
En construcción: hacia una teoría y praxis de la construcción de paz queer/cuir✽
Samuel Ritholtz, José Fernando Serrano-Amaya, Jamie J. Hagen, Melanie Judge
Recibido: 5 de julio de 2022 · Aceptado: 8 de agosto de 2022 · Modificado: 20 de octubre de 2022
https://doi.org/10.7440/res83.2023.01
Resumen | Este artículo explora lo que aporta el concepto queer/cuir a la construcción de paz, presentando un marco de referencia y una introducción para un número temático sobre la construcción de paz queer/cuir. Se presenta una aproximación inicial a este tema, lo que significa centrar las perspectivas queer/cuir y trans de la paz, así como aportar epistemologías queer/cuir a la forma en que se constituye la paz para rearticular el concepto tanto en la teoría, como en la práctica. Con ello, se aborda un vacío en los esfuerzos de construcción de la paz que buscan alcanzar justicia de género y seguridad inclusiva en sociedades afectadas por conflictos, es decir, se examinan las experiencias únicas de las personas LGBTQ (lesbianas, gays, bisexuales, trans y queer) y sus esfuerzos colectivos en pos de lograr la justicia social en esos contextos. Los autores abordan el tema de la construcción de la paz queer/cuir a través de tres preguntas: ¿qué es la construcción de la paz queer/cuir?, ¿por qué es importante la construcción de la paz queer/cuir? y ¿en qué puede contribuir la construcción de la paz queer/cuir?. Aunque los impactos de la consolidación de la paz queer/cuir en los lugares de conflicto político de todo el mundo son visibles, este sigue siendo un concepto emergente y un tanto esquivo, que todavía se está construyendo dentro de los estudios y las prácticas de paz y seguridad. Al presentar una conceptualización de la noción de construcción de la paz queer/cuir, los autores pretenden impulsar los esfuerzos académicos para construirla y analizarla.
Palabras clave | construcción de paz; LGBT; paz; queering; resolución de conflicto; teoría queer
Under Construction: Toward a Theory and Praxis of Queer Peacebuilding
Abstract | This article explores what queer as a concept brings to peacebuilding, presenting a guiding framework and introduction for a special issue on queer peacebuilding. It offers an initial approach to the topic, which means to center queer and trans perspectives of peace and bring queer epistemologies to bear on how peace is constituted so as to rearticulate the concept both in theory and praxis. In doing so, it addresses an unexamined gap in peacebuilding efforts to achieve gender justice and inclusive security in conflict-affected societies, namely the unique experiences of LGBTQ (lesbian, gay, bisexual, trans and queer) individuals and their collective efforts to achieve social justice in these contexts. The authors approach the topic of queer peacebuilding through three questions: What is queer peacebuilding? Why is queer peacebuilding important? and What can queer peacebuilding contribute? While the impacts of queer peacebuilding in sites of contentious politics around the globe are visible, it remains an emergent and somewhat elusive concept, still under construction within peace and security scholarship and practice. By presentinga conceptualization of the notion of queer peacebuilding, the authors seek to further academic efforts to construct and analyze queer peace.
Keywords | conflict resolution; LGBT; peace; peacebuilding; queering; queer theory
Em construção: rumo a uma teoria e práxis da construção da paz queer/cuir
Resumo | Neste artigo, é explorado o que o conceito “queer/cuir” contribui para a construção da paz, apresentando um referencial e uma introdução para um número temático sobre a construção da paz queer/cuir. É apresentada uma abordagem inicial do tema, o que significa centralizar as perspectivas queer/cuir e trans da paz, bem como trazer epistemologias queer/cuir para a forma em que a paz é constituída a fim de rearticular o conceito tanto na teoria quanto na prática. Com isso, é abordada uma lacuna nos esforços de construção da paz que buscam atingir justiça de gênero e segurança inclusiva em sociedades afetadas por conflitos; nesse sentido, são examinadas as experiências únicas das pessoas LGBTQ (lésbicas, gays, bissexuais, trans e queer) e seus esforços coletivos em prol de atingir a justiça social nesses contextos. Os autores abordam o tema da construção da paz queer/cuir por meio de três perguntas: o que é a construção da paz queer/cuir? Por que a construção da paz queer/cuir é importante? E para que a construção da paz queer/cuir pode contribuir? Embora os impactos da consolidação da paz queer/cuir nos lugares de conflito político de todo o mundo sejam visíveis, esse conceito continua sendo emergente e um tanto esquivo, que ainda está sendo construído dentro dos estudos e práticas de paz e segurança. Ao apresentar uma conceituação da noção de “construção da paz queer/cuir”, os autores pretendem fomentar os esforços acadêmicos para construí-la e analisá-la.
Palavras-chave | construção da paz; LGBT; paz; queering; resolução de conflito; teoria queer
Introducción
En un contexto en el que las personas LGBTQ (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales y queer)1 se enfrentan a diversas formas de violencia y exclusión en todo el mundo, no es esta la primera vez que se considera lo queer/cuir junto a la paz2. Mucho se ha escrito sobre cómo las personas queer/cuir viven y enfrentan la violencia y algo menos sobre cómo ellas experimentan y participan en la construcción de paz (Véase, Amar 2013; CNMH 2015, 2019; Díaz Villamil 2020; Duggan 2012; Green y Quinalha 2014; Guerra 2010; Hagen 2016, 2017; IARAN 2018; Judge 2018; Mason 2002; Ritholtz 2022a; Serrano-Amaya 2017; Stanley 2021; Swarr 2012; Weber 2016). Sin embargo, es precisamente la forma como la violencia se dirige contra las personas queer/cuir —una violencia arraigada en la percepción de que son menos que otras y merecedoras de ella— la que requiere un cambio de mirada hacia el potencial generativo de la construcción de la paz por y para las personas LGBTQ.
Este dossier explora lo que el concepto queer/cuir aporta a la construcción de la paz. En este sentido, se presenta una primera aproximación a la construcción de paz queer/cuir, lo que significa centrar las perspectivas queer/cuir y trans de la paz, así como aportar epistemologías queer a la forma en que se constituye la paz, con el fin de rearticular el concepto tanto en la teoría como en la praxis. Al hacerlo, aborda una laguna inexplorada en los esfuerzos de construcción de la paz para lograr justicia de género y seguridad inclusiva en las sociedades afectadas por los conflictos, como lo son las experiencias particulares de las personas LGBTQ y sus esfuerzos colectivos para contribuir a ella en estos contextos. Las bases intelectuales de la construcción de paz queer/cuir provienen de las críticas epistémicas queer y feministas que reconocen la naturaleza situada del conocimiento en la intersección de identidades y cuestionan las construcciones sociales que borran las experiencias de las personas LGBTQ (Browne y Nash 2016; Hammers y Brown III 2004; Haraway 1988; Zelada 2018). La aplicación de una epistemología queer al estudio de la construcción de la paz refleja la observación de Browne y Nashe (2016, 7) sobre cómola investigación queer “es antinormativa y busca subvertir, desafiar y criticar una serie de ‘estabilidades’ dadas por sentadas en nuestras vidas sociales”. Para desafiar las convenciones aceptadas de la inclusión de LGBTQ en los esfuerzos de construcción de paz, un enfoque crítico de la construcción de paz queer/cuir requiere que sigamos la orientación de Mohanty (1991, 1995) para ir más allá de una política de identidad individualizada. Esto significa superar la mera aceptación de las proclamaciones públicas de inclusión LGBTQ, para explorar las implicaciones ontológicas de estas proclamaciones a través de epistemologías queer.
Aunque ya hay más de dos décadas de estudios que incluyen la atención al género en los esfuerzos de construcción de paz, poca de esta literatura se centra específicamente en la sexualidad o en las perspectivas queer y trans (Agathangelou 2010; Ashe 2018a, 2018b; Cockburn 2010; Daigle y Myrttinen 2017; Hagen 2020; Karamé y Tryggestad 2000; López, Canchari y Sánchez 2017; Merkel 2021; Moser y Clark 2001; Myzze y Bryne 2015; Pankhurst 1999). Una perspectiva queer reconoce la importancia de develar y expresar historias que a la vez producen regímenes de verdad sobre las experiencias y respuestas de personas LGBTQ a los conflictos.
