Editorial


Después de 11 años al frente de Voces y Silencios: Revista Latinoamericana de Educación, inicialmente por unos años junto con Anne-Marie Truscott, llegó el momento de dar cierre a mi participación como editor general de la revista. Por esto, ésta es mi última nota editorial.

Voces y Silencios es una revista singular. Desde su fundación siempre hemos creído profundamente en el valor de la investigación científica y filosófica en educación, pero al mismo tiempo hemos apostado por la inclusión de otras voces a la cuales les es tradicionalmente más difícil aparecer en espacios públicos –publicarse– pero cuyo valor también es importante enfatizar. Por esto, por un lado, hemos apoyado una multiplicidad de enfoques para los textos que constituyen nuestra sección Artículos de investigación. Pero también las secciones Planteamientos, Testimonios y, ahora más recientemente, Recursos han estado presentes en la revista para participar desde diversos ángulos y formas de comunicarse en esta conversación pública acerca de la educación.

Además de la inclusión de esta multiplicidad de voces, hemos propendido por un tipo de gestión de lo académico que es, si se quiere, más humana: una que evoque en nosotros menos una imagen de supervivencia del más fuerte, donde se hace a un lado a quien no demuestra su aptitud, y más una imagen de una comunidad que se ayuda, que coopera y que reconoce el valor de estar y avanzar juntos. Así, cuando hemos recibido trabajos que encontramos que tienen algo por decir que puede ser valioso para esta conversación educativa, aunque los textos tengan aún algunas fallas –y no me refiero solamente a asuntos formales de escritura–, hemos intentado dar apoyo en forma de retroalimentación o, incluso en varios casos, acompañamiento que permita subsanar dichas fallas antes de iniciar el proceso de evaluación por parte de pares “ciegos”.

Y, por supuesto, Voces y Silencios no podía ser nada diferente de una revista de acceso abierto. Todos los artículos están disponibles para todas las personas que quieran leerlos –aunque somos conscientes de las desigualdades en el acceso a internet– y no, como lo hacen algunas revistas con interés comercial, brindando la oportunidad de aparecer en acceso abierto sólo a los artículos cuyos autores o patrocinadores paguen por ello. Esta política no hace sino reforzar las brechas entre países ricos y países pobres, entre universidades ricas y universidades pobres, que precisamente queremos reducir.

Estos rasgos que hacen de Voces y Silencios una revista singular, como ya lo mencioné, delatan una apuesta, una valoración de algunos bienes particulares dando menos importancia a otros. El reto de mi sucesor como editor general de Voces y Silencios, Andrés Molano, y cuya aceptación él ha manifestado con claridad y compromiso, será el de mantener este carácter amplio y caluroso de la revista al tiempo que la posiciona en el mundo académico según los criterios y estándares que se exigen cada vez más hoy en día en las universidades. Le deseo todos los éxitos en esta tarea y le manifiesto todo mi apoyo para cumplirla.

Antes de brevemente describir los artículos que componen este número, quisiera manifestar aquí públicamente todo mi cariño y todo mi agradecimiento a todas las personas con las que he trabajado a lo largo de estos años en Voces y Silencios: a Arturo Argüello, Angélica Guerrero, Juny Montoya y Anne-Marie Truscott, con quienes fundamos la revista y, en el caso de Anne-Marie, trabajamos varios años juntos para sacarla adelante; a Alejandro Carvajal, quien a punta de sus ganas de aprender y su dedicación le dio una imagen física a la revista en sus inicios; a Nidia Vargas y a Leonor Delgado, quienes han trabajado incansablemente en el apoyo administrativo con la responsabilidad más grande que pueda haber; a Natalia Sánchez, Nicolás Aguilar, Pablo Archila, Andrea Bustamante y Jairo Jiménez, quienes con su apoyo riguroso y profundo en el trabajo de la revisión inicial de artículos y del acompañamiento a autores me han enseñado mucho a aguzar mi mirada para hacer distinciones más precisas, más ricas y más detalladas en los textos académicos; y a Guillermo Díez y Leidy Sánchez, quienes desde sus labores de muchos años en la corrección de estilo y la diagramación ya conocen la revista al derecho y al revés, y se aseguran de que los productos finales sean siempre impecables.

La sección Artículos de investigación de este número de Voces y Silencios abre con el muy interesante y relevante texto de Midgelina Espinoza y José Raúl Rodríguez titulado “Estudiantes LGBT+ y profesores universitarios. Prácticas de inclusión y exclusión en la educación superior”. Este estudio nos muestra no sólo la magnitud del fenómeno de exclusión hacia las personas LGBT+ en nuestras universidades latinoamericanas sino además de manera muy clara los mecanismos por los que esto ocurre. Sin duda, este artículo contribuye significativamente a nuestra comprensión de un fenómeno que amerita una comprensión mucho más profunda y, por supuesto, a una acción mucho más decidida para su transformación.

