ideias e suas apropriações: uma reflexão sobre a história do urbanismo na América Latina em diálogo com perspectivas das histórias conectadas e teorias decoloniais”, Revista Brasileira de Estudos Urbanos e Regionais 25, n.o 1 (2023).
34 Teresa Pires do Rio Caldeira, “Urbanização periférica: autoconstrução, lógicas transversais e política em cidades do sul global”, Revista Brasileira de Estudos Urbanos e Regionais 26 (2024).
35 Marina Miraglia, “Historia, actores sociales y gestión ambiental en cuencas hídricas rurales de la provincia de Buenos Aires: el caso de las Encadenadas del oeste entre 1900 y 2000”, en Historia, política y gestión ambiental: perspectivas y debates, compilado por Adriana Salomón y Adrián Gustavo Zarrilli (Buenos Aires: Imago Mundi, 2012); Bruno Capilé, “Rios urbanos e suas adversidades: repensando maneiras de ver as cidades”, Historia Ambiental Latinoamericana y Caribeña (Halac): Revista de la Solcha 5, n.° 1 (2016); Vladimir Sánchez Calderón, La urbanización del río Tunjuelo: desigualdad y cambio ambiental en Bogotá a mediados del siglo xx (Bucaramanga: Universidad Industrial de Santander, 2021); Andrea Noria, “Espacios de riesgos y amenazas naturales en Santiago de Chile: el río Mapocho como geosímbolo de desastres en el siglo xviii”, Agua y Territorio / Water and Landscape, n.° 19 (2022); Luisa Prazeres Vasconcelos y Felipe Ferreira-Marta, “Rios urbanos e o poder público: o caso do rio Verruga em Vitória da Conquista, Bahia, Brasil, na segunda metade do século xx”, Agua y Territorio / Water and Lanscape, n.° 19 (2022).
36 Frank Molano Camargo, Historia de la basura en Bogotá: escobitas, bacterias y botaderos (1950-2003) (Bogotá: Universidad de los Andes; Universidad Distrital Francisco José de Caldas, 2023); Esther Zamboni Rossi, “Os caminhos do lixo: Porto Alegre e as políticas públicas para resíduos (1975-2004)” (tesis de doctorado en Historia, Universidade Federal de Santa Catarina, 2023).
37 Sedrez, “Natureza”.
38 Andrea Casa Nova Maia y Lise Sedrez, “Narrativas de um dilúvio carioca: memória e natureza na grande enchente de 1966”, Revista História Oral 14 (2011); Patrícia Vargas Lopes de Araujo, “A cidade e o urbano têm lugar nos estudos de história ambiental?: a abordagem da história ambiental urbana”, Revista do Programa de Pós-Graduação em História da Universidade Federal do Amazonas 15 (2023).
39 Teresa Pires do Rio Caldeira, “Urban Peripheries and the Invention of Citizenship”, Harvard Design Magazine 28 (2008); Caldeira, “Urbanização”.
40 Véanse Alfonso Torres Carrillo, La ciudad en la sombra: barrios y luchas populares en Bogotá, 1950-1977 (Bogotá: Universidad Piloto de Colombia, 2013) y Pedro Carvalho, Karina Oliveira y Caio Santo-Amore, “Camadas de autoconstrução na moradia popular latino-americana: o conjunto se transforma com a chegada da favela”, Revista Thésis 10, n.o 19 (2025).
41 James Holston, Insurgent Citizenship: Disjunctions of Democracy and Modernity in Brazil (Princeton: Princeton University Press, 2009).
42 Gomes, “A Lente”.
43 Frigeri y Santos, “Os processos”.
44 Caldeira, “Urbanização”.
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Doctor en Historia por la Universidad de los Andes (Colombia). Profesor titular del Doctorado en Estudios Sociales y de la Licenciatura en Ciencias Sociales de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Integrante del grupo de investigación Ecúmene de la misma universidad. Sus líneas de investigación son la historia socioambiental de los residuos urbanos, los movimientos sociales y las luchas ambientales. Publicaciones recientes: “¿Qué hacemos con tanta basura (y residuos)?”, en ¿Qué carajos hacemos con Bogotá?: opiniones expertas, editado por Diego Laserna, María Izquierdo y Carlos Pardo. Bogotá: Despacio, 2025, 311-336; “Las desigualdades territoriales en Colombia: un estado de la cuestión en perspectiva historiográfica, 1970-2022”, HiSTOReLo: Revista de Historia Regional y Local 17, n.o 39 (2025): 181-216; Historia de la basura en Bogotá: escobitas, bacterias y botaderos (1950-2003). Bogotá: Universidad Distrital Francisco José de Caldas; Universidad de los Andes, 2023. fmolanoc@udistrital.edu.co, https://orcid.org/0000-0001-9409-2468
Doctora en Historia por la Universidad Federal de Santa Catarina (ufsc, 2023). Actualmente es investigadora de posdoctorado en el Programa de Extensión en el Posgrado de la Capes. Desarrolla investigaciones en historia ambiental y en historia ambiental urbana, con énfasis en residuos sólidos, políticas públicas y desigualdades socioambientales. Sus proyectos recientes incluyen estudios sobre la gestión de residuos en contextos de desastres socioambientales, especialmente en las cuencas del Itajaí-Açu y del Guaíba. Entre sus publicaciones más recientes se encuentra O problema do lixo e a História Ambiental Urbana: Políticas Públicas para Resíduos Sólidos em Porto Alegre/RS (séculos xix e xx) (2025). Boletim Do Tempo Presente 14, n.o 1 (2025), 21–46; además fue coeditora de Historia ambiental en la escuela: secuencias didácticas para postergar el fin del mundo (2025), El reciclaje y sus actores: aproximaciones entre Brasil y Uruguay (2024) y Reciclaje de plásticos en Uruguay: realidades y complejidades (2023). estherzrossi@gmail.com, https://orcid.org/0000-0002-5373-7976
Doctor en Historia Social por la Universidade Federal do Rio de Janeiro (ufrj). Profesor titular del Programa de Posgrado en Gestión Integrada del Territorio en la Universidade Vale do Rio Doce (GIT/Univale) e investigador en el Observatório Interdisciplinar do Território (obit), con el proyecto “Presença do Rio Doce no metabolismo urbano de Governador Valadares (MG)”, con presupuesto de Fundação de Amparo a Pesquisa do Estado de Minas Gerais (Fapemig). Sus líneas de investigación tratan sobre la historia de las ciencias, la historia ambiental de los ríos, la memoria y la defensa del territorio. Fue coeditor de Às margens do progresso: os rios e a modernização nas sociedades latinoamericanas, 2022, y de Território e conservação: 80 anos do Parque Estadual do Rio Doce. Governador Valadares: Editora Univale, 2025. bruno.capile@univale.br, https://orcid.org/0000-0001-8860-7584
Doctora en Historia por la Universidad de Stanford, Estados Unidos. Profesora asociada de Historia de las Américas en la Universidade Federal do Rio de Janeiro. Su proyecto actual es “Paisajes postindustriales: impactos ambientales en la historia de la desindustrialización de la bahía de Guanabara (1980-2020)”, con financiamiento del CNPq y Faperj. Sus publicaciones incluyen La gran convergencia: historias ambientales de BRICS, en coautoría con con S. Ravi Rajan, y Una historia del ambientalismo: luchas locales, historias globales, en coautoría con Marco Armiero. lise@historia.ufrj.br, https://orcid.org/0000-0002-8083-3808