La construcción de paz es un concepto analítico fundamental para analizar y transformar los conflictos prolongados. Esta noción se articuló ante la comunidad internacional en el documento de las Naciones Unidas de 1992, “Una agenda para la paz” (Secretaría General de las Naciones Unidas 1992). La necesidad de conectar el establecimiento de la paz, el mantenimiento de la paz y la consolidación de la paz se reconoce como estrategia clave para crear condiciones duraderas que impidan el retorno de un conflicto violento. La construcción de paz desplazó aquellas estrategias de resolución que se limitaban a centrarse en las negociaciones entre las partes poderosas o en la seguridad militarizada y, en su lugar, fomentó el compromiso por establecer condiciones duraderas para la paz a través de reformas estructurales. Con la construcción de paz, y los subsiguientes esfuerzos globales por la paz, llegó un enfoque en el papel clave de la sociedad civil para liderar las transformaciones antes y después de los conflictos (Belloni 2001); la búsqueda de la reconciliación como horizonte de paz (Lambourne 2003); y la necesidad de la equidad de género para abordar las raíces del conflicto (Strickland y Duvvury 2003).
Sin embargo, la construcción de paz no es un concepto neutral o meramente técnico. Se desarrolló en un contexto en el que prevalecía la promoción de la gobernanza democrática liberal, junto con la creación y el fortalecimiento de las instituciones estatales y la economía orientada al mercado como respuestas a los conflictos violentos. La inserción de la construcción de paz en un modelo predominante de paz liberal ha sido objeto de intensos debates que exponen tanto sus valores como sus problemas (Chandler 2010; Mac Ginty 2008; Paris 1997; Richmond y Franks 2009). Paris (2010) sostiene que se ha producido un movimiento pendular desde la presentación de la consolidación de la paz liberal como la innovación que lideró el cambio en las estrategias de gestión de conflictos en la década de 1990, hasta la denuncia de sus fracasos, problemas y limitaciones a principios de la década de 2000. Los resultados contradictorios de las misiones de consolidación de la paz en la década de 1990 y la guerra contra el terrorismo fueron clave para mover el péndulo lejos de la consolidación de la paz liberal, y suscitaron preocupaciones y sospechas sobre las agendas neoliberales y coloniales que subyacen en el propio concepto de construcción de paz.
Mientras en el Norte Global los debates en los círculos académicos y profesionales giraban en torno a los problemas, las posibilidades y la necesidad de salvar el paradigma liberal en la construcción de paz, los del Sur Global estaban realizando también trabajos analíticos y empíricos sobre los sentidos de la construcción de paz. En lugar del enfoque en las instituciones estatales y el desarrollo del mercado como punto de referencia, los profesionales del tema en el Sur y en particular en América Latina estaban explorando enfoques a los contextos de posconflicto centrados en la resistencia civil y en la respuesta de las organizaciones de base (Baranyi 1998; García-Durán 2006; Hernández Delgado 2004; Ortiz 2005; Pearce 1999; 2005; Sandoval Forero 2012). Estos enfoques del Sur dialogan con las teorizaciones locales sobre la construcción de paz y sus prácticas asociadas, como se observa en la literatura colombiana sobre el tema, así como en otros contextos del Sur Global explorados en este número temático. Tal literatura desafía la división nítida entre guerra y paz, así como los modelos lineales paso a paso, que sitúan la construcción de paz y reconciliación en el nivel más alto y avanzado de la paz. Por el contrario, sus estudios revelan la naturaleza superpuesta e iterativa entre estas divisiones (Papacchini, Henao Restrepo y Estrada 2001; Restrepo y Aponte 2009). Basados en la larga tradición de búsqueda de justicia y cambio estructural de los movimientos sociales, los análisis de la acción colectiva por la paz (García-Durán 2006) muestran cómo diversos actores de la sociedad civil lideran esfuerzos de paz enraizados en iniciativas locales y en tradiciones de educación popular. Mientras que la construcción de la paz entró en el repertorio de las organizaciones internacionales y las agencias de cooperación a mediados de la década de 1990 (Rettberg 2012), obtuvo también un significado local en las prácticas híbridas de iglesias, autoridades locales y organizaciones no gubernamentales.
Desde una perspectiva decolonial, entender la construcción de paz en sus formas híbridas y localizadas desafía la paz a gran escala promovida a través de la construcción de la paz liberal (Parada Rodríguez 2020). El llamado que se hace en la literatura colombiana reciente a hablar de la construcción de paz de manera plural, no solo es una forma de criticar la hegemonía del paradigma liberal de paz, sino que también otorga un papel protagónico a las posibilidades emancipatorias de la paz para quienes se encuentran en posiciones subordinadas de poder. Es un llamado que entra en diálogo con perspectivas anteriores que promovían una combinación de enfoques de arriba a abajo y de abajo hacia arriba en la paz, los cuales tenían a la paz liberal como punto de referencia (Mac Ginty 2010). Sin embargo, tal llamado también evidencia la historia de largo plazo de la hibridez como concepto analítico y político en América Latina, enfatizando la naturaleza híbrida de las instituciones estatales y las prácticas culturales y políticas que ya están actuando a nivel local, y no solo imponiendo intervenciones de paz liberal. Pensar en la construcción de la paz de manera híbrida ayuda a entender las tensiones causadas en contextos donde la paz liberal se implementa débilmente, y una paz emancipadora tiene pocas posibilidades. Simangan (2018) explora esta dinámica en Camboya, donde hay sistemas superpuestos de demandas de seguridad y promoción de mercados. Rolandsen (2019) describió dinámicas similares en Sudán del Sur, donde la paz y el conflicto se superponen, así como analizó Battaglino (2012) para Venezuela y Brasil. No obstante, al teorizar y aplicarlo en las intervenciones de paz, la hibridez también es un concepto problemático ya que el conjunto dispar de prácticas, marcos jurídicos y políticas que operan bajo el paraguas de la construcción de paz suele producir relaciones de poder problemáticas (Millar 2014).
Resulta valioso vincular los esfuerzos de construcción de paz queer/cuir en Colombia y en otros lugares con los de feministas, trans y otras iniciativas transformadoras en curso. Al estar inscrito dentro de sistemas patriarcales, lo queer/cuir puede resultar por defecto en una nueva norma cis y masculina, dando prioridad a las perspectivas de aquellos que son más accesibles y visibles. Por lo mismo, también es importante distinguir lo que se asume como una “comunidad” LGBTQ y los grupos que la componen (Reid y Ritholtz 2020). La construcción de paz feminista interseccional nos ayuda a entender por qué es importante que hayan sido activistas queer negras quienes fundaron Black Lives Matter en Estados Unidos con una visión abolicionista de la justicia, y por qué la lucha por la paz debe ser también antirracista. Estas mujeres negras queer no solo tienden un puente entre los movimientos en su activismo por la justicia social, sino que también ponen de relieve las experiencias de las mujeres negras y de las mujeres negras trans, un asunto que de otro modo no llamaría la atención de los medios de comunicación o de la política (Taylor 2016, 164). Las organizaciones de personas con experiencia de vida trans además están encontrando formas transformadoras de hacer frente a la violencia y a las inseguridades en América Latina, como se ha encontrado en la investigación y el activismo en Ecuador (Garriga-López 2016) y Colombia (Prada Prada et al. 2012;
Rocha, Ruiz y Salamanca 2022).
