Carta editorial

Número 10 de la revista Kōbai
Una celebración de las relaciones entre Japón y Colombia

https://doi.org/10.53010/kobai.10.2025.00

Llegar al número 10 de Kōbai es especial. Significa poder celebrar la continuidad y la persistencia. Mantener viva una revista de divulgación académica y cultural no es tarea sencilla: requiere constancia, afecto y una comunidad que vea en la conversación entre Colombia y Japón un espacio fértil para pensar y mirar el mundo. Desde su primera edición, en 2020, Kōbai ha sido una invitación a observar cómo las ideas viajan entre lenguas y costumbres, a través de generaciones y territorios, así como una evidencia de cómo el conocimiento se transforma al pasar por distintas manos y miradas. El número 10 reafirma, en este sentido, el propósito de la revista: estrechar los lazos entre Japón y Colombia a través del conocimiento, la cooperación y el entendimiento mutuo. Al mismo tiempo, nos recuerda que es gracias a la colaboración y a la reflexión atenta y colectiva que proyectos como este no solo toman forma, sino que también trascienden. Por eso celebramos con alegría este ciclo de diez números, posible únicamente gracias al trabajo, la curiosidad y la sensibilidad de todas las personas que han hecho parte de este camino editorial.

La colaboración que caracteriza Kōbai en este número materializa en el trabajo conjunto que realizamos con la oficina de JICA (Agencia de Cooperación Japonesa) de Colombia. Es un número que desarrollamos en conjunto, y que resalta el trabajo y legado de JICA Chair, una iniciativa que busca compartir la experiencia del desarrollo japonés con el mundo mediante el diálogo académico y la reflexión sobre los valores que lo sustentan. En ese espíritu, Kōbai se convierte aquí en una extensión natural de esa conversación: un espacio donde las ideas sobre cooperación, sostenibilidad, desarrollo tecnológico, cultura y educación se cruzan con historias personales y aprendizajes compartidos.

La publicación de este número coincide, además, con una conmemoración significativa: los 40 años del Programa de Voluntarios de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA) en Colombia. Este aniversario no solo celebra cuatro décadas de cooperación técnica y cultural, sino que también subraya el intercambio humano, cultural y de conocimiento que ha unido a ambos países. A través del trabajo de sus voluntarios, JICA ha facilitado la creación de lazos duraderos y ha permitido que muchas personas colombianas conozcan, de primera mano, la disciplina, la sensibilidad y la manera de pensar japonesa.

En esta edición, Kōbai cuenta con la colaboración de destacados académicos y figuras diplomáticas que han sido clave no solo en el desarrollo del programa JICA Chair en Colombia y América Latina, sino también —y en consecuencia— en el fortalecimiento del intercambio cultural, académico y técnico entre Japón y distintos contextos latinoamericanos. Shinichi Kitaoka, asesor especial de JICA, expresidente de la agencia y creador de JICA Chair, comparte sus recuerdos de Colombia: un testimonio personal que revela la profundidad de los lazos entre ambos países y la experiencia de creación e implementación del programa en diferentes escenarios de la región. A continuación, Hiroshi Sato ofrece una mirada a la cooperación de JICA en Colombia, un recorrido por las experiencias, logros y desafíos que han marcado esta relación bilateral, a partir de su labor como representante de la agencia en el país hasta comienzos de 2025.

Martha Loaiza Becerra y Francisco Haro le siguen con el análisis de las políticas y leyes para las mujeres como un componente clave del bienestar social contemporáneo en Japón, mientras que Gaku Funabashi reflexiona sobre el desarrollo industrial y los caminos que se han trazado para identificar nuevas oportunidades de crecimiento y desarrollo tecnológico. Desde otra perspectiva, Cecilia Onaha propone un acercamiento sensible al desarrollo de oficios, industria y manufactura en Japón, explorando cómo la tradición material y artesanal dialoga con la modernidad.

Taichi Ono, por otro lado, aborda el fenómeno del envejecimiento poblacional en Japón, y Yoji Kinoshita examina el reajuste de terrenos como política pública y metáfora de reconstrucción. Finalmente, la periodista Ritsuko Kudo protagoniza la entrevista “Vivir para narrar lo invisible”, en la que reflexiona sobre su trabajo periodístico en países latinoamericanos y la importancia de narrar las conexiones humanas que surgen en el intercambio cultural.

En este número, llega además una nueva entrega de Japón 101, enfocada en los hitos de la cooperación internacional entre Japón y distintos países euro-norteamericanos y latinoamericanos, y una infografía que relata las motivaciones y resultados de los Tratados Ansei. La sección creativa Ume, por su parte, resalta la cooperación entre Japón y Colombia a través de la arquitectura y construcción del Parque Biblioteca Belén, en Medellín, un proyecto que simboliza la unión entre el diseño, la creación de comunidad y la visión compartida de ambos países.

Este número, en resumen, celebra las relaciones que hacen posible la creación y reflexión colectiva. En un mundo que cambia a velocidad vertiginosa, Kōbai sigue apostando por la pausa, la lectura atenta y el diálogo respetuoso entre culturas.

Esperamos que disfruten de esta edición tanto como nosotros al imaginarla, crearla y compartirla, y que este décimo número sea, entonces, el inicio de una nueva era para la revista: una que siga tejiendo puentes entre Japón y Colombia, entre la academia y la sensibilidad cotidiana, entre quienes escriben y quienes leen.