El encuentro con la alteridad es también el tema central de “Narrativa y alteridad en educación. Caminos posibles de encuentro y reconocimiento”, de Andrea Olmos, Rosani Leitâo, Maurides Macêdo y Antonio Carrillo. Este innovador artículo se basa en una investigación autobiográfico-narrativa, lo cual le da un carácter especialmente pertinente para la comunicación de las experiencias de los cuatro autores en el encuentro con la alteridad en universidades.

Noelia Fernández-Rouco, Manuel Arturo Fallas-Vargas y José Antonio García-Martínez nos presentan su artículo “Voces protagónicas para el bienestar en la escuela: análisis cualitativo de la perspectiva de los agentes implicados”. Este estudio examina las percepciones y análisis de varios grupos de actores relevantes –niños y niñas, familias y docentes– acerca de lo que se requiere para cuidar de manera efectiva el bienestar de niños y niñas en la escuela. Consideramos que este estudio es ejemplar en el modo en el que involucra las voces de los niños y las niñas, en cuyo nombre tradicionalmente sólo los adultos han hablado.

El siguiente artículo, “Apoyo social percibido y salud mental positiva en hombres y mujeres universitarios”, de Mónica Lolbé Barrera y Mirta Margarita Flores, también se ocupa del asunto del bienestar y la salud mental, esta vez en el contexto universitario. Las autoras analizan la relación existente entre el apoyo social percibido por los estudiantes y su salud mental positiva o SMP, corroborando las teorías existentes de la SMP.

“El aprendizaje organizacional en un Instituto de Educación Superior Tecnológico del Callao”, escrito por Guadalupe Hilda Muñoz y Alex Oswaldo Sánchez, es un texto que aborda un tema no tan frecuentemente tratado en la literatura de investigación educativa. A partir de entrevistas con gestores educativos en una institución de educación superior, los autores muestran la importancia para el aprendizaje organizacional en dicha institución de los procesos “de abajo hacia arriba”, del trabajo en equipo y de los liderazgos naturales.

Los dos artículos siguientes, uno que cierra la sección Artículos de investigación y otro que abre la sección Planteamientos, abordan experiencias provenientes del Centro de Español de la Universidad de los Andes (Bogotá). El primero de ellos, “La intensidad del cambio en los cursos universitarios con componente de escritura académica: análisis desde la perspectiva de los profesores” es escrito por María Angélica Peña, Carolina Benjumea, Tatiana Castillo y Gina Castiblanco. A partir de un estudio de casos múltiples, las autoras las experiencias de tres docentes en sendos cursos universitarios caracterizados como tipo E: cursos con un componente de escritura académica apoyados por el Centro de Español. Su análisis muestra de forma detallada y profunda las transformaciones que se han producido en estos cursos gracias a la incorporación del componente de escritura.

“Proceso de formación de los asistentes graduados en la comunidad de práctica del Centro de Español de la Universidad de los Andes”, de Eduardo Escallón, Valeria Parra y Christian Vásquez, se concentra en el proceso de formación de los tutores y profesores que implementan las diversas estrategias del Centro de Español para la enseñanza de la escritura en la universidad. Es particularmente valioso que, a lo largo de esta descripción, los autores nos van mostrando también los principios pedagógicos y educativos que guían dichas estrategias.

El siguiente artículo, “Derecho a la educación e interculturalidad. La lucha por la educación en la sierra ecuatoriana: SEEIC y Jatari Unancha”, examina la propuesta de la red de colegios Jatari Unancha, los cuales brindan una educación apropiada para el contexto indígena de la sierra ecuatoriana y que, en palabras del autor, “parta no de la realidad individual como futuro ciudadano productor-consumidor, sino de su identidad, sus intereses y potencialidades propios, así como su propio contexto social y cultural”. Es particularmente iluminadora la discusión acerca de lo que se requiere para poder afirmar que se ejerce el derecho a la educación.

La sección Planteamientos cierra con el artículo de Francisco Justiniano Velasco, José Ángel Vera y Francisco Fernando Durazo, titulado “La educación universitaria pública mexicana en el libre mercado: necesidades, ausencias y confusiones en su mejoramiento”. Ellos discuten las tensiones y desafíos que aparecen al pretender contar con universidades “de clase mundial” en un país como México, y el papel que la evaluación puede jugar allí. Su análisis, sin embargo, puede extenderse, con alguna cautela, a toda Latinoamérica.

Nuestro último artículo de este número pertenece a la sección Testimonios. Es escrito por Luisa Josefa Corsi y se titula “An Attempt to Foster and Enhance Students’ Speaking Skills by Using VoiceThread Videos within a Flipped Lesson Plan”. La autora narra su experiencia innovativa con clases invertidas (flipped lessons) y, en particular, con la herramienta de videos VoiceThread, en cursos universitarios de inglés. Más que un estudio tradicional “desde afuera”, la autora nos remite a lo que fue su experiencia, acercándonos a la labor docente de manera más vívida y profunda.

Esperamos que la lectura de estos artículos contribuya a que tengan una muy enriquecedora, evocadora y cuestionadora experiencia educativa.