Al retomar el debate sobre la construcción de paz queer/cuir, los editores comparten la preocupación por lo problemático de una construcción de paz liberal que haga de la construcción de paz queer/cuir tan solo un asunto más en la lista de temas que se incluyen en los recuentos sobre la paz. La construcción de paz liberal se mantiene en contextos multiculturales que recurren a esfuerzos superficiales de diversidad e inclusión para socavar agendas alternativas y radicales de cambio social, cultural, económico y político. Desde esta perspectiva, la construcción de paz queer/cuir puede percibirse como una amenaza para el paradigma de la paz liberal, que busca acuerdos favorables a quienes se benefician de las estructuras existentes de poder político y socioeconómico. Reconocer cómo la construcción de paz queer/cuir puede enmarcarse como una amenaza para la paz liberal, subraya la importancia de poner en primer plano las historias ocultas de las luchas sociales queer/cuir—y sus dimensiones de género, sexualidad y raza— en los análisis de las transiciones políticas y de las relaciones internacionales en general. Estas preocupaciones surgen en las intersecciones de estudios previos sobre, entre otros, las interconexiones entre homofobia y racismo en contextos poscoloniales (Judge 2018); la violencia homofóbica en los conflictos armados (Serrano-Amaya 2017); la rarificación de las agendas de género y seguridad (Hagen 2016, 2017); y las conceptualizaciones queer de la violencia y el desplazamiento (Ritholtz 2022a, 2022b). Estas consideraciones aportan al tema un interés sostenido por explorar los supuestos que limitan compromisos más críticos con temas de sexualidades, género, transiciones políticas y luchas por la justicia social en los países que se enfrentan a conflictos prolongados.
Sin embargo, gran parte de la comunidad internacional ha dado por sentada una narrativa progresista sobre la inclusión de las personas LGBTQ en los procesos de paz, especialmente en el caso de Colombia, que se presenta como un modelo positivo de acción política, sin tener en cuenta sus desafíos. Estos retos incluyen preguntas sobre cómo se logró dicha inclusión, qué colaboraciones fueron necesarias para avanzar en las agendas de los activistas, qué negociaciones se hicieron en el proceso y cuáles han sido los impactos materiales en las vidas de las personas LGBTQ (en la sociedad colombiana después del conflicto y en otros lugares). Adoptar una perspectiva internacional en estas cuestiones sirve para revisar los relatos generalizantes sobre la inclusión y el progreso de las personas LGBTQ en los acuerdos de paz y la justicia transicional. Esta perspectiva pretende hacer visibles las realidades ocultas de la situación posterior a la paz y sus continuidades violentas, tal y como se articulan en las luchas de las personas LGBTQ en Brasil, Colombia, Chile, Perú, Sudáfrica y otros lugares.
Como concepto novedoso, la construcción de paz queer/cuir puede situarse dentro de una literatura más amplia sobre la paz, la seguridad, la política y el activismo LGBTQ, y la justicia transicional tras los conflictos. Los artículos de este número temático constituyen contribuciones clave para el desarrollo de la teoría y la práctica del concepto. Con la mirada puesta en el potencial analítico y político de la construcción de paz queer/cuir,este artículo introductorio ofrece un espacio para involucrarse en una conversación emergente que pone en escena las luchas actuales y los legados históricos de las personas LGBTQ que trabajan por la paz. En su conjunto, el dossier ofrece un foro académico a través del cual académicos, activistas y formuladores de políticas públicas pueden abordar la brecha entre la violencia y las atrocidades del pasado, y las aspiraciones de futuros más inclusivos y menos violentos.
A continuación se aborda la construcción de paz queer/cuir a través de tres preguntas orientadoras: ¿qué es la construcción de paz queer/cuir?, ¿por qué es importante? y ¿qué puede aportar? Con estas preguntas, los editores intentan discutir un concepto que todavía está en proceso de formación: aunque su impacto en los lugares de política conflictiva de todo el mundo es visible, todavía no existe un lenguaje que dé cuenta de él. Esto se debe a que la construcción de paz queer/cuir es un concepto emergente y algo esquivo, cuyos significados y usos aún se están construyendo dentro de los estudios y la práctica de la paz y la seguridad.
¿Qué es la construcción de paz queer/cuir?
Al centrarse en las vidas y las luchas queer/cuir en sociedades afectadas por los conflictos, la construcción de paz queer/cuir trata de plantear nuevas cuestiones sobre cómo proporcionar seguridad y acceso a la justicia para todos, al tiempo que se construyen instituciones eficaces, responsables e inclusivas, junto con relaciones sociales no violentas y más equitativas. Una perspectiva queer permite cuestionar conceptos clave como construcción de paz o incluso la propia idea de paz, que se han dado por sentados en las modalidades normativas de los acuerdos de paz. En este sentido, el concepto se compromete críticamente con la inclusión y exclusión simultánea de los grupos LGBTQ en los procesos de paz —y sus secuelas— no solo para entender cómo opera la discriminación sino también cómo los ataques anti-LGBTQ y anti-género ganan fuerza en tiempos de transición política y reconstrucción en posconflicto (Serrano-Amaya 2019). Este enfoque refleja el concepto de Haraway (1988) de conocimiento situado, que reconoce que la forma en que uno entiende el mundo resulta de su propia experiencia. Al centrarse en las vidas y perspectivas LGBTQ, la construcción de paz queer/cuir refleja una epistemología queer que cuestiona los supuestos cisheterosexistas subyacentes en el estudio y la construcción de paz. Un enfoque queer para el estudio de la construcción de la paz se basa en la sugerencia de Hammers y Brown III (2004, 95) de utilizar la teoría queer a fin de mirar “hacia lo histórico (tiempo) y lo contextual (espacio) para deconstruir nuestro orden social (hetero)normativo en el que todos estamos implicados (consciente o inconscientemente) en la reafirmación”.
El interés académico en la construcción de paz queer (Ashe 2018a, 2018b; Hagen 2016; Maier 2020; Nagle 2020) tiene un espacio limitado pero creciente en los debates sobre justicia transicional, resolución de conflictos y relaciones internacionales. Esta producción académica se basa en el activismo de las organizaciones de base para documentar las experiencias de las personas LGBTQ durante los conflictos, con un enfoque en la memoria y reconocimiento de las experiencias de las víctimas y en la incidencia social y políticapara que sus derechos sean reconocidos. Se trata de un conocimiento que tiende un puente no solo en los campos académicos, sino también en las reivindicaciones políticas para el cambio social a nivel local y global. También existe una literatura académica más reciente que reclama explícitamente perspectivas queer/cuir sobre la inclusión de personas y organizaciones LGBTQ en la justicia transicional, así como sobre las dinámicas de la violencia durante los conflictos y sobre la violencia sociopolítica en sentido más amplio (Bueno-Hansen 2018; Duggan 2012; Loken y Hagen 2022; Judge 2018; Ritholtz 2022a; Serrano-Amaya 2017, 2021).
En este contexto, y como conceptualización de partida, la construcción de paz queer/cuir puede abordarse a través de cuatro dimensiones que hacen visibles las experiencias de los individuos LGBTQ en los conflictos sociopolíticos, complejizando así las teorías y prácticas existentes sobre la paz y los conflictos. Se trata de varias dimensiones a través de las cuales se puede rarificar la propia paz, desafiando los marcos normativos sexuales y de género que estructuran las ideologías de paz dominantes. Estas cuatro dimensiones se basan en la construcción de teorías y en la investigación académica, así como en los análisis políticos sobre por qué y cómo llevar a cabo el cambio social desde un punto de vista queer/cuir. De este modo, proporcionan perspectivas epistemológicas y ontológicas de entrada al concepto de construcción de paz queer/cuir —vinculados a la lucha (como experiencia vivida), a los conocimientos situados (como teorización) y a las prácticas de paz (como praxis)—. Estas dimensiones sirven de partida para mayores desarrollos académicos.
La primera dimensión de la construcción de paz queer/cuir tiene que ver con la documentación de las historias de personas y organizaciones queer/cuir y sus activismos con el fin de historiar adecuadamente sus caminos hacia la paz. Una amplia literatura sobre el impacto de la violencia sociopolítica y los conflictos armados en individuos queer/cuir en diversos entornos (Bérubé 1990; CNMH 2015; Duggan 2012; Montalvo Cifuentes 2005; Swarr 2012), y sobre la participación individual y colectiva en la construcción de la paz (Jugovic, Pikic y Bokan 2007; Mršević 2013; Serrano-Amaya 2004), refleja el trabajo activista para hacer visible tanto su victimización durante los conflictos como su participación en la paz.
La segunda dimensión para explorar el concepto de construcción de paz queer/cuir conecta las historias queer/cuir con las feministas, así como los debates más amplios sobre la discusión de la agenda de las mujeres, la paz y la seguridad (WPS, por sus siglas en inglés), un espacio importante para incorporar una perspectiva de género a la paz y la seguridad con las ya diez resoluciones WPS del Consejo de Seguridad de la ONU3. El debate sobre la construcción de paz queer/cuir considera necesariamente si las organizaciones de derechos de la mujer y LGBTQ trabajan juntas y cuándo, y cómo la arquitectura de las WPS incluye (o excluye) la atención a la violencia dirigida a las personas LGBTQ. Son relevantes aquí las intersecciones de los movimientos de defensa feminista y queer a través del marco de la agenda de las WPS, como se indica en el trabajo de Hagen acerca de la rarificación de esa agenda (2016) en Colombia (2017). Esta intersección arroja luz sobre los múltiples actores involucrados en la construcción de la paz, las diferencias entre ellos y las alianzas que son capaces de crear para perseguir las perspectivas de género y queer en y a través de la paz.
La tercera dimensión para conceptualizar la construcción de paz queer/cuir se basa en las críticas epistémicas queer para cuestionar cómo aparece la paz en las experiencias vividas por las personas LGBTQ. En este caso la preocupación tiene que ver con las tensiones que se producen al aplicar las concepciones internacionales de seguridad a los contextos locales y con los impactos diferenciales que el género, la sexualidad, la indigeneidad, la raza y la discapacidad tienen en dichas concepciones. Al reconocer que el concepto de paz como tal está situado, se requiere más trabajo para entender su significado para las personas LGBTQ. En este nivel, la construcción de paz queer/cuir es una exploración de lo que significa la paz en contextos muy violentos. Los estudiosos feministas de la guerra sostienen que existe una separación poco útil entre lo que algunos consideran una forma más grave de violencia de género en tiempos de guerra y la prevalencia de formas similares de violencia de género que se dan durante los llamados tiempos de paz (Boesten 2014; Byrne, Mizzi y Hansen 2017; Zulver 2022). Para las personas LGBTQ, la violencia persistente en contextos de posguerra desafía igualmente la ontología de la paz y pone en tela de juicio que esta pueda alcanzarse en contextos de posguerra altamente violentos. Al cuestionarlo que significa la paz, la construcción de paz queer/cuir pretende redefinir las concepciones de la (in)seguridad y desafiar los términos establecidos que utilizan los académicos y los formuladores de políticas (Ben Daniel y Berwick 2020; Ritholtz 2022a; Wilkinson 2017).
La cuarta dimensión de la construcción de paz queer/cuir considera el potencial transformador de la inclusión queer en los esfuerzos de construcción de paz, tanto para las poblaciones LGBTQ como para sus homólogos cis y heterosexuales. Esto se relaciona con las implicaciones sustantivas de cómo se imaginan y estructuran las sociedades de posconflicto, en particular con respecto a las lesiones o los daños relacionados con el género y la sexualidad; así como con la forma en que los acuerdos de poder de gobierno se transforman (o no) en la transición hacia y durante los tiempos de paz (Fobear 2014; Fobear y Baines 2020; Bueno-Hansen 2018). Estas dinámicas hablan del potencial más radical de un proyecto queer, así como de los imperativos y enfoques de transformación posconflicto de manera más amplia.
Estas cuatro dimensiones sitúan los múltiples significados y potencialidades de la construcción de paz queer/cuir, rastrean sus diversas articulaciones y sacan a la luz las fuentes de conflicto asociadas, así como las oportunidades para su posterior deconstrucción y reconstrucción. Esto último, a su vez, revela el complejo y transformador potencial de la construcción de paz queer/cuir para remodelar las concepciones cisheteronormativas de la paz en favor de otras más equitativas, queer/cuir e inclusivas.
¿Por qué la construcción de paz queer/cuir?
La construcción de paz queer/cuir requiere que primero reconozcamos la forma en que el militarismo sirve para manipular y gestionar la heteronormatividad como una dimensión del conflicto. Los estudios feministas sobre militarismo y sobre las masculinidades militarizadas (Breines, Connell y Eide 2000; Connell 1995; George 2008; Henry 2017;Rossdale 2019) y los análisis feministas de la militarización de los grupos armados en general ofrecen importantes perspectivas sobre cómo se gestionan las normas de género durante los conflictos. El militarismo de las sociedades en estado de guerra se basa en las masculinidades violentas y en las nociones de género del conflicto. En este contexto, la sexualidad y el género se despliegan, entre otras cosas, a través del “militarismo sexualizado” que define a los hombres enemigos y a las mujeres enemigas (Nagel 1998), la militarización de la violación de mujeres (Cock 1991), de la violencia de género en sentido más amplio (Cohen 2016; Loken y Hagen 2022; Schulz y Touquet 2020), y otras formas de violencia que también se dirigen a las personas LGBTQ (Ritholtz 2022a; Serrano-Amaya 2018). Aunque la construcción de paz tras los conflictos incluye compromisos para reformar el sector de la seguridad, estos procesos institucionales no consiguen desmantelar las culturas de masculinidad violenta que sustentaron el conflicto y que perduran en el periodo posterior al mismo. Estas culturas se basan en un binario patriarcal de masculinidad y feminidad y en la violencia que conlleva, tanto en la guerra como en la paz. Esto se agrava cuando los nacionalismos de posconflicto refuerzan los estándares patriarcales de masculinidad, por los cuales las mujeres y las personas queer/cuir siguen estando estructuralmente oprimidas. Estas dinámicas tienen consecuencias en la forma de entender y estructurar la seguridad en tiempos de paz. Por lo tanto, el feminismo académico ha defendido un desafío concertado a la masculinidad como estrategia de construcción dela paz dentro de las políticas y prácticas de las WPS (Wright 2020).
Los estudios recientes demuestran que las personas LGBTQ son perseguidas tanto en tiempos de guerra como de paz debido a los prejuicios sociales y a las lógicas bélicas (Díaz Villamil 2020). Se ha escrito mucho sobre la persecución nazi de las poblaciones LGBTQ en Europa (Farges et al. 2018), mientras que otros estudios exploran distintos patrones de victimización basada en el prejuicio por parte de los regímenes franquistas y estalinistas en Europa, así como del Sendero Luminoso en Perú, las FARC y los paramilitares en Colombia, ISIS en Irak e Indonesia, y manifestaciones alternas en gran parte de los regímenes autoritarios en el Cono Sur de América Latina (Blackburn 1999; Lessa 2022; Montalvo Cifuentes 2005; Payne 2007; Sanz Romero 2021; Sempol 2019). Además, tanto activistas como académicos han dejado constancia de cómo las poblaciones LGBTQ son blanco de la violencia en tiempos de paz a través de, por ejemplo, el pánico moral (Epprecht
2008), la búsqueda de chivos expiatorios mediante la homofobia política (Boellstorff 2004; Currier 2010; Weiss y Bosia 2013; McKay y Angotti 2016) y el fomento sistemático del odio (Gitari y Walters 2020).
Es significativo que sociedades en transición política de todo el mundo hayan empezado a tener en cuenta las experiencias vividas por las personas LGBTQ, tanto como víctimas de la guerra como participantes activos en la construcción de la paz. Sin embargo, a pesar de los recientes avances en materia de inclusión, muchos procesos de paz formales destinados a reconocer las atrocidades cometidas en el pasado por los regímenes opresores, suelen pasar por alto las formas en que el sexo, la sexualidad y el género son gobernados a través de la violencia por esos mismos regímenes. Un rasgo significativo de ello es la violencia desproporcionada que se ejerce contra las mujeres y las personas LGBTQ durante el conflicto, pero también antes de él. En este contexto, la paz —como algo más que la mera ausencia de guerra— tiene un poder productivo en cuanto a la forma en que constituye las sociedades, y esto plantea la cuestión de ¿cómo es la paz queer/cuir y una paz para las personas queer/cuir?
La conceptualización de paz queer/cuir desafía el pensamiento existente que deja los márgenes sexuales y de género fuera de los acuerdos políticos, tanto de la transición como de la postransición. Este es el caso, en particular, cuando dichos acuerdos se enmarcan en relaciones de poder establecidas que siguen colocando a las personas LGBTQ en posiciones de precariedad. Un ejemplo es el aislamiento y la marginación continuos por quienes trabajan en la agenda de WPS, al no tomar en serio las experiencias de las mujeres y del género dentro de la paz y la seguridad (Basu, Kirby y Shepherd 2020). Esta paradoja de la paz se caracteriza por transiciones de poder que no logran desmantelar las jerarquías y desigualdades históricas que producen la discriminación y la violencia, lo que da lugar a su continuidad en el presente. Estas continuidades se ven exacerbadas cuando se impide o se margina el recuento completo de las atrocidades del pasado, como fue el caso de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación de Sudáfrica, que prestó poca atención a la violencia de género (Goldblatt y Meintjies 1998) y a la violencia relacionada con el colectivo LGBTQ que tuvo lugar durante el apartheid (Kusafuka 2009). Además, estos silencios históricos no pueden afrontarse si en el día a día de la creación de paz en contextos de posconflicto no se considera fundamental reconocer el patriarcado para el proyecto de construcción de paz (Puechguirbal 2010). También existe una tensión al centrar la violencia anti-queer/cuirdentro de las conceptualizaciones de la construcción de paz queer/cuir en el sentido de que, por mucho que sea necesario denunciar el sufrimiento de quienes se enfrentan a las consecuencias de los órdenes cis y heteronormativos, es importante no reinscribir y reducir a las personas LGBTQ únicamente a su victimización y subordinación violentas. Una estrategia para contrarrestar esto ha sido la inclusión de un capítulo sobre la violencia contra —así como las estrategias de resistencia de— los individuos y colectivos LGBTQ en el reciente informe de la Comisión de la Verdad de Colombia (2022). De este modo, la construcción de paz queer/cuir puede ofrecer la oportunidad de humanizar a los individuos LGBTQ como personas que tienen vidas plenas y complejas, en lugar de ser simplemente personas vulnerables que son objeto de violencia.
El potencial liberador de la construcción de paz queer/cuir se pone de manifiesto enlas luchas y las aspiraciones de las personas queer/cuir que siguen siendo subordinadas dentro de los órdenes sociales imperantes por regímenes basados también en la raza, la clase, el estatus migratorio y la capacidad. Los conocimientos queer sobre lo que la paz hace posible o no, arrojan luz sobre su potencial como proyecto político: uno en el que las normas sociales y las relaciones de poder pueden transformarse radicalmente, y en el que los cuerpos queer/cuir pueden actuar, en lugar de ser objeto de acción, para crear una seguridad, protección y libertad significativas tras el conflicto. En relación con las formas en que la violencia generalizada, la marginación y la exclusión han llevado a que el daño sea un lugar de resistencia queer/cuir (Judge 2018), la construcción de paz queer/cuir insta a la politización de la paz. Un ejemplo de esto es cómolas comunidades queer/cuir han desafiado los procedimientos institucionales que niegan sus vidas como dignas de duelo y reconocimiento (Butler 2006). Desde este punto de vista, una política de paz queer/cuir está animada por las pérdidas de lasque surge su necesidad y por la promesa de un futuro constituido por menos dolor.
¿Qué puede aportar la construcción de paz queer/cuir?
El interés en la construcción de paz queer/cuir reúne perspectivas intelectuales que no suelen conversar entre sí, abriendo oportunidades para un rico debate interdisciplinario. Dentro de los estudios sobre relaciones internacionales y conflictos, gran parte de la atención sobre las experiencias LGBTQ sigue centrándose en la necesidad de documentar la existencia de las personas queer/cuir en los conflictos y los daños que experimentan. La exclusión histórica de las historias queer/cuir de la corriente principal de estudios sobre la paz y los conflictos significa, en muchos casos, que las historias LGBTQ se tratan como algo emergente, a pesar de las décadas de organización en los espacios LGBTQ nacionales, regionales e internacionales. Tomar en serio la construcción de paz queer/cuir como parte del activismo feminista transnacional requiere que trabajemos para reparar este daño e invisibilización histórica.
En el caso de Colombia, el protagonismo de las organizaciones LGBTQ en la implementación de la paz en los territorios afectados por el conflicto ha ampliado el significado de la paz local, ha creado nuevas formas de alianzas entre movimientos sociales y ha exigido ajustes institucionales antes inimaginables (Serrano-Amaya 2019, 2021). La necesidad de reparar a los colectivos LGTBQ tras los daños causados por el conflicto ha desafiado ideas centrales en los esfuerzos de paz. Para empezar, los colectivos LGTBQ han cuestionado la idea de qué es o quiénes son sujetos colectivos de derechos en general y la reparación, en particular, por parte de la agencia gubernamental Unidad para las Víctimas (Caribe Afirmativo 2016). Además, estos grupos han rearticulado el concepto de parentesco más allá de lo consanguíneo para incluir a la familia elegida como titular de derecho y poder exigir que la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas implemente la de los desaparecidos LGBTQ forzados durante el conflicto. La inclusión de la violencia a la que se enfrentan las personas LGBTQ y su papel en la construcción de la paz ha ampliado aún más las ideas sobre la violencia de género y sexual en el trabajo de la Comisión de la Verdad, que se esforzó por incorporar las verdades queer/cuir y los conceptos relacionados (2022).
Como ejemplifica el caso de Colombia, la construcción de paz queer/cuir ofrece oportunidades para incluir las experiencias de los individuos y colectivos queer/cuir durante los conflictos, en las transiciones políticas y en los esfuerzos de paz, rearticulando así los conceptos centrales asociados a estas prácticas. Tales rearticulaciones son especialmente relevantes, teniendo en cuenta la larga historia de negación e invisibilidad a la que se han enfrentado estas comunidades en los relatos oficiales de los conflictos, así como en las compensaciones, las reparaciones y la reconstrucción de posconflicto. Esto se hace más urgente si se tienen en cuenta los conocimientos prácticos que los individuos y colectivos queer/cuir han creado para hacer frente a los conflictos y a la violencia en sus esfuerzos por hacerse, para ellos mismos y para los demás, una vida que merezca la pena ser vivida. Por lo tanto, el desarrollo de un concepto de construcción de paz queer/cuir es clave para ampliar el campo más allá de la experiencia heteronormativa y cisgénero impuesta de lo que se desea en una paz futura.
Como concepto, la construcción de paz queer/cuir desafía los discursos y enfoques normativos para abordar los conflictos sociopolíticos. A través de la queer/cuir, las iniciativas para construir paz, como las negociaciones, los acuerdos de paz o la justicia transicional, se transforman para incorporar la perspectiva queer y trans. Ya se ha dicho mucho en los análisis queer de la violencia política, las relaciones internacionales y las políticas de género, para mostrar cómo la teoría y la práctica están incrustadas en las mismas estructuras de opresión que pretenden transformar. Así pues, este desafío normativo, como práctica de la crítica epistémica queer, es necesario para ofrecer justicia como exigencia básica en el esfuerzo por la paz. La construcción de paz queer/cuir puede ir un paso más allá de la inclusión o del desafío a los discursos normativos. Conectar lo “queer/cuir”, la “paz” y la “construcción” implica una estrategia, una posibilidad y una exigencia de cambio transformador y justicia social. Estas tres dimensiones de la construcción de paz queer/cuirofrecen una forma de navegar por el espacio entre la política del conflicto y la de la paz. Transitar por este intersticio implica resistirse a las divisiones dicotómicas entre el conflicto y la paz o entre la paz negativa y la positiva que se han debatido en las lecturas feministas y queer de las dimensiones de género del conflicto (Atshan 2020; Berry 2018; Caprioli y Boyer 2001; Cohn 2013; El-Bushra 2007; McLeod y O’Reilly 2019; Savci 2021; Väyrynen 2019). Los tropos comunes de la construcción de paz deben considerarse críticamente por sus tendencias liberales a estabilizar, fortalecer y reconstruir estructuras que han sido perjudiciales para las vidas queer/cuir y trans, como las instituciones estatales o los sistemas de (in)justicia. Además, esta navegación reconoce las numerosas prácticas políticas, sociales y culturales que hacen posibles las vidas queer/cuir en contextos inseguros. También reconoce que los individuos y colectivos cuir hacen de la paz un espacio de poder productivo que va más allá de la división simplista de la paz negativa y positiva. En este sentido, la construcción de paz queer/cuir es también un punto de entrada para revisar críticamente las prácticas políticas y las políticas de conocimiento existentes, al mismo tiempo que produce otras nuevas.
Como estrategia, la construcción de la paz queer indica el tipo de acciones necesarias para una transformación radical de los orígenes y las consecuencias de los conflictos violentos, fundamentales para lograr justicia social. Dichas acciones incluyen la producción de conocimientos situados que sean relevantes y reflejen a quienes se enfrentan a los impactos y efectos de la opresión y la desigualdad estructurales, lo que también convierte la construcción de paz queer/cuir en una agenda de investigación. En consecuencia, la construcción de paz queer/cuir es algo más que la conexión entre teoría y práctica o el reconocimiento de la importancia de la participación de las comunidades en el activismo colaborativo en la búsqueda del cambio: constituye conocimientos activistas que desestabilizan un concepto establecido, creando un espacio intelectual para nuevas perspectivas ontológicas y epistemológicas.
Como posibilidad, la construcción de la paz queer/cuir se refiere a imaginar y dar espacio a formas inesperadas, menos reconocidas o legitimadas de abordar los conflictos y la creación de relaciones sociales. Lo queer/cuir como práctica suele representarse como una resistencia, una reacción y un desafío. Estos elementos son en efecto inherentes a la construcción de la paz queer/cuir; sin embargo, abordarla únicamente como una forma de crítica puede reducir su potencial como motor del cambio emancipador. Si la construcción de la paz se conceptualiza como una forma de desmontar y rehacer activamente las relaciones sexuales y de género normativas dentro de los paradigmas de paz imperantes, tiene el potencial de crear nuevas formas de parentesco, solidaridad, conexión e interacción.
Como exigencia, la construcción de la paz queer/cuir comparte con otros enfoques de la construcción de paz el llamado a involucrar a todas las personas para que la paz sea sostenible y permanente (Mac Ginty 2011; Richmond 2010; Woodhouse 1999). Pero las perspectivas queer/cuir también sirven para recordar que esa movilización por un propósito común a veces implica que las necesidades de algunos se presenten como las necesidades de todos. Revisar la base y el contenido de estos llamamientos a un propósito común en las conversaciones de paz forma parte de la iniciativa emprendida a través de la construcción de la paz queer/cuir. Sin embargo, la paz que implica la construcción de paz queer/cuir requiere ir más allá de un retorno a las normas existentes; también pretende eliminar el estigma, los prejuicios o las prácticas trans/homofóbicas de la sociedad. En lugar de la idea de paz como un pacto estático que resulta de la negociación, las políticas y prácticas queer/cuir han mostrado las posibilidades de vivir en y con el conflicto, la diversidad y la heterogeneidad, reconociendo así la paz como un concepto dinámico.
La construcción de paz queer/cuir ofrece puntos de entrada para repensar lo que significa la paz a través de la mirada que sostiene la teoría queer, rechazando los binarismos paz/conflicto, hombre/mujer y combatiente/superviviente (Browne y Nash 2016). Tal mirada revisa qué tipos de conflicto “cuentan” como relevantes para el trabajo de construcción de paz y qué violencia es considerada significativa para ser abordada dentro de los acuerdos de justicia transicional. El origen de las experiencias de conflicto de las personas queer/cuir y trans no son solo los perpetradores violentos reconocidos dentro delproceso de paz, sino también, a menudo, ellas mismas, sus familias y sus comunidades. Por ejemplo, ante la falta de recursos materiales, pueden surgir tensiones entre las diferentes organizaciones LGBTQ que tienen que competir por los fondos. Estas tensiones pueden surgir de forma exponencial cuando los relatos oficiales de la violencia hacen hincapié en algunas formas de violencia mientras pasan por alto otras, o cuando los regímenes de representación en los medios de comunicación y la opinión pública crean jerarquías de sufrimiento y victimización. Dentro de esta dinámica, una forma de construcción de la paz que podría ser importante para las organizaciones queer/cuir y feministas pequeñas y con pocos recursos es el apoyo externo para establecer redes y apoyar el desarrollo de comunidades de prácticas, como actores legítimos dentro del proceso de paz.
Sacar adelante un proyecto de construcción de paz queer/cuir es también poner de relieve el papel de quienes construyen la paz queer/cuir. ¿Quiénes son sus artífices hoy en día, y quiénes fueron históricamente? Los constructores de la paz queer/cuir pueden ser personas LGBTQ y también quienes piensan de forma queer/cuir lo que se necesita para conseguir la paz, quién debe impartir justicia y a qué debería aspirar una sociedad enla transición, más allá de la vuelta a la llamada normalidad anterior al conflicto. Las visiones queer/cuir y trans del abolicionismo y la justicia transformadora ofrecen algunas ideas sobre cómo puede ser este tipo de construcción de la paz más allá de las restricciones de las soluciones basadas en el Estado.
Construir una paz queer/cuir multivocal4
Este dossier analiza cómo los sujetos asociados normativamente con el desorden y la inestabilidad social aparecen como participantes legítimos en las luchas nacionales y mundiales por la paz. Se presta especial atención a desafiar las nociones y prácticas tradicionales de construcción de la paz vinculadas a las normas sexuales y de género dominantes, resaltando la agencia política de las personas LGBTQ en la configuración de la forma y el fondo de las condiciones sociales y políticas posteriores al conflicto. Al centrarse en las narrativas queer/cuir, este número temático también pretende invitar a una conceptualización más amplia de la construcción de paz en diálogo problemático con los legados perdurables de la desigualdad en materia de sexualidad, género y raza. Llevar los márgenes al centro ha sido una estrategia a largo plazo del análisis queer de las esferas sociales, políticas y culturales, y la construcción de paz queer/cuir continúa esta tarea (Fuss 1991). Este centrado reconoce que la materialización de la paz en sí misma es continua y controvertida y tiene el impulso transformador de deshacer los legados de la represión estatal contra las personas LGBTQ.
Este número también documenta y analiza las prácticas e impactos de los esfuerzos de inclusión queer/cuir, así como la forma en que estos se traducen de manera significativa para la futura construcción de la paz. Su contribución busca informar la práctica de los actores locales e internacionales que trabajan para llamar la atención sobre la situación de las personas y comunidades LGBTQ en las agendas de paz, seguridad y justicia social, tomando como referencia el contexto colombiano y otros. Además, el número se propone complicar los conceptos existentes de inclusión y visibilidad, por un lado, y de exclusión y negación, por otro, cuando se trata de la diversidad sexual y de género en las transiciones políticas, con el fin de revelar dinámicas previamente inexploradas de la paz y la seguridad queer/cuir.
El caso colombiano es un punto de partida para esta colección de contribuciones sobre los esfuerzos de construcción de la paz queer/cuir en otras partes del mundo. El Acuerdo de Paz de Colombia de 2016 ha sido anunciado a nivel mundial como una novedad debido a la inclusión de actores LGBTQ en las discusiones para la construcción de la paz, al ser la primera vez que un acuerdo de paz con inclusión de género ha incorporado la participación LGBTQ. Este caso es relevante para examinar la construcción de paz queer/cuir, no solo porque el acuerdo de paz incluye la atención a los daños contra las personas LGBTQ, sino también como contexto para considerar cómo es la justicia transformadora desde la perspectiva de las comunidades queer/cuir y el papel de un Estado en posconflicto en esta transformación. La participación de activismos LGBTQ fue evidente en el Subcomité de Género, un grupo que trabajó para garantizar la igualdad de género y que las voces de las mujeres fuesen escuchadas como parte del proceso de paz. Además, el enfoque diferencial aplicado en el Acuerdo de Paz de Colombia llama la atención sobre la desigualdad social experimentada en función de la sexualidad, el género y la raza, y destaca las experiencias marginales de las mujeres rurales, las que viven con una discapacidad y las indígenas. Este enfoque diferencial hace que el caso colombiano sea una oportunidad única para actualizar los compromisos interseccionales feministas y queer en la implementación del acuerdo de paz que sirve para fundamentar empíricamente el concepto de paz queer/cuir.
Sin embargo, como atestiguan los artículos de esta colección, esta inclusión queer también ha sido un tema de intenso debate público y político y todavía presenta varios desafíos, incluyendo una intensa reacción anti-LGBTQ y anti-género. Como refleja también el caso colombiano, tal reacción en contra puede ocurrir durante y después de los avances o esfuerzos exitosos de inclusión queer/cuir. Precisamente esto ocurrió en Colombia durante el plebiscito de 2016 sobre el acuerdo de paz entre el gobierno y la guerrilla de las FARC (Serrano-Amaya 2019). Si nos basamos en cómo se entiende la construcción de paz queer/cuir dentro y a través de los contextos de Brasil, Chile, Perú y Sudáfrica, también se plantean desafíos similares y distintos. Este diálogo a través de diversas experiencias y entornos internacionales contribuye a la comprensión de la implementación de los objetivos de transformación de género y sexualidad. También explora conceptos clave de relevancia, y su uso, en las iniciativas de construcción de paz queer/cuir a nivel mundial. A continuación, los autores exploran las experiencias vividas por las personas LGBTQ como motivo de movilización colectiva. Analizan cuestiones de seguridad en entornos internacionales, nacionales y locales, al tiempo que demandan atención sobre los problemas de un llamamiento acrítico a la inclusión en la defensa de la construcción de la paz y en las políticas públicas. En lo que sigue, seis artículos de académicas y académicos de todo el mundo presentan sus reflexiones sobre la construcción de paz queer/cuir en los contextos de Brasil, Chile, Colombia, Perú y Sudáfrica.
Diana Paola Garcés-Amaya propone un enfoque queer/cuir para analizar las nociones emergentes sobre las personas LGBTQ como “víctimas” en los desarrollos institucionales de dos procesos de justicia transicional colombianos muy diferentes: la desmovilización de los paramilitares a través de la Ley de Justicia y Paz (2005) y el reciente Acuerdo de Paz (2016) con la guerrilla de las FARC. Al conectar documentos oficiales de política con literatura queer existente sobre el tema, Garcés-Amaya analiza las condiciones de posibilidad de nombrar la violencia heterosexual y el cisprivilegio como constitutivos de la violencia estructural y armada. Su artículo ilustra cómo esas nociones sobre quiénes son las víctimas LGBTQ han ido ampliando su significado, haciendo más complejo y difícil su traslado del papel a la práctica.
En el contexto actual de Brasil, Laan Mendes de Barros y Luiz Fernando Wlian analizan la película Negrum3 para situar perspectivas alternativas en las consideraciones de la paz queer/cuir, especialmente en las sociedades afectadas por el colonialismo, el neoliberalismo y la homo/transfobia del Estado. Al reconocer cómo la expresión artística y estética puede desafiar y reimaginar los enfoques inclusivos y redentores de la paz, hacen una reivindicación contundente de la inclusión del análisis cultural en el estudio y la conceptualización de la construcción de paz queer/cuir. La contribución amplía la idea de la paz como una poderosa experiencia estética emancipadora y como un lugar de producción cultural.
A través de una exploración de las políticas de migración y diversidad sexual en el Chile de la posdictadura, Caterine Galaz, Fernanda Stang y Antonia Lara muestran cómo las transiciones políticas, con sus llamados a la unidad y al consenso, corren el riesgo de difuminar las diferencias y los antagonismos. Argumentan que ideas centrales, comola “diversidad”, que pueden parecer útiles para la inclusión y la expansión de los proyectos democráticos, también pueden restringir la forma en que se permite la existencia dela diferencia. El artículo desarrolla un argumento que conecta las políticas sobre migración y los derechos LGBTQ, mostrando su desarrollo a veces separado y otras veces su intersección en los regímenes de gubernamentalidad. La contribución de los autores critica la gran narrativa del acuerdo y la transición de posconflicto, planteando cuestiones relevantes para otros contextos.
Miyerlandy Cabanzo Valencia y Rebecca Gindele exploran la participación de activistas LGBTQ en los Consejos Territoriales de Paz, Reconciliación y Convivencia del Acuerdo de Paz de Colombia de 2016. El caso colombiano es emblemático en la creación de mecanismos institucionales para la construcción de la paz participativa y el artículo lo trata en profundidad. Las autoras exploran cómo el Acuerdo de Paz permitió a las poblaciones LGBTQ participar en un intento de construcción de una paz posliberal, pero encuentran desafíos para su plena inclusión, que mejoraría los derechos humanos de muchos. Sostienen que la aplicación de las innovaciones jurídicas sigue siendo el reto mayor, y que esta carencia corre el riesgo de causar más decepción que esperanza en la promesa de una idea de paz más diversa y amplia.
Gabriela Pinheiro examina la modificación del discurso sobre la paz y la seguridad tal y como se moviliza a través de la agenda sobre la mujer, la paz y la seguridad y en la forma del Plan de Acción Nacional de Sudáfrica. A través de un análisis feminista queer, Pinheiro considera cómo el discurso político puede utilizarse para aprovechar el lenguaje de género y abrir posibilidades de (re)imaginar la paz de forma radical. El análisis revela cómo los instrumentos políticos son una interacción híbrida entre lo internacional y lo local, con implicaciones sobre la forma en que se constituyen la seguridad, la paz y la justicia de género —y sus sujetos—.
Al explorar el activismo del recientemente fallecido líder peruano queer/cuir Gio Infante, en respuesta a la violencia homotransfóbica durante el conflicto armado peruano, Giancarlo Cornejo defiende la importancia de las coaliciones políticas travesti y queer/cuir en América Latina para establecer una paz queer/cuir. Al leer detenidamente el ensayo “Otras memorias” de Infante, Cornejo reconoce la importancia política de historiar y llorar las vidas de las travestis durante el conflicto, al tiempo que reconoce la continua violencia e inseguridad que siguen enfrentando en el presente. El autor ofrece una lectura cercana de la tardía y limitada inclusión de la violencia homofóbica en el Informe de la Comisión de la Verdad de Perú, incluyendo algunos de los problemas posteriores en la apropiación y contestación del documento. Tal lectura abre el diálogo con otros trabajos incluidos en el dossier que tratan temas similares sobre memoria y trámite del sufrimiento.
Este dossier comenzó como un intento de documentar la riqueza y la creatividad desplegadas por el activismo LGBTQ y la producción de conocimiento comprometida en la confrontación de los impactos y las consecuencias de los conflictos prolongados. El propósito de nuestra intervención es desplazar el enfoque de las personas LGBTQ como meras víctimas de violaciones de los derechos humanos y, en cambio, realzar la participación activa y el papel protagonista de las personas y organizaciones LGBTQ como constructoras de paz queer/cuir. Siguiendo el ejemplo del activismo de estas constructoras de paz, el número temático argumenta contra “la política del no saber” (Nordstrom 1999) que ignora las formas de daño producidas por la violencia de género y sexualizada. También lucha contra la política del conocimiento que sitúa al Sur como fuente de datos y al Norte como productor de teoría (Connell 2007), buscando en cambio el conocimiento producido en y por aquellos situados en posiciones de poder/conocimiento del Sur. Finalmente, la colección presentada, como en este artículo, navega dentro de varios regímenes de lenguaje y antecedentes teóricos, desde y entre el inglés, el español y el portugués, y Sudáfrica, Colombia, el Reino Unido y los Estados Unidos. Estas navegaciones, más que anecdóticas, incidieron en la selección de las contribuciones como un proyecto para ejemplificar y dar forma a una perspectiva queer/cuir sobre la paz desde múltiples voces, lugares, pasados y futuros posibles.
Esperamos que estas contribuciones profundicen en las concepciones académicas de la construcción de paz desde una perspectiva queer/cuir, así como que expongan el potencial radical de los procesos de paz queer/cuir-inclusivos. Pretendemos que estas contribuciones sean solo el comienzo de los esfuerzos académicos para construir y conceptualizar una paz queer/cuir.
Referencias
✽ Este artículo fue escrito específicamente para este número temático. La participación de José Fernando Serrano-Amaya se enmarca en su proyecto de investigación FAPA (Fondo de Apoyo a Profesores Asistentes) titulado “Pedagogías y políticas de la reconciliación”. El artículo fue originalmente publicado en inglés en el número 83 de la Revista de Estudios Sociales. Traducción de José Fernando Serrano-Amaya. Agradezco a Ilena Zelmanovitz su apoyo para la traducción.
1 En este intento formativo de conceptualizar la noción de construcción de paz queer/cuir, las y los autores utilizamos LGBTQ como forma de describir a las personas con orientaciones sexuales e identidades de género no hegemónicas. Si bien tal acrónimo es ampliamente utilizado por académicos, activistas, medios de comunicación y formuladores de políticas, también es objeto de constante controversia, ya que corre el riesgo de homogeneizar identidades, políticas y posiciones dispares en los órdenes de género y sexual dentro de un mismo concepto. Aquí lo utilizamos reconociendo su naturaleza conflictiva. La “I” de intersexualidad no se incluye porque las cuestiones del endosexismo y los prejuicios y la discriminación basados en las características sexuales no se tratan explícitamente, ni en el análisis de este artículo ni en otras contribuciones al número temático. Esperamos que las experiencias intersexuales de los conflictos y el activismo relacionado con ellas, así como el papel que puede desempeñar la construcción de la paz queer para desafiar las estructuras sociales endosexistas en los conflictos, se exploren en futuras investigaciones estimuladas por este dossier. Para aquellos interesados en aprender más sobre el endosexismo, ver Zelada y Quesada Nicoli (2019).
2 En cuanto al idioma, cabe señalar que esta introducción fue escrita originalmente en inglés. Por ello, algunos de los términos utilizados y traducidos podrían parecer extraños, o fuera de lugar, en español o portugués. Desde el inicio de la elaboración de este dossier, hubo constantes discusiones en el equipo editor invitado sobre la traducción, el lenguaje y el diálogo entre conceptos, palabras y contextos. Para la traducción al español es necesario considerar que las discusiones en torno a lo queer en esta lengua se han movido en diversas direcciones y no se pueden unificar de forma lineal o progresiva. Las primeras discusiones, por ejemplo, se centraron en las posibilidades y limitaciones de su traducción y en la búsqueda de equivalentes como raro, joto o marica (Echevarría 1997). Otras discusiones han reconocido la presencia de lo queer como teorías, políticas y prácticas en América Latina y exploran sus despliegues en el análisis social, las artes, la pedagogía y el activismo (Blanco 2016; Flores 2017; Bidaseca y Nuñez Lodwick 2020; Vidal-Ortiz, Viteri y Serrano-Amaya 2014). Aún más, otro conjunto de discusiones considera con lo queer las formas contradictorias de relacionarse (Falconí, Castellanos y Viteri 2014) e incluso su resistencia a cualquier tipo de encuadre, genealogía o canonización (Pierce et al. 2021). Estas tensiones en torno a la traducción son discursivas, conceptuales y políticas, y reflejan construcciones sociales culturalmente específicas (Viteri 2017). Así, en la versión en español de este artículo, decidimos traducir queer como queer/cuir para mantener su sentido de rareza, extrañeza y extranjería, pero también su presencia y vida en los contextos hispanohablantes. La acción del queering fue vertida como “rarificar”.
3 La Resolución 1325 fue el documento originario entre las resoluciones de la WPS del Consejo de Seguridad de la ONU y se aprobó en el año 2000. Esta marca la primera vez que el Consejo de Seguridad acordó la necesidad de una perspectiva de género en todos los esfuerzos de paz y seguridad. Dos décadas más tarde, la agenda se ha institucionalizado aún más a nivel mundial, entendiendo que los cuatro pilares de la agenda aportan una perspectiva de género a (1) la participación y la representación en la construcción de la paz, (2) la prevención de los conflictos, (3) la protección contra los conflictos, y (4) el socorro y la recuperación después de los conflictos.
4 Esta idea de paz queer/cuir multivocal resuena con lo que Londoño et al. (2020) denominan paces creativas y polifónicas, una paz que surge de los diálogos interculturales, la narrativa y la práctica/saber situada. En nuestro caso, entendemos la paz multivocal queer/cuir como la reunión de múltiples significados, a menudo contradictorios y a veces vociferantes. Una perspectiva queer/cuir añade a la paz multivocal un intento de provocar ruido, de incomodar e inquietar, de producir un significado que pueda contribuir o no al sonido armonioso de una polifonía.
Doctorando en el Centro de Estudios sobre Refugiados de la University of Oxford (Reino Unido). Becario Max Weber en el Departamento de Ciencias Políticas y Sociales del European University Institute (Italia). Sus intereses de investigación más amplios incluyen las experiencias LGBTIQ+ de los conflictos, las crisis y los desplazamientos; la marginalidad y el espectáculo durante la guerra; y las teorías políticas de la brutalidad, la crueldad y la violencia. Entre sus publicaciones más recientes figuran: “Is Queer-and-Trans Youth Homelessness a Form of Displacement? A Queer Epistemological Review of Refugee Studies’ Theoretical Borders”, Ethnic and Racial Studies, publicado en línea, 2022, https://doi.org/10.1080/01419870.2022.2099747; “The Ontology of Cruelty in Civil War: The Analytical Utility of Characterizing Violence in Conflict Studies”, Global Studies Quarterly 2: 1-12, 2022, https://doi.org/10.1093/isagsq/ksac014. samuel.ritholtz@qeh.ox.ac.uk
Doctor en Educación y Trabajo Social por la University of Sydney (Australia) y Máster en Resolución de Conflictos por la University of Bradford (Reino Unido). Profesor asistente del Departamento de Lenguas y Culturas de la Universidad de los Andes (Colombia). Tiene una amplia experiencia trabajando para ONG, agencias de cooperación internacional e instituciones estatales en Colombia. Sus intereses de investigación incluyen la violencia de género y sexual, la construcción de paz, las políticas sociales y la gestión del conocimiento. Actualmente investiga sobre pedagogías y políticas de reconciliación en Australia, Colombia y Sudáfrica y sobre las prácticas de construcción de paz en Colombia. Su libro más reciente es Homophobic Violence in Armed Conflict and Political Transition (Nueva York: Palgrave McMillan, 2018). jf.serranom@uniandes.edu.co
Doctora en Gobernanza Global y Seguridad Humana por la University of Massachusetts, Boston (Estados Unidos). Es profesora adjunta en la University Queen’s de Belfast (Reino Unido), donde es codirectora fundadora del Centro de Género en la Política. Es experta en atención internacional a las poblaciones LGBTQ en los estudios de seguridad, centrándose específicamente en la agenda de las mujeres, la paz y la seguridad. Actualmente es la investigadora principal del proyecto de la British Academy Innovation Fellowship “Queering Women, Peace and Security (WPS): Improving Engagement with Lesbian, Bisexual, Transgender, and Queer (LBTQ) women in WPS Programming”. Entre sus publicaciones más recientes se encuentran: “Nevertheless, they persisted: feminist activism and the politics of crisis in Northern Ireland” (coautora), Journal of Gender Studies 31 (5): 654-667, 2022, https://doi.org/10.1080/09589236.2022.2039103; “Racial Hierarchies of Knowledge Production in the Women, Peace and Security Agenda” (coautora), Critical Studies on Security 9 (1): 27-30, https://doi.org/10.1080/21624887.2021.1904192. j.hagen@qub.ac.uk
Doctora en Estudios sobre la Mujer y el Género por la University of Western Cape (Sudáfrica). Profesora adjunta de Derecho Público e investigadora asociada del Centro de Derecho y Sociedad de la University of Cape Town (Sudáfrica). Asesora política principal sobre la inclusión del colectivo LGBTI en África para el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, y fideicomisaria del archivo queer GALA. Ha participado ampliamente en la reforma legislativa, la defensa y la investigación de los derechos sexuales y de género, y la igualdad LGBTI. Es autora de Blackwashing Homophobia: Violence and the Politics of Sexuality, Gender and Race (Oxford; Nueva York: Routledge, 2018); editora principal de To Have and To Hold: The Making of Same-Sex Marriage in South Africa (Ciudad del Cabo: Fanele, 2008); y coeditora de Unsettling Apologies: Critical Writings on Apology from South Africa (Bristol: Bristol University Press, 2022). melanie@justcommunication.co.za